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La paz fue ficticia

Tiene 25 años, piel trigueña, usaba camisa manga larga, pantalón negro, zapatos bien lustrados: es Élmer Alas, un líder religioso de la colonia Tres Campanas, en Aguilares, y es parte de la generación post Acuerdos de Paz. Son cerca de las 4 de la tarde y Élmer nos espera cerca del parque para dirigirnos hacia su casa.
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Sí, Aguilares. Un municipio que es fiel testigo de la guerra que vivió El Salvador durante la década de los ochenta, pero que tuvo episodios fuertes años antes. Uno de esos fue el asesinato del sacerdote jesuita Rutilio Grande. El religioso fue asesinado el sábado 12 de marzo de 1977 cuando iba a oficiar misa a El Paisnal. En ese tiempo, dice Élmer, había muertes de gentes inocentes. Él no se refiere específicamente al caos del sacerdote, sino a la muerte de miles de personas en el conflicto armado sin ser parte de ninguno de los bandos. Sentado en uno de los muebles de su casa, el joven, que dedica su tiempo a su familia, integrada por su esposa y su bebé de a penas seis meses, su trabajo, la iglesia y grupo de jóvenes, tiene claro que hoy el país vive en otra guerra. La guerra entre pandillas.Desde su trinchera apoya a jóvenes a través de la iglesia para que se alejen de un ambiente que los puede llevar a la cárcel o, en el peor de los casos, a la muerte. Élmer, un joven de la generación post guerra, afirma que la paz firmada el 16 de enero de 1992 en el castillo de Chapultepec, México, fue ficticia porque al igual que en aquel momento en el que la exguerrilla, ahora convertida en el partido FMLN, con el Ejército de El Salvador mantenían una guerra y moría gente inocente; ahora hay una guerra entre pandillas. “En la actualidad estamos viviendo el fenómeno de las pandillas o de las maras, que creo que es una guerra hoy en día, estamos viendo tantas muertes. En el momento de la guerra había mucha gente que fallecía, que moría, que era inocente. Gente que estaba ahí y fallecía por el mismo conflicto. Hoy en día es uno de los problemas que más está afectando al país, a la población, a los jóvenes, gente inocente. Estamos en una guerra nuevamente”, dice Élmer cuando se le pregunta de los problemas que enfrenta el país 25 años después de haber firmado los Acuerdos de Paz.Para Élmer, la paz fue ficticia porque “hasta el momento no hemos vivido tiempos de paz en El Salvador, cuando hablamos de paz hablamos tranquilidad y no solo para un grupo de personas. Hoy se conmemorarán 25 años de Acuerdos de Paz que se pretendía en aquel entonces que la paz tendría que ser para todo el pueblo de El Salvador, pero realmente todo el pueblo de El Salvador no ha estado en paz”.Como parte del grupo de jóvenes de la iglesia Dios de la Profecía Universal, Élmer dice que ha tratado con diferentes jóvenes que enfrentan diferentes problemas: pandillas, drogas, problemas intrafamiliares, etcétera. Incluso, asegura, él es testigo de que no ha habido paz tras la firma.Desilusionado de la clase política y las decisiones que han tomado en los últimos 25 años, Élmer considera que el único camino que tiene la juventud del país es buscar ayuda en las iglesias.“El mensaje que le doy a todos los jóvenes de El Salvador es que entreguen toda su juventud a los pies de Jesucristo. Entonces habrá un cambio radical, cuando puedan entrar a ese campo tendremos una juventud diferente”, expresó Élmer.

El joven tiene claro que los diferentes gobiernos, tanto los de ARENA como los del FMLN, no han hecho nada por lograr verdaderas condiciones de paz para los jóvenes. Y es que Élmer ha sido testigo de cómo en la gestión del fallecido expresidente Francisco Flores se implementó el plan Mano Dura. También cómo Elías Antonio Saca lo continuó, pero le dio un plus. Era la Super Mano Dura. Después llegó Mauricio Funes y avaló la tregua entre pandillas. Los tres expresidentes tienen en común el fracaso de esos planes en tiempos de paz, también el que los tres han sido señalados por actos de corrupción.“Yo no he vivido en un ambiente de paz, porque siempre se ha vivido el fenómeno de las pandillas, de las maras o por los diferentes partidos políticos que puedan haber gobernado El Salvador... Se han implementado muchos planes para poder traer paz a la población de El Salvador y creo que no lo han logrado hasta el momento, porque (autoridades) siempre se enfocan en buscar su beneficio. Si comenzaran a ver un poquito más el beneficio para toda la población, para todo El Salvador, de todo el pueblo, como ellos dicen, creo que se podrían dar cuenta de qué es o qué le traería la paz a todo El Salvador”, dijo Élmer.

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