El Salvador  / departamentos Vivian Lisbeth Jiménez QuintanillaReina de San Miguel

Hay habladurías, pero eso es algo normal”

Vivian Lisbeth está lista para entregar su corona de reina del carnaval de San Miguel. La experiencia le ha cambiado la vida y, según ella, convertido en una joven más responsable.
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Hay habladurías, pero eso es algo normal”

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Vivian Lisbeth Jiménez Quintanilla entregará pronto la corona que recibió en el evento de elección de la reina del 58.º Carnaval Internacional de San Miguel, que se realizó el pasado 20 de noviembre. Fue la primera representante del cantón El Jalacatal en agenciarse este importante evento de belleza, que se realiza todos los años en el marco de las fiestas novembrinas. Desde entonces ha combinado sus estudios y su vida personal con las actividades de acompañamiento a la alcaldía migueleña y a instituciones que entregan ayuda a comunidades necesitadas.

 

 

¿Cómo se sintió cuando la coronaron reina del carnaval?

Alegría, pero no fue tanto como la alegría de ver a mi papá después. Cuando mi papá subió al escenario fue más grande mi alegría, ahí fue que tuve sentimientos encontrados al ver que mi papá estaba emocionado.

¿Cómo le ha cambiado la vida desde que la coronaron?

Ahora tengo más responsabilidades, me ha tocado ser un poco más madura, tengo muchas actividades de la alcaldía, porque tengo que andar en la mayoría. En cualquier evento que me programan yo tengo que tener tiempo libre. A veces tengo que dejar mis cosas personales por tener que hacer mis labores como reina. Eso ha cambiado, porque ahora ya no está solo Lisbeth, ahora tengo que pensar en cumplir mis obligaciones como reina del carnaval de San Miguel.

Con relación a los premios que se le otorgan a las ganadoras del concurso, existen algunas becas. ¿Cómo las ha aprovechado?

Sí había algunas becas, pero realmente no las aproveché. Pero no me iba a quedar así, ahorita estoy estudiando Idiomas en una academia. Yo seguí mi preparación aparte. Las becas se pierden si yo no las aprovecho este año, pero yo inicio mis estudios universitarios en enero, ya no sería con becas sino con recursos propios. Quiero estudiar Administración de Empresas.

Todavía estaba en el colegio cuando ganó. ¿Cuál fue la reacción de sus compañeros?

Cuando entramos al concurso nos dijeron que no teníamos que andar diciendo qué era lo que estábamos haciendo. Yo solo tenía una amiga a la cual le tenía confianza y le contaba lo que yo hacía. Cuando nos anunciaron y andábamos en eventos fue que se dieron cuenta. Ellos sí me apoyaban, fue muy bonito el apoyo de ellos.

De toda estas experiencia de participar en el concurso y de lo vivido como reina, ¿qué recordará de bueno o de aprendizaje?

Me van a quedar muchos recuerdos. Yo no he sido una persona que ande en diferentes lugares, ahora sí he ido a conocer muchos lugares y gracias a Dios he tenido la oportunidad de conocer a personas del extranjero con las que he ido a colaborar y ayudar; y la verdad es que se siente muy bien ir a diferentes lugares que ni siquiera sabía que existían. Pero sí ha sido bonito, porque también me he ganado el cariño de algunas personas. Talvez no he hecho el mejor papel de reina, pero he hecho lo que he podido.

¿Cuál ha sido su labor social?

La ayuda vino de Nueva York (Estados Unidos), de un comité cívico salvadoreño, y fuimos a Nueva Esparta, La Unión, al cantón El Limón, que ni siquiera sabía dónde era. A varios lugares fuimos a dejar víveres, sillas de ruedas, láminas y materiales para que hicieran casas y un poquito de cada cosa de lo que ellos traían para venir a colaborar.

¿Algo negativo que haya visto dentro del concurso?

La verdad no hay nada que yo no haya disfrutado del concurso. Sí hay habladurías, pero eso es algo normal, y en lo personal no es algo que me afecte.

Pronto entregará la corona. ¿Cuál sería su recomendación a las chicas que van a entrar al concurso de este año?

Que lo disfruten, porque solo es una vez en la vida que una puede participar en este concurso, y si no lo disfruta y se deja llevar por las personas que quieren obligar a que se tiene que hacer bien, entonces no lo gozan y no disfrutan como tiene que ser. Sí tiene que haber un momento de competencia, pero no tiene que ser en todo el evento, de meternos en la cabeza que si no gano no voy a ser amiga de ellas (concursantes).

Según su experiencia, ¿qué le aporta a las señoritas participar en un concurso de belleza?

Yo creo que maduramos un poco, ya no soy la misma chica de 16 años que entró al concurso. También una se da a conocer, porque se conocen personas que a la larga le pueden ayudar en un futuro. Sirve para madurar, en el sentido en que, por ejemplo, ahora tengo más responsabilidades y tengo que organizar mi tiempo. Si antes no organizaba el tiempo para realizar una cosa y otra, ahora sí; tengo clases por la mañana, tengo un evento en el día, así es como he madurado y ahora veo diferente las cosas.

 

 

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