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La división reinó en el Salón Azul

La valla de honor de estudiantes de la Escuela Militar a la orilla de una alfombra roja estuvo formada desde tempranas horas de la mañana. La logística para recibir al Gabinete de Gobierno llevaba días de estarse preparando, sino es que meses.
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El presidente de la República de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, llegó ayer al Salón Azul de la Asamblea Legislativa para dar su discurso de rendición de cuentas por haber terminado el tercer año de su gestión. A las 10:07 de la mañana, mientras el sol estaba en todo su esplendor, los diputados y  titulares de instituciones estatales ya habían ingresado al recinto, hizo su entrada el  mandatario; lo acompañaron el vicepresidente Óscar Ortiz y otros miembros del Órgano Ejecutivo.

Estuvo ausente la primera dama de la república, Margarita Villalta de Sánchez.
El mandatario, escoltado por parte de su gabinete, comenzó a subir las gradas del acceso principal hacia el Salón Azul. Ingresó, lanzó un saludo al aire, siguió dando pasos y al primer diputado que le dio la mano fue al secretario general del FMLN y primer designado a la Presidencia, Medardo González; luego otro apretón de manos a la diputada del FMLN Zoila Quijada, otro al también diputado del FMLN Róger Blandino Nerio y otro al jefe de fracción de GANA, Guadalupe Vásquez.

A todo esto, Sánchez Cerén ya había pasado por los pasillos donde estaban los diputados de ARENA, que en su mayoría no se dieron la media vuelta para  observar el ingreso del presidente y este tampoco les dirigió la mirada. Menos buscó darles la mano.


El mandatario caminó hacia las curules donde está la junta directiva, integrada por miembros de cuatro de las cinco fracciones que tienen representación en el congreso, fue hasta ese momento cuando el presidente intercambió saludos con los diputados de la oposición. Luego los titulares de los tres poderes del Estado, Ejecutivo, Legislativo y Judicial, tomaron sus asientos al centro de las curules de la junta directiva y comenzó la sesión solemne n.º 16.


 “Se le concede la palabra al señor presidente de la república, profesor Salvador Sánchez Cerén, para que pueda dar el informe de labores a su tercer año de gestión”, dijo minutos después el presidente de la Asamblea y diputado de GANA, Guillermo Gallegos. 


Los diputados y demás asistentes alistaron papel, lápices, computadoras, tabletas o sus celulares para anotar mientras Sánchez Cerén iba dando su informe. 
 “Con satisfacción me dirijo a ustedes y al pueblo salvadoreño para informarles del trabajo y los logros alcanzados durante estos tres años de gobierno en los que hemos tenido como rutas el Plan Quinquenal de Desarrollo”, dijo el presidente al inicio de su discurso.


Los compañeros del partido de Sánchez Cerén lo interrumpían con aplausos a medida que iba mencionando datos que, de acuerdo con él, demostraban logros. No hacían lo  mismo los demás diputados, quienes con seriedad en el rostro continuaban tomando apuntes.

Más de 30 minutos después, el ciudadano presidente se dispuso a abandonar el Salón Azul y, al  igual que en su ingreso, no se dirigió a los diputados de la oposición y tampoco lo hizo con los que están en la junta directiva, como cuando entró.

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