“La señorita ya se reunió con su hija”

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Sandra Rivera.  La maestra Sandra Élida Rivera Ángel, de 40 años, fue asesinada el lunes por un grupo de supuestos pandilleros que la atacaron mientras caminaba junto a estudiantes y sus padres en la colonia Franco de Cojutepeque, Cuscatlán.

Sandra Rivera. La maestra Sandra Élida Rivera Ángel, de 40 años, fue asesinada el lunes por un grupo de supuestos pandilleros que la atacaron mientras caminaba junto a estudiantes y sus padres en la colonia Franco de Cojutepeque, Cuscatlán.

“La señorita ya se reunió con su hija”

“La señorita ya se reunió con su hija”

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El silencio durante la vela de la maestra Sandra Élida Rivera Ángel, de 40 años, fue interrumpido constantemente por sus estudiantes de matemáticas, compañeras de la escuela y familiares, para repetir, con tono resignado, que “la señorita Sandra por fin se reunió con su hija (Verónica, a quien pandilleros asesinaron con una granada M-67 en diciembre de 2009)”.

La sala de la vivienda de los padres de la maestra, donde sus restos fueron velados ayer, es tan pequeña que toda la gente que la conoció no pudo entrar para participar en los rezos y solo entraban a dar sus condolencias a los familiares mientras se acercaban al ataúd morado, el color favorito de la maestra, para mirar por encima del vidrio y despedirse. “Cuando la vi adentro de ese ataúd no lo pude creer, es que ayer la vi caminar hacia la escuela. Iba contenta, como siempre, pero ahora está ahí metida en esa caja de madera, como callada, sin despertar, y todo por esa gente mala que no respeta la vida de los demás”, dijo una vecina quien añade que en su cabeza todavía resuena “fuerte, duro y metálico” el recuerdo de las detonaciones de bala que escuchó cuando supuestos pandilleros asesinaron a Rivera, el lunes, mientras caminaba frente al estadio de Cojutepeque, Cuscatlán, junto a estudiantes y padres de familia.El padre de la maestra dijo que ella nunca les mencionó que había sido amenazada, ya que hasta donde él supo no tuvo problemas con los pandilleros del sector, incluso cree que “era de tan buen corazón” que aun después de que le asesinaron a su hija en 2009 jamás procuró venganza.

“Después de ese 28 de diciembre de 2009 (cuando su hija de seis años fue asesinada en una clínica pediátrica por una pareja de pandilleros que arrojaron una granada M-67) Sandra no volvió a ser igual, uno pensaría que quizá se iba a volver rencorosa o buscar venganza, pero no, era de tan buen corazón que en vez de odiar quiso invertir su tiempo y lo que sabía como maestra para ayudar a que menos estudiantes abandonaran la escuela para irse a la pandilla”, dijo su padre.

Una hermana de Rivera, que atendía llamadas en todo momento para recibir condolencias de otros familiares y conocidos, dijo que no quería entrar en detalles sobre el crimen, pero que sí quería que la maestra fuera recordada por todas las cosas buenas que hizo.

“No queremos dar declaraciones, porque no hay mucho para decir y siempre es mejor hablar poco en este tipo de cosas, pero sí quisiera que quede claro que ella (la maestra) era buena persona, hacía favores a todo el mundo, ayudaba a sus estudiantes, y una cosa que es admirable es que nunca buscó venganza por lo que pasó con su hija, y por eso nos duele mucho, porque la gente más buena es a la que le suceden este tipo de cosas muy malas”, lamentó la hermana, mientras se limpiaba las lágrimas por debajo de sus lentes.

La directora del Centro Escolar Católico San Sebastián, donde trabajaba Sandra, comentó que Rivera tenía al menos 18 años de dedicarse a la docencia y los últimos seis a trabajar en ese centro escolar, ubicado en la colonia Franco de Cojutepeque. Impartía la materia de Matemáticas a los estudiantes de tercer ciclo y les ayudaba, durante las tardes, con refuerzos para que ninguno aplazara la materia.

Una de sus estudiantes dijo que Rivera había sido una de sus mejores maestras y que con ella aprendió más que números y letras. “No solo enseñaba las cosas de los libros de texto para la materia de Matemáticas, también nos enseñó a ser buenas personas, a portarnos bien en la vida, así que nos va a hacer mucha falta en la escuela, pero yo pienso que la señorita está bien porque ya se reunió con Verito en el cielo, yo sé que la extrañaba mucho”, dijo la estudiante.

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