Lo más visto

Más de El Salvador

La reina que pudo haberse quedado sin corona

Lizbeth Jiménez, reina del 58° Carnaval de San Miguel, disfruta ahora de su corona. Sin embargo, su historia estuvo a punto de no ser escrita, a pesar de que, desde su niñez, el camino de la joven parecía destinado a este gran momento en su vida.
Enlace copiado
Foto Roberto Huete/LPG.

Foto Roberto Huete/LPG.

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

La reina que pudo haberse quedado sin corona

Enlace copiado
Ella ahora es el centro de las miradas de todo un país. Disfruta de su corona y está en la víspera de engalanar con su belleza y carisma el más importante carnaval de El Salvador, el de San Miguel.

Sin embargo, la historia pudo haber sido completamente diferente. La coronación, el pasado domingo en la madrugada, de Vivian Lizbeth Jiménez como reina del 58° Carnaval de San Miguel fue el culmen de una historia que a punto estuvo de no poder relatarse.

Proveniente del Cantón El Jalacatal, Vivian entró a la competencia como representante de su zona, pero sin poder participar por la coronación final. “Nos explicaron que no iba a ser un evento como este del carnaval, sino solo una presentación de los cantones de San Miguel”, comentó José Jiménez, padre de la reina.

Sin embargo, don José se volvió una especie de promotor de su hija, al tomar el valor de hablar con el Comité de Festejos del Carnaval y llegar a un acuerdo para la participación de la joven. “Hablamos con el comité que íbamos a ir 50 % y 50 % con los gastos de la competencia. Ese fue el acuerdo con el comité para que mi hija participara”, explicó.

El problema, más allá de la competencia misma, eran los gastos que involucra el participar en estos festejos, por lo que el apoyo de toda la comunidad fue clave para promover a su representante. Según explicó don José, la iglesia del cantón, a la que toda la familia asiste, fue la que se prestó los fondos para realizar una fiesta de presentación de Vivian como representante de El Jalacatal y, a partir de ahí, se inició toda una campaña comunal para recaudar el dinero necesario.

Los vecinos, amigos y familiares de Vivian se unieron para vender comida, realizar rifas, organizar fiestas y pequeños “carnavalitos” con el fin de juntar el dinero suficiente para que la joven pudiera costear su parte de los gastos de participación. “El apoyo de la comunidad ha sido importante para mí”, asegura Vivian. “Sin ellos, nada de esto estaría pasando. Mi familia, mis amigos, los vecinos, todos han tenido un papel importante”, expresó.

Pero cuando hay ganas de hacer las cosas, las puertas comienzan a abrirse y la Alcaldía de San Miguel, a través del edil Miguel Pereira, fue una pieza clave para toda esta historia de lucha, emprendimiento y deseo por superarse. “El alcalde habló con nosotros y dio la autorización para que ella pudiera participar”, explica el padre de la joven. “A partir de ahí fue que ella entró en competencia y ahora que ya ganó y es la reina”, comentó con entusiasmo el orgulloso progenitor.

Los sueños se construyen desde la infancia



El deseo de Vivian por triunfar y salir adelante como modelo no es una cuestión repentina, ni un capricho de querer llevarse los reflectores en la fiesta más grande del oriente de El Salvador. Según cuenta su madre, Mirna de Jiménez, Vivian siempre ha participado como reina en los centros educativos en los que ha estudiado.



Compartiendo fotos de su hija, Mirna comenta que, en octavo grado, Vivian fue “Miss Independencia” del centro educativo en el que estudiaba. También, en septiembre de 2005, durante las fiestas del Cantón El Jalacatal, la joven volvió a participar siempre como “Miss Independencia”, obteniendo la mayoría de votos por parte de los
habitantes de la zona.



Tal parece que la corona de belleza siempre ha estado destinada para Vivian, una joven que, en apoyo de su familia y los habitantes del Cantón El Jalacatal, demuestran que los sueños no son algo imposible de alcanzar para quienes viven al interior del país y que todo depende del esfuerzo, empeño y apoyo que se tenga para poder salir adelante y construir estas historias.







Tags:

  • carnaval 2016

Lee también

Comentarios