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Las frecuencias de Ángel González en El Salvador

Remigio Ángel González, empresario mexicano a quien se le atribuye uno de los más grandes monopolios de la televisión en Latinoamérica gracias a sus influencias políticas, ya entró al mercado de la televisión salvadoreña. Tiene más de 30 canales y 130 radios en 16 países. El Gobierno privilegió a uno de sus familiares al concederle el Canal 11.

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El magnate de la televisión latinoamericana Remigio Ángel González González, a quien apodan “el Fantasma”, también es un camaleón. El vínculo político que tiene este empresario mexicano con cuanto Gobierno esté en el poder lo convierte en el socio perfecto para los presidentes de turno y en la pesadilla de los opositores y los medios de comunicación independientes. No importa si es de derecha o de izquierda. Los canales y radioemisoras que integran su consorcio Albavisión en el continente siempre tienen una buena cuota de la pauta publicitaria de los Gobiernos. Su secreto: ser amigo del poder, saber camuflarse. 

Le da lo mismo ser de los principales promotores del derechista Otto Pérez Molina en Guatemala que ser condescendiente con la izquierdista Cristina Fernández en Argentina. Es buen amigo de Daniel Ortega en Nicaragua y tiene una excelente relación con los partidos políticos de derecha que se han compartido el poder en Honduras. Así se mueve “el Fantasma”. 

En El Salvador lo vinculan con un diputado prominente del FMLN que lo convenció de romper un pacto de no operar en el país. Un pacto sin papeles ni firmas que Ángel González hizo con los empresarios locales de la televisión en los años ochenta. De hecho, El Salvador era el único país centroamericano en el que este empresario mexicano no tenía presencia con sus canales y radios. 

Pero todo eso cambió desde 2011, cuando su familiar Juan Carlos González Sáenz fundó TVRED y Televisión Satelital Centroamericana en El Salvador. Desde entonces, la presencia de “el Fantasma” en el país se puede reflejar en una extraña compra de una frecuencia radial en AM (amplitud modulada) y un repentino cambio de frecuencia del Canal 37 al Canal 11, concesión que hasta abril pasado le pertenecía a la Universidad Francisco Gavidia. 

“Ha habido un cambio de administración por decisión de la universidad. Entonces, se hizo un proceso de negociación con una empresa. Las discusiones empezaron ya desde hace tiempo. Durante un buen tiempo (TVRED) va a permanecer en la universidad. Más bien aquí está funcionando”, dijo el rector de la Universidad Francisco Gavidia, Mario Ruiz, en una entrevista luego de que se vendió la concesión. 

El Canal 37 será desde el próximo 10 de octubre de 2014 el Canal 11, gracias a una resolución de la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET). De por qué el Canal 37 fue trasladado al 11 no hay mucha claridad. Una resolución del 10 de abril de 2014 de la superintendencia dice que el 37 no cumplía con su fin, que es la “radioastronomía”, según estándares internacionales. También dice que la SIGET tiene facultad legal para cambiar el orden en que están asignados los canales de televisión. 

Por último, en su resolución la SIGET argumenta que como “la universidad” era concesionaria en un principio de una frecuencia para la “radiodifusión” (por ello se le otorgó el 37, sin reparar en que era para la “radioastronomía), entonces se le tenía que otorgar un canal para radiodifusión. Y entonces le dio el 11. 

Pero la SIGET no ha podido responder en concreto por qué tuvo que conceder el Canal 11 ya no a la Universidad Francisco Gavidia, sino a TVRED, que para el 10 de abril de 2014 ya era la propietaria de la concesión del Canal 37. Exactamente, TVRED tenía 18 horas con 33 minutos de haber comprado la frecuencia cuando la SIGET, sin más argumentos, le dio un mejor canal. 

Para hacer estos cambios, la SIGET tuvo que obviar un acuerdo interno, que sí estaba por escrito, era oficial y estaba firmado por el exsuperintendente Luis Méndez en 2012, de no hacer más concesiones de frecuencias televisivas hasta 2018. 

