Lo más visto

Más de El Salvador

El Salvador  / judicial LO MÁS LEÍDO

La trama que rodea la compra de un buque por un $1, varado en el puerto de La Unión

El representante del hermano de José Luis Merino confirma que su cliente participó en millonarias compras de gasolina con un buque que tiene dos años de estar varado en el puerto de La Unión Centroamericana, en La Unión.
Enlace copiado

- 00:01:47 La Prensa Gráfica

Enlace copiado
Fotos de LA PRENSA/Melvin Rivas Varado. El barco de la empresa de Merino se encuentra varado en el puerto de La Unión.

“Eso es botar dinero al mar”, dice José Mauricio Cortez Avelar, apoderado legal de Sigfredo Israel Merino, hermano del líder político y referente de ALBA Petróleos, José Luis Merino. Lo dice al referirse al buque Guazapa I OMI 7432070, de matrícula 43652-PEXT-2, que está varado en el puerto de La Unión Centroamericana, en La Unión, desde hace más de dos años. El buque es propiedad de Sigfredo Merino.

Cortez Avelar pasó de ser lo que él llama un “abogado de pueblo” a ser el representante, en al menos 20 empresas, del magnate Sigfredo Merino, a quien hasta ha ido a representar a Suiza. Las empresas de Merino funcionan con fondos de ALBA Petróleos, la sociedad de economía mixta conformada por la Asociación Intermunicipal de Energía de El Salvador (ENEPASA) y PDV Caribe, filial de la petrolera estatal de Venezuela.

Según Cortez Avelar, Sigfredo Merino nunca quiso aparecer registrado en ninguna sociedad para evitar que el “estigma” de ser el hermano de un dirigente del FMLN afectara sus proyectos empresariales.

“(Sigfredo Merino) me dijo: ‘mirá, quiero que me ayudés, todas las cosas que estaba haciendo, que vamos a hacer, y quiero que me asegurés que nadie me va a venir a escupir la cara por irregularidades o corrupciones, asegurame eso’, me dijo: ‘llevame bien los libros, todos legales’. Yo le dije que menos mal que me pide eso, porque para eso sí estoy capacitado... Cuando yo veo una escritura no veo nada político, veo una entidad pública ”, dijo el abogado de Merino en una entrevista con LA PRENSA GRÁFICA.

Uno de los negocios en los que Cortez Avelar ayudó a Merino fue en la compra de un buque con capacidad para 18 mil barriles en octubre de 2012. La intención de esa compra, según Cortez Avelar, era quedarse con los excedentes de gasolina que generaban las refinerías vinculadas a Venezuela y al acuerdo de PETROCARIBE, para comercializarlo en el Caribe y con empresas de Estados Unidos.

Documentos registrales de Panamá a los que LA PRENSA GRÁFICA tuvo acceso muestran que el 16 de agosto de 2012 el barco pasó de la empresa Inter Factoring Finance Corp a Caribbean Petroleum International Services. El trato fue cerrado por $1,795,000. Dos meses después, Caribbean Petroleum International Services vendió el buque a Atlantic Pacific Logistic por $1,800,000.

Atlantic Pacific Logistic es una empresa panameña en la que Cortez Avelar tomó posesión como presidente el 12 de octubre de 2011. El abogado ahora se refiere a esa empresa como una sociedad “cascarón”.

Según información registral, Atlantic Pacific Logistic ha recibido casi $150 millones en préstamos de ALBA. Esa cantidad, según Cortez Avelar, ALBA la trasladó en especies, es decir, le cedió a Atlantic gasolina valorada en dicho monto.

Para la compra del buque, Cortez Avelar hizo negocios con el director de la empresa panameña Caribbean Petroleum International Services, un nicaragüense de nombre Carlos Cecilio Hermoso Vigil, a quien medios nicaragüenses han vinculado a millonarias redes de estafa.

“Después me he dado cuenta de que era una persona que ha tenido muchos problemas legales. Después lo he sabido, aun así lo he visto, él ha venido acá, he ido un par de veces a Nicaragua”, comenta Cortez Avelar sobre Hermoso Vigil.

Documentos oficiales confirman que casi dos años después de que Atlantic, presidida por Cortez Avelar, adquirió el buque, lo vendió a la empresa panameña Guazapa. Esta última fue creada el 25 de octubre de 2012 también bajo la presidencia de Cortez Avelar. En esa ocasión el buque valorado en $1.8 millones fue vendido por $1.

¿Por qué Cortez Avelar se vendió a sí mismo el buque por un dólar? Según él, esta fue una estrategia ordenada por la firma panameña de asesores fiscales Torrijos y Asociados para “separar proyectos”.

