Institucionalidad, pero no a costa del sacrificio económico”

La gremial empresarial de Nicaragua asegura no tener un pacto, sino un posicionamiento respecto al régimen orteguista.
Enlace copiado
Enlace copiado
La función de un gremio, dice José Adán Aguerri, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP, la cúpula empresarial de Nicaragua), es velar porque no haya arbitrariedades del Gobierno y garantizar la democracia y el crecimiento económico del país.

Por eso no le hace gracia que Eduardo Enríquez, jefe de Redacción de La Prensa, de Managua, haya hecho una alianza con el gobierno sandinista de Daniel Ortega. “Tenemos que encontrar soluciones por esfuerzo del diálogo y negociación”, dice Aguerri.

Y, por ahora, sostiene, esa cercanía con el Gobierno ha rendido frutos en materia económica, volviendo al país más competitivo.

¿Hubo entendimiento de la empresa privada, del COSEP, con Daniel Ortega, para hacer negocios?

Vamos en un entendimiento de dos vías. Como expresaba el mismo Eduardo Enríquez, apartando a La Prensa, que es su política editorial, no hay ninguna organización en Nicaragua que haya tenido el trabajo institucional del COSEP, que hemos tenido alrededor de cinco campañas, en últimos tres años, demandando temas cruciales para el mejoramiento de la institucionalidad y el Estado de Derecho. Tenemos tres años demandando el cambio de los magistrados del Consejo Supremo Electoral, que tienen sus cargos vencidos. Hemos pedido la necesaria observación nacional e internacional, hemos pedido la entrega de cédulas. Hemos estado presentes en temas trascendentales para devolverle la credibilidad al sistema electoral. El COSEP ha estado presente, comprometido con la democracia y la economía.

¿Y de dónde surge la denuncia de la alianza con el Gobierno?

Obviamente, hay un esfuerzo, un compromiso. En 1990, heredamos este país en ruinas. Con cero inversión extranjera; $300 millones de exportaciones, inflaciones del 30,000%. No teníamos más que $2 millones en reservas... ¡El sistema financiero total era de $100 millones! Y todo eso era producto de guerras y confrontaciones de los políticos. Lo que hemos hecho en 22 años es volver a poner de pie a Nicaragua. Estamos asegurando que los desarrollos económico y social no sigan siendo rehenes de los políticos. Que no sigamos cayendo en las manos de la confrontación política. Vamos a hacer que Nicaragua crezca. Si vemos los resultados en los últimos años, veremos que tenemos hoy cuatro años seguidos de acuerdos salariales tripartitos, un acuerdo general de zonas francas que firmamos hasta 2017 y 61 leyes consensuadas en la Asamblea Nacional. Los resultados económicos ahí están. Hemos tratado de evitar un retroceso. Vamos a seguir luchando por la institucionalidad, pero no a costa de sacrificio económico de este país.

¿Es suficiente lo que el COSEP hace?

Tenés dos caminos: el de la historia, que es que cerrar espacios nos lleva a la guerra y a la confrontación. Miles de nicaragüenses murieron y nuestra economía es la última de Centroamérica. O trabajar en un esfuerzo en el que aseguremos que en la medida en que Nicaragua es un país donde lo que predomina es el libre mercado y la libre empresa le das más fuerzas a la democracia. Al ver el estudio, de finales del año pasado, de libertad económica, Nicaragua está solo por debajo de Costa Rica y Panamá. Y por encima de los otros tres países centroamericanos, incluyéndolos a ustedes. El estudio destaca que en Nicaragua ocupamos el lugar 7 del mundo, en todo el mundo. Significa que es el sector privado el que toma las riendas del libre mercado, no el Estado.

¿Por tener estos beneficios, a corto plazo, no se puede estar comprometiendo la estabilidad de Nicaragua a largo plazo?

No. Desde el mismo momento que vemos en Nicaragua no a 21 países, sino a 42 países invirtiendo. Logramos aumentar cuatro veces los proyectos de inversión de zonas francas. Hemos logrado aumentar 200,000 empleos formales. Desde ese momento, estamos asegurando que esto trasciende lo coyuntural. Hemos asegurado que en las últimas leyes aprobadas en Nicaragua el sector privado participa en diversas instancias público-privadas. Obviamente, me podrías preguntar si no nos podría pasar que lo que le pasó a la ANEP, que el Gobierno los quitó. Bueno, de eso se trata, cada quien hace lo que considera correcto para defender su posicionamiento.

¿Por qué las críticas al COSEP?

Porque aquí hay un posicionamiento. Los que critican el diálogo son los que manejaron, en los ochenta, el direccionamiento hacia un país en ruinas. Son los que confrontaron al poder privado. Igual que entonces, creían en los extremos. Nicaragua pagó un alto precio en vidas humanas y en su economía para que sigamos creyendo en el juego de estos políticos que no tienen nada que perder: no tienen una empresa, no generan un empleo, viven de eso. Nos debemos a la responsabilidad de ver el país hacia adelante.

¿Cómo ve la participación de ANEP en El Salvador?

No me corresponde opinar de la ANEP. Tenemos una organización que trabaja estrechamente, FEDEPRICAP, la Federación de Entidades Privadas de Centroamérica y Panamá, que la integran las organizaciones empresariales líderes de cada país. En cada país, el sector privado tiene una realidad propia. Hemos apoyado en lo que le corresponde, y hasta donde corresponde, el planteamiento de ANEP a FEDEPRICAP. Pero son situaciones muy distintas. No estamos, a diferencia de El Salvador, con elecciones a corto plazo, y tendrán gobierno el año que viene. En nuestro caso, faltan cuatro años. Son contextos distintos.

¿No hay concentración de poder en el FSLN, en la familia Ortega en ALBANISA y Alba Caruna?

El trabajo de COSEP es que haya competencia leal de parte del Gobierno al sector empresarial y de ALBA al sector empresarial. Acabamos de aprobar, con apoyo del BID, la ley de contrataciones administrativas del Estado. Con esto, quedó instalado un proceso de licitación pública y transparente. Nos asegura que ninguna empresa compita deslealmente. Se maneja que se compró un hotel, pero afortunadamente hay mucho más que un hotel. Logramos que en Managua se construyan dos nuevos hoteles de cadenas internacionales. Ese es nuestro trabajo. Que haya competencia y donde haya interés o intención de querer actuar de manera arbitraria, ahí estamos nosotros para denunciar.

Tags:

  • José Adán Agueri
  • Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada de Nicaragua
  • Daniel Ortega
  • ALBANISA.

Lee también

Comentarios

Newsletter