En la televisión existen dos bandas de frecuencias: la VHF y la UHF. La banda VHF (que significa Very High Frequency) abarca los canales del 1 al 13. Las concesiones de canales en esta banda son mucho más cotizadas que las de la banda UHF (Ultra High Frequency, que va del canal 14 al 83) porque tienen mejor calidad de recepción de la señal y menos dificultades atmosféricas de transmisión. 

Esa decisión de la SIGET, y en especial de su presidente saliente, Ástor Escalante, ha sido condenada por la Asociación Salvadoreña de Radiodifusores (ASDER) y la Asociación de Medios Publicitarios Salvadoreños (AMPS), que han señalado ilegalidades en el cambio de frecuencia para el canal del familiar de Remigio Ángel González, “el Fantasma”. 

Las asociaciones acusan de actos ilegales a Escalante debido a que no existe ningún argumento técnico que lo habilite para conceder un canal en una banda de televisión más cotizada a una empresa que se hizo de una frecuencia más barata. 

Por eso señalan al superintendente de haber privilegiado al concesionario del Canal 37, ese mismo cuyo familiar está identificado por varias organizaciones de medios en Latinoamérica por dar y recibir muchos favores de los Gobiernos de turno desde sus canales y radios sin importar la ideología política. 

¿Cómo un extranjero pudo hacerse de un canal de televisión en El Salvador cuando la ley salvadoreña no permite que los extranjeros sean concesionarios de las frecuencias de radio y televisión en El Salvador? Fácil. TVRED, S. A. de C. V., fue fundada el 11 de enero de 2011. La sociedad está integrada por el salvadoreño Ramón Orlando Lorenzana Interiano y por el mexicano Juan Carlos González Sáenz. 

Lorenzana Interiano es un publicista con dos países de residencia, El Salvador y Panamá, y figura en documentos de la SIGET de 2013 como representante en El Salvador de Radiodifusoras Asociadas, S. A. de C. V. Esta sociedad a la que representa Lorenzana Interiano tiene la concesión de la frecuencia 104.5 FM, que es donde opera la YSTG Cadena Sonora. 

El salvadoreño, según la constitución de la sociedad TVRED que tiene el Registro de Comercio, es accionista mayoritario con un 55 % de los $100,000 que fueron pagados entre Lorenzana Interiano y Juan Carlos González Sáenz, ese 11 de enero de 2011, para suscribir ante el registro su capital de $500,000. 

En el caso de González Sáenz, se trata de un administrador de empresas mexicano, de 50 años de edad en ese entonces. Vino a El Salvador en enero de 2011 para fundar TVRED junto con Lorenzana Interiano. Aquí se le tomó registro de su pasaporte, del que se desprende información como su país de residencia, que no es México sino Guatemala. González Sáenz tuvo que inscribirse en el Ministerio de Hacienda para obtener su Número de Identificación Tributaria salvadoreño y poder estar registrado en el comercio local. El mexicano es propietario del 45 % de las acciones pagadas para suscribir el capital de TVRED, lo que lo ubica como un accionista “minoritario”. Aunque en realidad González Sáenz es presidente de TVRED. 

El director presidente suplente es Lorenzana Interiano. El documento del Registro de Comercio detalla que el auditor guatemalteco Juan José Alvarado es el director secretario de la empresa y que en ese mismo acto de constitución de la sociedad se nombró al administrador de empresas, guatemalteco, Pedro Cáceres Castellanos como director secretario suplente. Dos guatemaltecos, un mexicano y un salvadoreño. Aunque la sociedad se presentó ante el comercio local con la mayoría de acciones para el salvadoreño, el que es representante de la Cadena Sonora. 

“Las concesiones y licencias para los servicios de Difusión de Libre Recepción solo se otorgarán a personas naturales por nacimiento o jurídicas salvadoreñas. En el caso de personas jurídicas salvadoreñas, el capital social deberá ser constituido por lo menos con el cincuenta y uno por ciento de salvadoreños. Este capital social y sus reformas deberán ser reportados a la SIGET”, dice el artículo 123 de la Ley de Telecomunicaciones de El Salvador. 

