Lo más visto

Más de El Salvador

“La lava se llevó a mi esposa y a mi nieto”

Manuel Vicente Maldonado, de 69 años, perdió a dos seres queridos, hace ocho años, durante la tormenta Ida, en Verapaz. Sus cadáveres nunca fueron localizados.

Enlace copiado
Foto de LA PRENSA / Mirna Velásquez CONMEMORACIÓN.  Las autoridades de Verapaz, San Vicente, celebraron ayer un acto conmemorativo para rendir homenaje a las víctimas del deslave ocasionado por las lluvias de la tormenta tropical Ida.

Foto de LA PRENSA / Mirna Velásquez CONMEMORACIÓN. Las autoridades de Verapaz, San Vicente, celebraron ayer un acto conmemorativo para rendir homenaje a las víctimas del deslave ocasionado por las lluvias de la tormenta tropical Ida.

Enlace copiado

Habían pasado cinco días con lluvia moderada, los suelos ya estaban saturados y bastaron cuatro horas consecutivas de intensa lluvia, entre la noche del 7 y la madrugada del 8 noviembre de 2009, para que una parte de las faldas del volcán Chichontepequec se desprendiera y soterrara a un centenar de casas en la ciudad de Verapaz, en San Vicente.Así lo recuerda Manuel, quien, al igual que muchos verapacenses, vivió en carne propia los estragos que provocó una baja presión (el grado inmediato inferior a tormenta tropical) sobre las costas del Pacífico que fue provocada e influenciada por el huracán Ida.

En total, 22 personas perdieron la vida, según el conteo oficial de las autoridades vicentinas y nacionales, luego de que una avalancha de lodo y de rocas de gran proporción arrasó viviendas completas y soterró a otras.

Entre esas 22 víctimas figuran la esposa y el nieto de Manuel, cuyos cadáveres, a diferencia de los de las demás víctimas, nunca fueron encontrados, pese a la intensa búsqueda de familiares, amigos y vecinos luego de la tragedia.

“Vimos televisión hasta bien noche y nos quedamos dormidos. Ya eran como las 12:30 (de la medianoche) cuando nos despertamos, pero el agua ya nos llegaba a la rodilla”, recuerda el casi septuagenario y prosigue: “De repente, comenzó a temblar, parecía un terremoto”, narra el sobreviviente de la tragedia.

“En un abrir y cerrar de ojos, algo pasó; nos dimos cuenta de lo que ocurría cuando ya estábamos en medio de piedras y lodo, en medio de pedazos de lo que era nuestra casa; (el deslave) la arrastró desde las bases, era increíble... Pero lo peor es que la lava se llevó a mi esposa y a mi nieto; a ellos nunca los encontramos”, memoró Manuel.

Comenta que añora conocer dónde se encuentran los restos mortales de sus parientes, tener un lugar exacto adonde poder llevarles flores, rezarles, pero desaparecieron sin dejar rastro.

“Es difícil no saber qué fue de ellos. Se supone que íbamos arrastrados con la casa, pero ellos desaparecen, y lo único que se puede decir es que la lava se los llevó”, lamenta.

Manuel contó, además, que su hija ha puesto unas cruces en el lugar donde habitaban: “Gracias a que había ahí un árbol grande del que quedó una parte, pudimos dar que era donde nosotros vivíamos; ahí vamos cuando hay que enflorar, pero en realidad es simbólico, porque no sabemos de ellos”, externó.

Amada del Carmen Martínez, su esposa, y Bryan Alexánder Maldonado, su nieto, fueron mencionados ayer entre las 22 víctimas de la tragedia, durante una misa en su memoria, como parte de los actos conmemorativos que organizó la Alcaldía de Verapaz en el área social de la colonia Nueva Verapaz, una colonia donde fueron reubicadas 244 familias que resultaron afectadas tras el paso de la tormenta tropical Ida.

Lee también

Comentarios