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Iván “no fue asesinado” y si era vendedor “hay que comprobarlo”: La versión de d´Aubuisson sobre lo ocurrido en Santa Tecla

¿Quién dio la orden de disparar contra los manifestantes? ¿Por qué el CAMST usó balas reales y no balas de goma? El alcalde dio hoy sus respuestas a las preguntas que surgen tras los disturbios del jueves pasado en Santa Tecla, en los que decenas de personas resultaron heridas y una murió por un disparo de bala.

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- 00:02:13 La Prensa Gráfica

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El alcalde de Santa Tecla Roberto d´Aubuisson fue entrevistado hoy en el programa Frente a Frente sobre lo ocurrido en Santa Tecla, el pasado jueves 8, día en que murió una persona y decenas resultaron lesionadas, entre ellos vendedores, miembros del Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAMST) y periodistas.

Familiares de Iván Alexander Sandoval Cienfuegos, de 37 años, lloran su muerte, mientras van en caravana con el férretro sobre la carretera Panamericana a través del centro de Santa Tecla. Foto de LA PRENSA

La semana pasada, el edil aseguró que no le “preocupan los heridos de los revoltosos” y esta mañana ofreció más detalles sobre su versión de lo que ocurrió en el municipio que gobierna desde mayo de 2015.

Vendedores y socorristas trasladan a un hombre herido durante la protesta del jueves en Santa Tecla. Foto de LA PRENSA/Borman Mármol

“No fue represión”

“Han estado dando a entender que nosotros no tenemos voluntad de diálogo y que reprimimos a los vendedores. Todas esas premisas son absolutamente falsas”, aseguró. “No hubo represión para nadie”, enfatizó.

Manifestantes se repliegan mientras un agente del CAMST dispara contra ellos. Foto de LA PRENSA/Javier Aparicio

“No es asesinato”

Iván Alexander Sandoval falleció el mismo jueves producto de un disparo de bala (real, no de goma). “Él no era pandillero, ni revoltoso como él (d´Aubuisson) dice”, explicó su esposa el viernes, mientras era acompañada por una caravana de vendedores que cargaba el féretro en el que serían velados los restos de su marido. Él tenía 20 años de vender y “era el único sustento” del hogar, contó. La Fiscalía investiga el hecho.

Familiares de Iván Alexander Sandoval Cienfuegos, de 37 años, lloran su muerte, mientras van en caravana con el férretro sobre la carretera Panamericana a través del centro de Santa Tecla. Foto de LA PRENSA/José Cardona

“No es asesinato, es una muerte lamentable lo que sucedió. Asesinato es cuando hay intención de matar…  No estábamos haciendo nada contra ellos (manifestantes)”, dijo hoy el alcalde tecleño. Respecto a su ocupación como vendedor, d´Aubuisson la pone en duda: “Eso es lo que dicen, hay que comprobarlo… hay versiones (que señalan) que tenía vínculos con grupos de pandilleros”, afirmó.

Familiares de Iván Alexander Sandoval Cienfuegos, de 37 años, lloran su muerte, mientras van en caravana con el férretro sobre la carretera Panamericana a través del centro de Santa Tecla. Foto de LA PRENSA/José Cardona

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El Código Penal contempla como “homicidio agravado” (en el artículo 129, inciso ocho) “cuando fuere ejecutado por autoridad civil o militar, prevaleciéndose de tal calidad”.

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¿Por qué el CAMST usó balas “reales” y no balas de goma?

“Porque no tenemos  escopetas ahorita”, respondió d´Aubuisson. Según él, los agentes portaban armas con munición porque eran “las armas que ya tenían” antes de un “proceso de acreditación para legalizarse” que se realizaba.

Un agente de CAMST empuña un arma de fuego durante la protesta de vendedores del jueves. Foto de LA PRENSA/José Cardona

“El CAMST estaba en proceso de acreditación para legalizarse, porque hay un proceso que debe realizarse, entonces nosotros no podíamos comprar armas. La mayoría de escopetas que tenemos son prestadas a una empresa de seguridad. Dentro del proceso de legalizar al CAMST nos exigieron que teníamos que devolverlas… nos quedamos con las armas que teníamos antes de ese proceso”, justificó.