Eso explica que en el contrato de compraventa del Canal 37 entre TVRED y la UFG la apoderada especial de TVRED, Carolina Concepción Lazo Interiano, no dejara de anotar lo siguiente: “No omito manifestar para los efectos del art. 123 de la Ley de Telecomunicaciones que el capital social de la sociedad (TVRED) se encuentra constituido, a la fecha, por lo menos por el 51 % de salvadoreños”. 

Juan Carlos González Sáenz nunca hubiera podido comprar un canal de televisión ni una radio en este país si no se hubiera asociado con uno o más salvadoreños y presentarlos a ellos como los accionistas mayoritarios. De esa forma González Sáenz se hizo de un canal en la televisión salvadoreña el 9 de abril de 2014. Y de esa misma forma, con testaferros en los países en donde opera, el imperio mediático de “el Fantasma” se ha formado en Latinoamérica. Y justo por eso es el calificativo de fantasma: Remigio Ángel González no está registrado como el propietario de los medios de comunicación que tiene en 16 países del continente. El canal de TVRED es el ejemplo salvadoreño. 

TVRED también posee la concesión de una frecuencia de radio en El Salvador. Se trata de la YSCE 680 AM, de cobertura nacional, a la que se denomina únicamente con el nombre de “Radio” en la SIGET. Esta frecuencia, según el sitio Worldradiomap.com, solo puede ser escuchada en el departamento de Cabañas, a pesar de ser de cobertura nacional. 

En Cabañas, colindante con Honduras, la YSCE 680 AM, según el sitio web, es utilizada para retransmitir la programación de la YSSS Radio Nacional de El Salvador, uno de los medios de comunicación administrados desde la Presidencia de la República. 

No se ha podido conocer a la fecha la intención de TVRED de haber comprado por un valor muy alto una frecuencia que mantiene prácticamente inactiva y que solo retransmite la señal radial de la presidencia en un departamento del país. 

La concesión de la YSCE 680 AM fue peculiar. Un boletín que fue publicado por la SIGET el lunes 12 de diciembre de 2011, cuando TVRED cumplía 11 meses de haberse fundado en el país, dio algunos detalles superficiales de cómo fue el proceso: “La Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones llevó a cabo la subasta de la frecuencia de radio 680 KHz A. M. para cobertura nacional. A la convocatoria acudieron cuatro ofertantes que se sometieron al proceso que la ley exige, en el cual estuvieron presentes representantes del superintendente de SIGET, de la Gerencia de Telecomunicaciones, de la Superintendencia de Competencia, de la Fiscalía General de la República, y de la firma auditora Murcia y Murcia. Al final resultó (sic) ganadora de la licitación la oferta presentada por la empresa TVRED S. A. de C. V.”. 

Más peculiar es un reporte de subastas de la SIGET entre 2011 y 2013. En esos dos años se registraron tres subastas de frecuencias de radio. 

La primera fue sobre la YSSR 92.5 FM, con cobertura solo en el municipio de Santa Rosa de Lima, en La Unión, que tenía un precio base de concesión de $7,382. La concesión la ganó, en julio de 2011, Héctor Manuel Zelaya, con un precio ofertado de $26,300. 

En septiembre de ese mismo año, Saúl Arcides Ochoa se llevó la concesión de la YSOA 94.9 FM, con cobertura en los municipios de Chalchuapa y El Refugio, en Santa Ana. El precio base fue de $7,382 y Ochoa tomó la frecuencia por $9,040. 

En diciembre, la YSCE 680 AM, de cobertura nacional, con un precio base igual que el de las frecuencias FM para municipios, $7,382, fue concesionada a TVRED por $62,500. 

