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"Hay que ordenar el Programa para que no cualquiera meta mano"

Busca ordenar la operación del Programa de Jóvenes Talento para garantizar su autonomía. La nueva directora dice que esta es parte de la voluntad de los padres y tratará de cumplir con el reto.

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"Hay que ordenar el Programa para que no cualquiera meta mano"

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Jennifer Chávez es la primera estudiante del Programa de Jóvenes Talentos que se convierte en directora de este. Conoce al dedillo una institución a la que ha pertenecido los últimos doce años y en la que pasó por todos los estratos. Luego de un cisma que estuvo a punto de ocurrir en diciembre, en el que habían renunciado todos los instructores por la imposición de un nuevo director y docentes, hoy se pone el reto de ordenar la casa.

La tarea pasa por la revisión del presupuesto, la gestión de más recursos, la reglamentación, la institucionalización y la autonomía para evitar injerencia de personas que no estén autorizadas a la toma de decisiones en el PJT.

¿Cómo recibe usted el nombramiento de directora del Programa de Jóvenes Talentos?

Comprendo que toda la situación que se vivió el año pasado fue crítica. Era un ambiente en el que la Universidad de El Salvador estaba envuelta en elecciones y a veces se toman decisiones políticas, pero yo como parte de la comunidad del Programa de Jóvenes Talentos comprendo que este es un proyecto que tiene que mantenerse alejado de esta situación por el bienestar de los niños, sobre todo. Para mí es un gran reto que estoy dispuesta a asumir porque he sido estudiante, he sido instructora y comprendo la importancia, la relevancia, no solamente a nivel nacional sino que es un proyecto reconocido a nivel latinoamericano por sus buenos resultados, por las medallas que se consiguen en las olimpiadas, por los estudiantes que se van con becas al extranjero; ahora que los padres de familia tomaron a bien proponerme en estas mesas tripartitas que se desarrollan entre el PJT, el Ministerio de Educación y la Universidad, aceptar esto es tratar de enrumbar el programa para no estar envuelto en problemáticas y mantener la excelencia que le caracteriza.

¿Su nombramiento lima todas las asperezas que se dieron entre la UES, los instructores y los padres?

Yo pienso que sí. Los padres de familia dieron la propuesta de cuatro personas que pertenecían a la comunidad del programa. Hemos trabajado por años ahí. Y si la rectoría y el ministerio estuvieron de acuerdo con eso pienso que si se va a resolver esto. Yo no tengo en ningún momento deseo de generar un conflicto, no soy una persona violenta, lo que quiero es trabajar por el bien de este programa.

¿Cómo queda el reto en lo que compete a la modernización del programa: Edificio, materiales, insumos, planta docente?

Lo que nos interesa bastante es la parte de la eficiencia en el gasto de los recursos. Hay que revisar en que se gasta el presupuesto. Las prioridades están en la atención a la parte del componente olímpico, alimentación, transporte, alojamiento, en el personal contratado, pero también necesito ver la parte del recurso que necesitan las áreas de trabajo. Soy química y he trabajado mucho en esa área, entonces sé que en química se necesitan recursos para trabajar, ver cómo se puede mejorar la parte didáctica. No se puede hacer magia con el dinero, pero se puede hacer una revisión del gasto.

¿Y la parte de infraestructura? Decían que el local como tal les queda ya pequeño.

Veo bastante difícil hacer algún tipo de inversión en infraestructura. Necesitamos el apoyo de la Universidad de El Salvador con las aulas, porque también este edificio lo necesita la universidad para diferentes actividades; entonces es algo como que los sábados ellos no tienen clases y nosotros necesitamos las aulas y entre semana nosotros no necesitamos el edificio y lo usan ellos. Es un trabajo en conjunto que se debe hacer.

También se habla de la falta de materiales, reactivos, tecnología.

El gran problema del Programa Jóvenes Talentos es que nosotros año con año tenemos que realizar olimpiadas. Cuando somos sede ese dinero sale del mismo presupuesto, pero no todos los años las realizamos. Este año, por el momento, no tenemos planificado realizar ninguna, entonces hay un monto libre que se puede utilizar para recursos, mejorar infraestructura. Hay que revisar eso. Pero el problema es que cuando ya tenemos olimpiadas hay que apretar el presupuesto y se vuelve difícil. Para eso necesitamos el apoyo del Ministerio de Educación, porque la organización de ese tipo de eventos no puede salir del mismo presupuesto del programa.

¿Estaría dispuesta a negociar un fondo extra para seguir con el desarrollo del programa?

Actualmente el presupuesto es de $622,000 porque se recortó una parte a lo que tenía San Miguel que eran $37,000. Yo en definitiva creo que el programa sí necesita más apoyo. A este dinero se une la donación de la Fundación Uno, pero creo que sí necesitamos entablar una mejor relación con el Ministerio de Educación para que ellos comprendan cuáles son los fines y necesidades del programa. Yo estoy dispuesta a impulsar esto para que ellos sepan y crean que este es un programa en el que se puede confiar e invertir más.

¿Las mesas tripartitas terminan con su nombramiento o van a seguir?

