Lo más visto

Más de El Salvador

Golpe a estructura que se escondía en manglares de bahía

La PNC desarrolló durante 10 días el operativo Tortuga en la bahía de Jiquilisco y sus alrededores, localizó 19 refugios, utilizados como centros de operación criminal e incautó armas, lanchas y drogas.
Enlace copiado
Golpe a estructura que se escondía en manglares de bahía

Golpe a estructura que se escondía en manglares de bahía

Enlace copiado
Los delincuentes en Usulután han encontrado una nueva forma para burlar a las autoridades de Seguridad Pública cuando se realizan operativos para capturarlos: se esconden en los manglares de la bahía de Jiquilisco y en las pequeñas islas de la zona. Y aunque estos escondites son casi perfectos para los miembros de grupos terroristas, por la dificultad que representa realizar una búsqueda por agua y además por la amplitud de la bahía, la Policía Nacional Civil (PNC) logró golpear a una estructura criminal ligada a pandillas, que cometía diversos delitos como robos, amenazas, tráfico de drogas, extorsiones y secuestros.

De acuerdo con el director general de la PNC, Howard Cotto, durante 10 días se desarrolló la Operación Tortuga, logrando capturar a Carlos Adrián Navarrete Medina, Reynaldo Torres Zelanda, Juan Bautista Castro y a Wálter Geovany Machado, a quienes les decomisaron varias armas de fuego y se les imputan los delitos de agrupaciones delictivas y portación ilegal de armas, entre otros.

Mientras que Gilma Beatriz Hernández Reyes, Yesica Carolina Hernández Cornejo y Kevin Alexánder son acusados de secuestro.

Según Cotto, la operación inició el 25 de enero y finalizó esta semana, con la participación de elementos de la DECO, GRP y otros grupos especializados de la Policía, que fueron desplazados en varias islas de la bahía de Jiquilisco, especialmente en la isla Tortuga, donde la banda de pandilleros mantenía su centro de operaciones.

Durante el operativo, que tuvo como objetivo llevar tranquilidad a los pescadores artesanales de Puerto El Triunfo que eran afectados por el accionar delincuencial, fueron localizados 19 refugios en el área de manglares, que eran utilizados por los detenidos como centros de operación y planificación de hechos delictivos.

A los detenidos se les incautó dos lanchas con motor incorporado, dos fusiles AR-15, una escopeta, seis pistolas, un revólver, dos granadas fragmentarias, 15 teléfonos celulares, cinco cargadores y abundante munición. Así como cinco paquetes grandes de marihuana, cocaína, cargadores solares para teléfonos, hamacas y mochilas.

Largo historial

Son múltiples los hechos delictivos cometidos por delincuentes que se refugian en los manglares e islas de la bahía de Jiquilisco y zonas aledañas. Y las evidencias abundan.

El 17 de noviembre de 2016 las autoridades descubrieron en el cantón El Jícaro, de Jucuarán, Usulután, zona que abarca también a la playa El Espino, una especie de campamento improvisado en el que hallaron armas y uniforme militar.

La PNC aseguró que recibió información de la existencia del campamento, pero durante la inspección no se encontró a nadie, aunque hubo una búsqueda extensa realizada incluso con apoyo aéreo. “Seguramente los informantes que ellos tienen les avisaron que las unidades especiales iban a la zona. Estaba el campamento en el interior de un manglar donde había hamacas, y parece que ahí pasaban mucho tiempo”, explicó la fuente policial.

La extensión de la bahía de Jiquilisco y otros sectores brinda a los pandilleros facilidad de movimiento. Las autoridades policiales reconocen que tienen deficiencias en cuanto a los recursos para realizar las capturas.

A pesar de ello, con la Operación Tortuga se lograron buenos resultados, según las autoridades. También a mediados de junio de 2016, con apoyo de grupos especializados, se capturó a al menos seis delincuentes que se encontraban en otro campamento, también en el cantón El Jícaro.

Les decomisaron un fusil AK-47, un revólver calibre 38 milímetros, tres uniformes militares, cuatro pares de botas, seis cartuchos de escopeta y cuatro celulares. El lugar estaba acondicionado con 10 hamacas y una colchoneta, entre otros objetos.

Según informes policiales, los pandilleros no se limitan a permanecer en estos campamentos improvisados, sino que cometen delitos en mar abierto. “Se han cometido hurtos y robos de lanchas; además, buscan los barcos, donde sus tripulantes son despojados de sus pertenencias e incluso obtienen productos que los pescadores han conseguido con esfuerzo, lo cual les sirve para alimentarse o para comercializarlos”, expresó un investigador de la Policía.

Jaime Díaz, jefe de la PNC en Usulután, reconoce que tienen deficiencias de recursos para abarcar completamente la zona, pero afirma que van camino de eliminar la presencia de delincuentes.

“Hubo un momento donde la estrategia de los pandilleros era refugiarse en estas zonas, pero los hemos buscado, los hemos enfrentado y capturado. Aún hay algunos reductos que hay que trabajar y buscar detener a los delincuentes que todavía permanecen en ciertos lugares”, apuntó el jefe policial.

El subcomisionado indicó que la isla San Sebastián ha sido controlada por las autoridades, luego de que habían llegado a residir varios pandilleros. Pero, a su juicio, sería un error confiarse, debido a que el peligro aún es inminente en la bahía de Jiquilisco.

“La operatividad y el trabajo comunitario ha sido clave para tener mayor control de estos grupos criminales. Estos lugares son muy bonitos en cuanto al turismo, que creo que llevando la tranquilidad que quisiéramos, porque todavía nos hace falta, serían mucho más visitados, con mayores fuentes de empleo”, añadió el jefe policial.

Aunque las autoridades han reportado varios campamentos de delincuentes destruidos, también conocen de la existencia de otros sectores de la bahía utilizados como escondites.

Tags:

  • Usulután
  • Operación Tortuga
  • bahía

Lee también

Comentarios