Lo más visto

"La integración es una forma de vida, nos da chance de participar a todos"

Darlyn Meza se ha unido al programa de Forever, considera que tiene los elementos para buscar cambios sistemáticos en la educación y economía del país.
Enlace copiado

"La integración es una forma de vida, nos da chance de participar a todos"

"La integración es una forma de vida, nos da chance de participar a todos"

Enlace copiado
Exministra y consultora de Educación, Darlyn Meza, se ha unido al grupo de profesionales que apoyan a la Fundación Forever con su programa de la cultura de la integración. Cree que tiene las opciones para romper esquemas educativos, avanzar en la eliminación de la marginación y tender puentes entre viejas brechas sociales existente. Lo define como una cultura de vida, pero también cree que se debe mejorar y sistematizar el proceso, a eso le apuesta.

Si se tiene en cuenta su arista cercana a la educación y su trabajo en esa área ¿cuál es su aporte a la Fundación Forever?

Aprendí de la implementación del programa de la cultura de la integración prácticamente viendo en la televisión a Alejandro Gutman, en una de sus tantas intervenciones, sobre todo apelando a la necesidad de que el programa se pueda institucionalizar. En esa época del año hacía un llamado para que empresarios y otros profesionales se pudieran sumar a este proceso.

¿Y qué le llamó más la atención del proceso?

El elemento fundamental que es el poder captar recursos financieros para el poder continuar con el estudio de los 400 estudiantes que ahora están en las universidades y carreras técnicas y por otro lado poder beneficiar a nuevos estudiantes.

¿Y por ello decide incorporarse a Forever?

Fue al escucharlo a él (Alejandro Gutman), y no solo al escucharlo, también creo que uno tiene que decir que tiene que seguir aportando en el tema de educación, que ya después de hacerlo en la política pública en el ministerio, lo he venido haciendo con el esfuerzo de nuestra editorial (Nosotros Editores) poniendo al servicio de estudiantes y docentes materiales educativos. También estoy muy comprometida de por vida, porque jamás dejaré de ser en esencia maestra.

¿Predominó su lado educativo en su decisión?

Estando al frente del canal (33) y tener un contacto muy de primera mano con las necesidades de la gente te lleva siempre a pensar ¿cuál es tu contribución? Ya lo hago como una profesional comprometida con la educación, pero también estoy clara que para encontrar crecimiento económico, para salir de donde estamos se tiene que seguir invirtiendo en educación y no necesariamente haciendo más de lo mismo, tenemos que apostarle a nuevos caminos, a nuevas formas.

Y la cultura de la integración le garantiza esas nuevas formas para poder avanzar.

He encontrado en el programa tres elementos fundamentales, para mí de mucho respeto, no solo por la experiencia en El Salvador sino con el trabajo que hemos hecho con nuestra empresa consultora a través de América Latina. Primero al hablar del programa de focalización siempre se habla de los jóvenes más pobres para poder beneficiar. Esa parte de la focalización la tiene bien definida el programa de la integración porque se logra beneficiar no al alumno de excelencia académica, sino a todos aquellos estudiantes que tienen un sueño y tienen un deseo de salir adelante, que su único problema es no contar con los recursos económicos. Se trabaja directamente en las instituciones públicas de educación media. Dos, es clave la relación que debe haber entre educación media y educación superior, ya sea universitaria o de nivel técnico.

Ahorita hay como una ruptura.

Sí, es como decir esta es la media y esta la superior. Casi nunca las instituciones de educación superior se han interesado en conocer quién es el alumno que les llega, lo único que uno escucha es “el promedio de la PAES de los estudiantes que me llegan no es bueno”, pero no ha habido una contribución y yo creo que ahora que conozco el programa, no es porque no quieran las universidades, sino porque no ha habido una forma identificada para que las universidades focalicen su atención previo a la llegada a la universidad, no se han creado los puentes adecuados.

No se han logrado establecer alianzas.

No ha habido un estudio previo en el instituto para establecer estas alianzas. Es decir, aquí hay un grupo de estudiantes que por su procedencia socioeconómica y territorial –vinculada con delincuencia, vinculada con pobreza, vinculada con exclusión social– no van a tener mayor oportunidad. ¿Cómo voy al encuentro con esos estudiantes que están a dos años previos con la universidad? ¿Cómo los encanto?

La cultura de la integración responde a ello.

Tiene once pasos que son los cruciales para traer a los alumnos de media. Tienen su proceso de refuerzo académico, se les apoya con procesos de visita a la universidad que les da una perspectiva de donde quieren estar, les crea un imaginario de que la universidad sí les va a dar el chance de lo que quieren ser, les dan refuerzo para la pre-PAES y es importante, porque si bien es cierto no quiero al mejor de la clase, sí quiero un desempeño promedio aceptable.

Se les cambia la perspectiva a los muchachos.

Lo importante es que tengan hábitos de estudio, que tengan disciplina, que tengan responsabilidad, que personalmente aprendan a tener un respeto por sí mismos. Hay estos once pasos que se convierten en un proceso formativo completo, porque interviene el apoyo de los padres, un amor a la comunidad que es una cosa interesantísima en este programa.