Pues en este momento no se ha establecido una nueva fecha de reunión, pero yo creo que el trabajo que se debe hacer, en cuanto a fortalecer el programa institucionalmente, es darle autonomía frente a cualquier autoridad de las facultades de la Universidad de El Salvador. Debe hacerse y no se podrá si el Ministerio y la Universidad no están en la disponibilidad de escuchar propuestas. Hay muchas cosas en cuanto a lineamientos, programas, perfiles que se deben mejorar.

Hablar de autonomía significa separarse de la Universidad de El Salvador.

Más bien, todo está en el problema que se dio el año pasado. Nosotros dependemos de la rectoría de la Universidad de El Salvador, pero el problema del año pasado surge cuando autoridades de la Facultad de Ciencias Naturales y Matemáticas intentan proponer a un director. Ahí se hace de lado el organigrama de Jóvenes Talentos, el Programa depende de la rectoría. Lo que queremos es una relación directa con la rectoría donde no haya ningún decano de una facultad que nos venga a decir a quien quiere contratar. Esos son los aspectos que deben estar establecidos claramente.

¿Cómo ve el reto académico? Ya se convocó a una nueva olimpiada. ¿Hay suficiente recurso humano para atender a los nuevos niños y jóvenes que vienen?

No pretendemos aumentar la cantidad de estudiantes, por lo menos en la sede central, porque ya sabemos la capacidad que tenemos. Si lo queremos hacer en San Miguel y Santa Ana porque allí si quedamos por debajo de la capacidad que tenemos, pero se debe sobre todo a la convocatoria pues necesitamos que más niños de la zona oriental y occidental lleguen a las convocatorias. Trabajamos con la calidad, sabemos la cantidad de niños que podemos atender y nos ajustamos al presupuesto.

¿Hay una correlatividad entre los niños que entran al programa con los que salen?

Tenemos la mayor cantidad de estudiantes en los niveles más pequeños. En segundo año de bachillerato la población ya no es tan grande y es la que sale del programa para estudios universitarios, son 20 o menos niños.

Siempre son más los que entran.

Sí, siempre son más, pero así como algunos niños fueron parte del Programa el año pasado pueden perder su lugar, porque se deben someter a la prueba todos y si alguno de los niños nuevos sale mejor pasa a ser parte del programa mientras el otro pierde su lugar pues fue superado en la prueba. Ha aumentado de cierta forma el número, pero con el presupuesto actual se sobrevive.

Uno de los problemas de la convocatoria para las olimpiadas nacionales es que no es amplia, se queda en las direcciones departamentales, dicen, esto hace que muchos niños no se enteren y no puedan participar.

Eso se habló con el Ministerio. Ellos tienen el canal de comunicación, pero si se detiene en los directores departamentales hay problema. Lo que se ha hecho en las sedes de oriente y occidente es que los coordinadores hacen jornadas de divulgación y visitan los centros escolares y colegios para que los estudiantes puedan participar, pero con lo que se habló en la mesa tripartita se espera que el próximo año se coordine la cobertura.

La olimpiada de Matemáticas es entre el 26 de enero y 11 de febrero, entre esa fecha un estudiante puede resolver la prueba y presentarla para buscar ser seleccionado.

Exacto. Decidimos adelantarla porque hay más olimpiadas y no pueden chocar. Por eso se dio el plazo de un poco más de la semana para realizarla y entregarla en físico en las direcciones departamentales del Ministerio de Educación, y ellos nos las hacen llegar a nosotros.

¿Es el mismo mecanismo para las otras olimpiadas?

No. Cada una tiene su fase. Matemática tiene la prueba por correspondencia, que es la que está abierta ahorita, y luego la presencial; Química es una prueba en línea que se sube a una plataforma y la segunda es presencial; en los casos de biología y física son presenciales e informática que las hace en línea.

¿En cuántas olimpiadas internacionales participan este año?

El número preciso todavía no está, pero este año queremos entrar también a la olimpiada internacional de Biología como observadores y el siguiente ya competir. Se ha hecho el trabajo y creo que estamos listos, pero primero se va como observadores, viaja uno de los coordinadores que observa todo el proceso y luego prepara a los jóvenes para el siguiente año. Así ya competimos de manera internacional en todas.

Si usted se tendría que poner una meta, ¿cuál sería?

El más grande reto para mí en este momento es fortalecer esta institución. El mecanismo de selección de personal, los reglamentos. No ha sido institucionalizado. Queremos elaborar esto y que sea aprobado por los organismos que fiscalizan el programa que son la Universidad de El Salvador y el Ministerio de Educación para que sea más difícil que cualquier persona quiera meter mano.

¿Y no habrá otra revuelta de padres con eso?

No. Yo creo que los padres de familia eso es lo que también ellos quieren, porque al final ellos velan por el bienestar de sus hijos. El problema anterior se da por la coyuntura de las elecciones de la Universidad, pero yo siento que si los padres me propusieron es porque quieren que esto se realice de la mejor manera. Este es el trabajo que se me ha encomendado, que este programa trabaje con reglamentos claros. Yo sé que los padres de familia van a formar parte de esto.

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