TVRED tiene una empresa gemela en el país: Televisión Satelital Centroamericana, constituida por las mismas personas, con la misma distribución de acciones, en su mayoría inclinadas hacia el salvadoreño Lorenzana Interiano y con la misma finalidad que TVRED. Sin embargo, Televisión Satelital Centroamericana, fundada apenas al día siguiente que TVRED, en 2011, no está registrada por la SIGET como concesionaria de alguna frecuencia. Esta empresa gemela fue fundada con un capital de $100,000. 

Las personas que han sido consultadas para este reportaje, entre empresarios y representantes de medios de comunicación, y que han pedido la reserva de su identidad, se preguntan cómo logró esta empresa el capital suficiente en tres años y tres meses para comprar por $3,800,000 un canal que no gozaba de una buena teleaudiencia, operando solo una radio AM, cuya concesión fue comprada en subasta por $62,500 y que solo retransmite la Radio Nacional en el departamento de Cabañas. 

Y se preguntan también por qué Ástor Escalante, presidente de la SIGET, a los seis días de haber asumido el cargo para el que fue juramentado por el presidente de la República, Mauricio Funes, ordenó un cambio de frecuencia para que el Canal 37, propiedad de TVRED, pasara a ser el Canal 11, que podrá ser visto en pocos meses en todo el país en la televisión abierta. 

En el reportaje del editor en jefe, José Fernando López, de la mexicana Revista Poder 360º, Juan Carlos González Sáenz, el presidente de TVRED, es mencionado como primo de Remigio Ángel González González, magnate de la televisión latinoamericana a quien la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) ya ha catalogado en varios informes como un peligro para la democracia en los medios de comunicación. 

También hay registros de un fuerte vínculo de González, “el Fantasma”, con los Gobiernos de turno en los países en donde sus frecuencias operan. 

En la conclusión de la reunión de medio año de la SIP en 2009, “el Fantasma” ya era mencionado en los atentados contra la integridad moral de los periodistas y la imagen de los medios de comunicación en distintos países latinoamericanos. 

En ese informe, la SIP denunció que los Gobiernos de Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Honduras, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Brasil, Argentina y Uruguay estaban dedicándose a humillar a la prensa de forma oficial para lograr un descrédito de los medios de comunicación y periodistas críticos e independientes de los poderes políticos. 

“Quizás el ejemplo extremo es el Gobierno de Uruguay, el cual se ha referido públicamente a los periodistas como gusanos, payasos e hijos de puta. (...) Lo más decepcionante ha sido ver la complicidad de ciertas organizaciones mediáticas en los ataques contra la prensa independiente de sus países. La SIP hace notar que las empresas de radio y televisión que (Remigio) Ángel González opera ahora en nueve países latinoamericanos han sido grandes infractores que se han puesto de lado del Gobierno de turno, independientemente de su orientación política, y han aplaudido sus campañas contra las organizaciones periodísticas independientes”, dice ese documento de la SIP de 2009. 

De ese año a la fecha, “el Fantasma” ha logrado la concesión de medios de comunicación en más países, por lo que ahora suman, incluido El Salvador, 16. Sus canales en el continente en total se cuentan en más de 30 y sus estaciones de radio en más de 130, según la información que se ha recabado sobre González. 

Remigio Ángel González, “el Fantasma”, es el director presidente de la sociedad Albavisión, una red latinoamericana de frecuencias de radio y televisión que nada tiene que ver con la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) del fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Albavisión proviene del nombre de Alba Elvira Lorenzana, la esposa guatemalteca de Remigio Ángel González. 

Su virtud es la programación. Conoce muy bien los públicos en cada país donde monta sus medios de comunicación. No es amigo de la producción, por lo que no es extraño que se haya despedido a casi toda la planilla del Canal 37 el 15 de mayo de 2014 y solo se haya dejado a unos pocos encargados del mantenimiento técnico de la estación. 

“Éramos nueve empleados, se quedaron laborando como cuatro. Los demás fuimos destituidos por la nueva administración. Lo que se nos dijo es que ellos no están interesados en hacer programas de contenido, ni informativos, ni programas de opinión, y que por lo tanto no era necesaria nuestra contratación en el nuevo canal, que serán más contenidos de entretenimiento. Entonces, prácticamente cuatro compañeros del área técnica se quedaron”, dijo uno de los empleados despedidos, quien pidió el anonimato. 