Cortez Avelar confirmó que el barco propiedad de Sigfredo Merino hizo alrededor de siete transacciones “spot” de gasolina valorados cada una entre $18 y $20 millones. Según explica Cortez Avelar, estas compras que llama “spot” tienen un precio de mercado y están al margen de los beneficios de precios del acuerdo con Venezuela.

Documentos oficiales señalan que el buque llegó al puerto de La Unión Centroamericana, en la bahía de La Unión, el 15 de octubre de 2015. El apoderado de Merino afirmó que la razón de su llegada a El Salvador era sacar gasolina y venderla en otros países, pero que el negocio nunca se dio, y desde entonces el barco se encuentra varado en esas instalaciones.

La Autoridad Marítima Portuaria (AMP), que tiene a cargo regular los puertos y el sector marítimo en El Salvador, incluso le impuso una multa de $5,416 a Guazapa por infringir la ley salvadoreña, al permanecer en el país sin autorización y no presentar los documentos que exige la ley, según consta en el expediente del caso.

Consultado al respecto, Cortez Avelar asegura que toda la documentación fue presentada. “En resoluciones nos han pedido toda la documentación (...) De propiedad, de licencia, de lo que sea”, defiende.

Tras incumplirse todos los plazos que dio para que el buque dejara La Unión, la AMP ahora traslada la responsabilidad a CEPA, empresa pública que administra el puerto de La Unión.

“La relación ahí es directamente con CEPA. Nos presentaron documentos en los que argumentaban aspectos técnicos que no podían superar y nos hicieron la petición de un permiso temporal, al cual hemos accedido. Al final, quien va a definir la estadía ahí es CEPA, nosotros nos limitamos a emitir el zarpe. A nosotros la ley nos faculta de garantizar la seguridad en el mar. Usted no puede obligar a alguien a que salga si tiene aspectos técnicos que pueden generar problemas en alta mar”, planteó el director ejecutivo de la AMP, Mario Miranda.

La Ley General Marítima Portuaria (AMP), en el artículo 7 inciso 2, dice que es competencia de la AMP “fiscalizar, supervisar y controlar todas las actividades de transporte marítimo y portuarias” en el país.

Cortez Avelar reconoce que ha estado en contacto permanente con la AMP y no con CEPA por su rol de autoridad. El abogado dice que hasta donde él se mantuvo en la empresa se habían hecho esfuerzos para pagar a la empresa que funge como su agente naviero en el país. Sin embargo, tiene cuentas pendientes en Panamá.

¿Sigfredo y José Luis Merino?

—¿A usted no le llama la atención la múltiple cantidad de sociedades que se crean y estos vínculos directos con ALBA y lo que le deben? –se le consultó a Cortez Avelar.

—Hoy sí, pero en su momento todo apuntaba a una inversión, a un proyecto, nada que no hubiera visto yo en mi vida profesional previa –contestó el abogado.

Cortez Avelar asegura que ya envió todos los documentos para desligarse de las sociedades panameñas vinculadas al buque para que otras personas puedan tomar el caso que en sus manos se encuentra agotado. Sin embargo, el abogado aparece al cierre de esta nota como director inscrito en el registro de Panamá de la empresa Guazapa, no así de Atlantic. El representante de Merino aseguró que su enlace en Panamá todavía no ha acreditado su salida ante el registro nacional, pero que su salida de la empresa es cuestión de tiempo.

Una investigación preliminar en la que participaron el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) y la Administración para el Control de Drogas (DEA, en inglés) muestra que Cortez Avelar y Sigfredo Merino son dos miembros de la principal red de testaferros de José Luis Merino. Cortez Avelar afirmó que él nunca buscó ser un prestanombre, sino que únicamente brindó servicios profesionales a un cliente más.

Según la investigación contra José Luis Merino, su red ha creado tres sociedades en el estado de Nevada, Estados Unidos, en las que aparecen siete personas relacionadas con juntas directivas de empresas salvadoreñas y panameñas vinculadas a ALBA Petróleos de El Salvador. Tras los hallazgos de la investigación preliminar, 14 congresistas estadounidenses solicitaron, mediante una carta, una investigación a fondo de las sociedades del dirigente del FMLN que busca ser diputado en la Asamblea Legislativa.

José Luis Merino no aparece en El Salvador ni en el extranjero en ninguna empresa, tampoco tiene registradas propiedades.

Estudios de técnicas de lavado de dinero consultados por este medio, como el informe del académico Stephen Scheneider, quien analizó varios casos de lavado de dinero en Canadá , apuntan que la “subvaluación”, como el caso de la venta del buque por $1, es utilizada para facilitar la venta inmediata de los bienes con el objeto de justificar el origen de una transacción de dinero o de los documentos registrales.

Tags:

  • buque varado
  • La Unión
  • Puerto La Unión
  • José Luis Merino
  • ALBA
  • Sigfredo Merino

Lee también

Comentarios