¿Quién autorizó disparar balas (reales) contra los manifestantes?

El alcalde asegura que no hubo una orden de disparar contra los manifestantes. Asegura que cuando ocurrieron los hechos, el director del CAMST daba una entrevista a los medios de comunicación y que él se encontraba en una reunión en el Consejo de Alcaldes  del Área Metropolitana de San Salvador (COAMSS) con su teléfono en silencio.

“Yo estaba en el COAMSS. Cuando termina la sesión, agarro mi teléfono y me entero de lo que estaba pasando”, aseguró.

¿Debieron disparar o no?

D´Aubuisson insiste en que los agentes del CAMST respondieron a un ataque directo de parte de delincuentes que se hacían pasar por vendedores. Incluso, asegura que algunos agentes y periodistas fueron “privados de libertad” por los “disque vendedores”.

“El CAMST fue atacado y estaba camino a su base cuando fueron atacados… lamentablemente pasó lo que sucedió, nadie hubiese querido que sucediera”, dijo el edil. Pero también consideró que “los agentes del CAMST pudieron haber elegido otra alternativa”.

Uno de los manifestantes muestra un casquillo de los disparos en los disturbios del jueves. Foto de LA PRENSA/Javier Aparicio

“El uso de la fuerza, cuando estamos hablando de armas de fuego, se habilita cuando es en defensa de la vida y la legítima defensa de la vida propia o una tercera”, dijo también.

A la  vez, agregó que “algunos agentes debieron haber actuado de otra forma” y que si se demuestra que alguna persona fue lesionada de bala por un agente del CAMST no harán nada para impedir que detengan al responsable, porque los disparos “no están en los protocolos del CAMST ni está autorizado”.

“La reconstrucción de los hechos”

El alcalde dio un detalle con horas, calles y protagonistas de lo ocurrido desde primeras horas del jueves, que va así:

Los manifestantes cerraron el mercado central de Santa Tecla a las 5:00 de la mañana. El CAMST llegó a las 6:00 para abrirlo pero no pudieron, entonces, a las 6:30, llegó la Policía Nacional Civil (PNC), que tampoco pudo.

A las 8:30, cuando d´Aubuisson estaba en reunión en el COAMSS, recibió el aviso de que el mercado ya había sido abierto, por lo que, pensando que la situación estaba resuelta, puso el “teléfono en silencio”.

Durante la mañana, los manifestantes “cerraron el portón a la fuerza, enfrente de los policías”, mientras los agentes del CAMST se mantenían sobre la segunda (avenida) evitando que se posicionaran ahí los vendedores”.

Ocurrido eso, “el CAMST se repliega hasta la tercera” y “estos delincuentes se van hacia la tercera, en la esquina con el parque San Martín donde estaba el CAMST, buscando al CAMST”.

Vendedores reúnen piedras para enfrentarse con los agentes del CAMST. Foto de LA PRENSA/Javier Aparicio

“El CAMST pone una línea de contención. Llega la UMO y le ordena al CAMST que se repliegue”, por lo que “baja por la tercera avenida a buscar la cuarta para irse a su base”.

“Los tipos (manifestantes) se van por la primera avenida (la avenida San Martín) a buscar al CAMST para atacarlo… los atacan por distintos puntos, quedan grupos del CAMST sin mando, aislados, siendo atacados por piedras y por balas”, dijo el alcalde.

“Un ataque planificado”

D´Aubuisson cree que lo ocurrido ese día fue un plan premeditado construido por delincuentes, y dice que los vendedores que participaron de la manifestación lo hicieron “bajo amenazas” de pandilleros que cerraron el mercado y los forzaron a apoyarlos en los disturbios.

Agrega que pudo ser planeado para “distraer” la atención del plan de Seguridad presentado ese día por el candidato presidencial de ARENA, Carlos Calleja.

Una mujer herida es trasladada por sus compañeros en busca de auxilio. Foto de LA PRENSA/Borman Mármol

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