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Juez: PNC manipuló escena en finca San Blas

Cinco agentes del extinto Grupo de Reacción Policial (GRP) fueron absueltos ayer por segunda vez por el homicidio de un joven durante un operativo en 2015 en la finca San Blas, de San José Villanueva, La Libertad.

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Libres. El juez del Tribunal Primero de Sentencia de Santa Tecla decidió exonerar de cargos a los cinco agentes del extinto GRP por el homicidio de Dennis Hernández, un joven que murió en un operativo en 2015 en la finca San Blas, La Libertad.

Libres. El juez del Tribunal Primero de Sentencia de Santa Tecla decidió exonerar de cargos a los cinco agentes del extinto GRP por el homicidio de Dennis Hernández, un joven que murió en un operativo en 2015 en la finca San Blas, La Libertad.

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Hubo manipulación de la escena y encubrimiento en la finca San Blas. Es lo que le quedó claro al juez del Tribunal Primero de Sentencia de Santa Tecla en el segundo juicio contra los cinco agentes del extinto Grupo de Reacción Policial (GRP) acusados de cometer el homicidio de Dennis Hernández Martínez, un joven de 20 años que murió durante un operativo ocurrido el 26 de marzo de 2015 en el casco de esa finca ubicada en la zona rural de San José Villanueva, La Libertad.

A pesar de esa inferencia, el juez dijo que la Fiscalía General de la República (FGR) fue incapaz de probar que los agentes policiales fueron los responsables de cometer la supuesta ejecución extrajudicial.

"Debe haber personas responsables de la escena quienes permitieron que se manipulara. Parece increíble que alguien pudiera manipular la escena si no fuera frente a la presencia de los agentes encargados de custodiar el lugar", razonó el juez ayer durante la lectura del fallo que absolvió de "toda responsabilidad penal y civil" a los cinco policías.

Esta es la segunda vez que los policías son exonerados por el caso, luego de que la Cámara de lo Penal de Santa Tecla anuló el primer fallo donde otro juez del Tribunal de Sentencia de Santa Tecla los declaró inocentes y ordenó un nuevo juicio.

El caso inició en marzo de 2015, cuando el operativo policial en la finca San Blas concluyó con la muerte de ocho personas, a quienes hasta ese momento las autoridades habían señalado como un grupo de pandilleros que se habían afincado en el lugar, y que abrieron fuego contra los agentes cuando llegaron ese día a inspeccionar en respuesta a "una denuncia ciudadana".

La fiscalía decidió acusar a los cinco agentes solo por la muerte de Dennis, quien laboraba como escribiente en la finca y no pertenecía a ninguna estructura de pandilleros.

En el primer juicio, el juez dijo que la FGR no logró individualizar quién de los cinco agentes fue el que disparó contra Dennis, que presentó tres lesiones de arma de fuego, pero solo lograron recuperar un proyectil deformado del cadáver. La teoría de la fiscalía es que le dispararon mientras estaba hincado con las manos en la cabeza, por lo que la bala entró en la frente, salió por la mandíbula (cerca de la oreja derecha) y terminó por entrar en el brazo hasta alojarse en el hombro.

La cámara dijo que el juez debió tomar en cuenta la sana crítica y la posibilidad de que existiera una coautoría de los acusados.

Ayer, el segundo juez que conoció el caso señaló que la declaración del principal testigo no contribuyó en certificar la participación de cada uno de los imputados, pues declaró que pudo ver a cinco de los ocho policías del GRP que participaron en el operativo, pero no los reconoció porque se cubrían el rostro.

"Para una coautoría se debió acreditar que hubo un acuerdo previo y una repartición de roles a ejecutar", dijo el juez ayer. Agregó que tampoco pudo inferir que se trató de una ejecución extrajudicial, porque "no hubo prueba científica sobre la trayectoria del proyectil".

El juez señaló, además, que la fiscalía no ofreció la prueba científica para determinar la participación de los acusados; por lo que el tribunal quedó con "duda razonable" que favorece a los policías.

El perito balístico, proporcionado por la PNC, le dijo al juez durante el juicio que no pudo detectar quién de los agentes disparó el proyectil recuperado del cadáver de Dennis porque estaba deformado. Además, señaló que tampoco podía asegurar que se trató de una bala disparada por la policía.

"El tribunal infiere que hubo encubrimiento en el procedimiento, pero no se investigó hacia arriba (jefes policiales). No existe evidencia para determinar quiénes eran los responsables del operativo", continuó argumentando el juez.

Finalmente dijo que en un caso penal "es un desgaste presentar un caso sin pruebas, cuando el acusador no puede establecer la responsabilidad de los acusados".

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