La zona norte desprotegida ante paso de narcos

La presencia de policías que patrullen en la nueva carretera Longitudinal del Norte es escasa. Según el jefe de la DAN, hay un proyecto que consiste en ubicar retenes antinarcóticos móviles en la vía para controlar el posible paso de droga por esos 223 kilómetros.
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Escasos.  Los patrullajes en la carretera Longitudinal del Norte son pocos. Esta patrulla circula cerca de Dolores, Cabañas, por un procedimiento rutinario.

Escasos. Los patrullajes en la carretera Longitudinal del Norte son pocos. Esta patrulla circula cerca de Dolores, Cabañas, por un procedimiento rutinario.

Sin custodia.  Estos conos cerca de Nueva Concepción, Chalatenango, sirven de control vehicular. Ningún agente verifica el paso en el sitio.

Sin custodia. Estos conos cerca de Nueva Concepción, Chalatenango, sirven de control vehicular. Ningún agente verifica el paso en el sitio.

Móviles.  La PNC espera ubicar retenes móviles que recorran los 223 kilómetros de la vía para verificar el paso de personas y vehículos por la zona.

Móviles. La PNC espera ubicar retenes móviles que recorran los 223 kilómetros de la vía para verificar el paso de personas y vehículos por la zona.

La zona norte desprotegida ante paso de narcos

La zona norte desprotegida ante paso de narcos

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El hombre escribe sobre la parte frontal del pick up que está cinco metros enfrente del accidente. La destartalada moto forma una cruz con las dos líneas amarillas pintadas sobre un tramo de la carretera Longitudinal del Norte en Sensuntepeque, Cabañas. El agente de la Policía Nacional Civil (PNC) ha llegado hasta ese sitio, junto a otro compañero, para hacer el parte policial del accidente. Esos dos agentes son los primeros que aparecen en los 223 kilómetros que unen a Santa Ana y La Unión. No están ahí para patrullar, sino por una razón meramente ocasional: el accidente de esa moto.

Es media mañana y la primera señal de “seguridad” que se percibe al recorrer la nueva carretera desde Metapán, Santa Ana, hacia el oriente, son cinco conos sucios que hacen plantón obstruyendo el paso sobre la calle cerca del desvío hacia Nueva Concepción (Chalatenango). El orden con el cual han sido ubicados dice que no se trata de un olvido o abandono. Están frente a la sede de la policía rural del sector, sin embargo, no hay ningún agente a la vista.

La carretera Longitudinal del Norte fue construida con un donativo que hizo la estadounidense Corporación del Reto del Milenio (MCC). El programa que se encargó de ejecutar los $278 millones que costó la vía (FOMILENIO) decidió permitir la circulación vehicular a mediados de 2012.

La carretera conecta horizontalmente toda la zona norte del país, una idea que fue pensada por el Gobierno desde 1970; pero que por falta de fondos no se había podido construir. Lo que ha ocurrido en los últimos años en varios sitios por donde ahora pasa la carretera Longitudinal del Norte sugiere que también es una oportunidad que pueden aprovechar los narcotraficantes para el trasiego de droga. Nueve meses después de terminada la obra, la seguridad en la zona sigue siendo una de las deudas que el Gobierno tiene con el proyecto.

Metapán, municipio donde inicia la construcción de la nueva vía, es donde la policía indaga a un grupo de empresarios y funcionarios públicos del occidente del país que se dedican al narcotráfico. Una publicación del periódico digital El Faro los perfiló como el cartel de Texis. El subdirector de Investigaciones de la PCN, Héctor Mendoza Cordero, reconoció recientemente que hay una investigación abierta contra varias personas sospechosas de traficar con droga en ese sitio.

Una de las personas que es reseñada en informes de inteligencia como pieza fundamental del narcotráfico en la zona norte del país y que tendría relaciones con algunos miembros del cartel de Texis, incluso con carteles mexicanos, es José Misael Cisneros Rodríguez, “Medio Millón”.

A Cisneros Rodríguez se le vincula con la clica Fulton Locos, una estructura de pandilleros que tiene su base en Nueva Concepción, Chalatenango.

La policía le carga el delito de traficar con armas de fuego desde Metapán y Texistepeque (Santa Ana) hasta Nueva Concepción. Fue capturado el 27 de mayo de 2012, y pese a las pesquisas en su contra relacionadas al narcotráfico, está siendo procesado únicamente por cuatro homicidios que se cometieron en la zona.

El 3 de mayo de 2011, la policía encontró cuatro fusiles AK-47, un fusil G-3, una subametralladora Uzi, un lanzagranadas M-79, una escopeta 12 milímetros y una granada industrial, dentro de un barril semienterrado en una de las casas del caserío y cantón Los Romeros, de Nueva Concepción. Allí donde este jueves los únicos que hacen de gendarmes ante el tráfico de la zona son los conos sucios.

Cinco kilómetros después se llega al desvío de Amayo. Una especie de explanada partida por cuatro calles, una gasolinera y pequeños locales comerciales levantados alrededor. Al centro de todo eso está una caseta de la PNC. Se trata de un pequeño cuarto donde este día hay tres agentes y tres soldados. Ninguno sale. Los seis están sentados sin percatarse de lo que ocurre afuera. Uno de los militares habla por un teléfono celular mientras que un agente policial hace anotaciones en una especie de cuaderno.

Ellos son los primeros miembros de la seguridad pública con que se topan los pocos vehículos que recorren la vía desde el inicio, en Metapán, 40 kilómetros atrás.

En ruta hacia el centro de Chalatenango, otros seis conos sucios hacen su parte en el centro de la vía para regular el tráfico. Se trata del retén militar frente a la Cuarta Brigada de Infantería. Dos soldados se resguardan del inclemente sol del mediodía bajo una caseta de control a la entrada de la guarnición militar. Ninguno se fija en lo que pasa en la calle que está frente a ellos.

Los únicos agentes policiales que se dejan ver en la ruta están en un punto entre Cabañas y San Miguel. Son los dos que se entretienen redactando el parte policial del accidente del motociclista.

Más adelante, a la entrada de San Luis la Reina, en San Miguel, otra pareja de agentes aparecen ataviados con una bolsa de naranjas, han caminado desde el puesto policial, que se ubica a unas cuadras, hasta el mercado para comprar las frutas.

La nueva vía termina en Santa Rosa de Lima, La Unión. Sitio sede de Reynerio de Jesús Flores Lazo, condenado a 80 años de prisión por traficar con droga en furgones por el territorio centroamericano. La policía lo vinculó a la banda de narcotraficantes del oriente del país conocidos como Los Perrones. Recientemente, el director de la PNC, Francisco Salinas, reconoció tener conocimiento que la banda se estaría reagrupando.

Retenes móviles

El jefe de la División Antinarcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil (PNC), Marco Tulio Lima, reconoce lo desprotegida que está la zona norte del país ante el paso de posibles narcos.

Según el jefe policial, existe un proyecto en el escritorio de Salinas que se basa en ubicar controles móviles antinarcóticos en los 223 kilómetros de la carretera Longitudinal del Norte. “Se está trabajando en un proyecto de base móvil en toda la Longitudinal. Tenemos esa calle que viene desde Morazán hasta Anguiatú (frontera de Metapán), ahí tiene que andar un grupo móvil cerrando las fronteras; pero no poniendo controles específicos en un solo lugar, sino controlando las salidas hacia Morazán, Sensuntepeque, Anguiatú y otros”, dijo.

Lima dice que el proyecto que espera esté listo a finales de febrero, y es parte del refuerzo de las fronteras que ha hecho la DAN para combatir el narcotráfico.

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