Grupo de exterminio y purga en pandilla son hipótesis de masacre

Son dos las líneas de investigación de la masacre de Usulután, según PNC.
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La Policía Nacional Civil (PNC) informó que, debido a las características de la masacre en Jucuarán, Usulután, hay dos líneas de investigación. La primera es que se trate de una purga en el interior de la misma pandilla, ya que supuestamente las seis víctimas eran pandilleros, identificados como Samuel de Jesús Romero Sánchez, de 23 años; José Orlando Orellana Valencia, de 22; Rubén Antonio Zelaya, de 21; José Narciso Romero Madrid, de 42; Óscar Porfirio Salgado Sánchez, de 27; y José Fidel Velásquez Arieta, de 17, quienes eran residentes del cantón El Zapote.

La segunda línea de investigación es que se trate de un grupo de exterminio. Esta segunda hipótesis es considerada por la Policía porque los aproximadamente 30 homicidas llegaron a las 5:30 de la tarde a una poza del cantón El Zapote con los rostros cubiertos y vestidos con ropas similares a los uniformes militares y policiales con una lista de los nombres de las víctimas, según el testimonio de personas que los homicidas dejaron ir. Estas personas también dijeron a la Policía que además de las seis víctimas hay dos más que fueron obligadas a quedarse en el lugar, pero que están desaparecidas y que hasta el cierre de esta nota no habían sido encontradas por las autoridades.

Además, la Policía detalló que esta no es la primera vez que ocurre un caso así en el mismo cantón, ya que el 15 de mayo del año pasado, en el caserío Ojo de Agua, siete supuestos pandilleros, entre ellos un menor de edad, fueron ejecutados mientras estaban reunidos y departiendo en el interior de una vivienda.

En esa ocasión, la Policía dijo que aproximadamente entre 15 y 20 hombres vestidos con ropas que simulaban ser de policías y militares atacaron a las siete víctimas, pero no asesinaron a las otras personas que también se encontraban en el lugar. De ese caso las autoridades indicaron, en aquel momento, que todo se trató de un ajuste de cuentas en el interior de la pandilla que opera en el sector.

Según la Policía, tanto en la masacre de mayo como en la del 1.º de enero de este año se utilizaron los mismos tipos de armas.

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