Pero es suficiente, no hay que profundizar más todavía en todos esos cambios.

Eso es lo tercero. Esa alianza que se ha generado entre las instituciones que dan su aporte y las universidades, que también lo dan con la porción de la beca; es decir, es una beca compartida entre la universidad y las empresas. Allí se encuentra una manera de focalizar en los más pobres que necesitan acceso a la educación, se marca un proceso previo de formación entre las universidades y las instituciones educativas de media y por último un verdadero compromiso entre la universidad y los que donan, para garantizar un seguimiento a los becarios hasta salir graduados.

De hecho uno de los grandes valladares es que los mismos padres piden a los hijos que una vez finalizado el bachillerato trabajen.

La tradición, cuando tu vives en estas condiciones, es que “ya te di bachillerato hoy vení ayudame, porque ando en una venta ambulante o necesito que cuides la casa mientras me rebusco” y entonces se va dando una dinámica familiar muy típica salvadoreña que es el ver “que cachamos”.

¿Y qué tan difícil es quitar ese arraigo?

Si uno revisa dos indicadores que son claves y que son los niveles de deserción que tienen los universitarios, andan por una media en las universidades privadas de 30 al 35 % y el caso de estos chicos de Forever anda en 8 %, si de 400 estudiantes tengo nivel tan bajo, quiere decir que es efectivo como el programa los engancha. La idea es que una vez graduados y con trabajo sigan haciendo tareas comunitarias para motivar a otros.

¿Y qué es lo más complicado de concretar en el programa, el tema financiero, el tema de la gente, el tema de las universidades?

Alejandro ha logrado establecer muchas alianzas y ahora ha permitido el apoyo de diferentes profesionales y se ha dejado apoyar muy bien por el Banco Agrícola con la creación de un fideicomiso. Creo que estamos en el momento en el que se está sistematizando cada uno de los procesos que se hacen, para qué, primero se garantiza que se levantan los recursos a través del fideicomiso a quienes lo requieren y no hayan limitaciones a que los alumnos no terminen; en la medida que los donantes y empresarios van viendo de una manera más sostenida el programa, eso va dando el potencial para que la parte de recaudación funciones de mejor manera.

Es como jerarquizar mejor todo.

Aquí lo importante es que la capacidad de aumentar en término de beneficiarios pase por la obligación de tener un programa que tenga un flujo de procesos con mecanismos de control, de coordinación. Estamos en ese proceso de dar los elementos técnicos más sólidos. La integración es una forma de vida, nos da chance de participar a todos en estos cambios tan necesarios.

Y ¿qué cambios puede ver el país con estos programas?

Lo primero es que seamos capaces de convertir en una política pública el beneficiar siempre a los estudiantes de menos condiciones socioeconómicas, que se pueda garantizar que los alumnos finalicen bachillerato y tengan opciones de ingreso a la universidad y luego conectar con un mundo laboral efectivo. En este sentido se tienen empresas que dan opciones a las pasantías y es una experiencia laboral real, tenés profesionales técnicos y universitarios que salen de acuerdo a las necesidades del mundo laboral que demanda el sector privado. La idea es hacer esa conexión de manera permanente, como política pública, debe de existir de manera natural ya.

¿Qué hace falta para que las empresas conecten con un modelo como el de la cultura de la integración?

Creo que en la medida en que vamos sistematizando, mostrándoles datos. Ahorita nosotros estamos interesados en que un grupo de profesionales comience a hacer unas evaluaciones y pueda evidenciar los resultados que se están teniendo. Creo que todos en la vida necesitamos tener un reporte que diga, si tiene mejores porcentajes de graduados, los costos son más bajos, las posibilidades de empleo son más altas, porque este modelo de becas o visitas empresariales es mejor, las tasas de deserción son menores. Cuando puedes poner en un informe, con una institución respetada, se pueden hacer convencimientos mayores, por eso vamos a sistematizar e institucionalizar.

¿Cómo garantizan la transparencia de los fondos?

Gracias al liderazgo que ha tomado el Banco Agrícola y al que felicito por poner al servicio del programa de la integración un fideicomiso, que va a garantizar llevar las cuentas al día, demostrar que transparentemente se están manejando los recursos. No le están dando la plata a Alejandro Gutman o la fundación, lo hacen al fideicomiso que tiene su propio mecanismo de control y auditoría. A las empresas se les pide $15,000 anuales para financiar a 25 jóvenes, ellos aportan mensualmente, trimestralmente o anualmente al fideicomiso.

¿Usted cree que las 11 condiciones de Forever para optar a una beca hacen la diferencia con otros programas?

Totalmente. Definitivamente eso le hace la diferencia. Estas condiciones te dan autoestima. ¿Quién me ofrece refuerzo académico?, ¿quién me ofrece curso pre-PAES? La visitas en las pasantías muestran otro mundo, entienden que hay horarios, que se debe ir ordenado, que hay que tener disciplina, de hace la diferencia.

Tags:

  • darlyn meza
  • integracion
  • fundacion forever
  • estudiantes
  • educacion
  • cultura

Lee también

Comentarios