Esta persona relató cómo fue su último día de trabajo en la estación y cómo desde hacía varios meses, entre 2013 y 2014, veía llegar “gente extranjera” a hacer estudios y supervisiones. “Extranjeros como guatemaltecos”, dijo en una plática telefónica a los tres días de que recibió varias noticias: un agradecimiento institucional, una expresión de que era muy buen trabajo el que hacía, y que, lastimosamente, a pesar de eso la nueva administración no iba a necesitar de sus servicios. 

También dijo que a los empleados despedidos les pidieron no comentar sobre lo ocurrido y que “no pensaran que el nuevo dueño del Canal 37 es Alba Petróleos”. De hecho, la empresa Alba Petróleos de la que son miembros varios dirigentes y militantes del FMLN no es la propietaria Albavisión. Aunque hay un nexo que une a las dos empresas: el diputado de ese partido político que ocupa un alto cargo dentro de la Asamblea Legislativa, quien según tres fuentes del parlamento que fueron consultadas habría invitado a los mexicanos González a invertir en un canal de televisión con la promesa de darles una mejor frecuencia. 

De hecho, esa es una especie de “modus operandi” de González, “el Fanstama”: compra frecuencias en problemas, con bajas audiencias, e invierte en programas ya producidos o lo que se denomina en la jerga televisiva “programas enlatados”. Así aumenta los rating y luego monta franjas noticiosas. Logra acaparar grandes ganancias cuando en esas franjas de noticias favorece al Gobierno de turno, por lo que siempre recibe a cambio una jugosa cantidad del pastel de la pauta publicitaria del Estado. 

En Argentina, “el Fantasma” tiene una fuerte alianza con Carlos Loréfice Lynch, un abogado que está relacionado con el despacho Cueto Rua & Landaburu, que le maneja todos sus asuntos legales en ese país. De hecho, para la compraventa del Canal 37, el 9 de abril de 2014, estuvo presente por parte de TVRED el apoderado especial Marcos Landaburu, un abogado argentino, en nombre de la empresa. 

Es el mejor amigo del poder político. Remigio Ángel González tiene influencias en la vida política de los países al utilizar sus canales y radios como voceros oficiales del Gobierno de turno. 

La información sobre González que brindan varios comunicadores desde Guatemala –país en donde compró sus primeros medios de comunicación en los años ochenta– tiene como punto en común el matrimonio del magnate mexicano con los políticos que tienen el poder. 

“Ángel González ha sido financista de candidatos presidenciales, y sus medios (televisión y radio) son condescendientes con el mejor postor. Durante este gobierno (el de Otto Pérez Molina) han sido el ‘medio oficial’ del Estado. No recuerdo que haya tenido problemas con Prensa Libre. Lo que sé es que tuvo problemas con Sandra Torres (exprimera dama, divorciada del expresidente Álvaro Colom), actual candidata presidencial por la UNE. Actualmente, los medios de Ángel han sido favorecidos con la pauta oficial. Por ejemplo, el año pasado sus cuatro canales recibieron contratos que sumaron 102 millones de quetzales (unos $13,114,786.38). En sus canales se transmite un programa hecho por la Secretaría de Comunicación Social de la Presidencia que se llama ‘De frente con el presidente’, que sale los martes por la noche. El Gobierno se ha empeñado en hacer creer que este espacio es gratuito, sin embargo 2013 fue el año que más contratos con el Gobierno tuvieron esos canales. Otro dato que se maneja es que los candidatos presidenciales siempre hacen ‘romería’ para simpatizar con González, para que no sean atacados en sus medios de comunicación”. Esta información fue brindada el 13 de mayo de 2014 por una reconocida periodista guatemalteca que pidió que no se publicara su nombre en este reportaje. 

El incidente entre González y Prensa Libre que la periodista guatemalteca no recordaba ocurrió entre 2008 y 2009, en una muestra de que “el Fantasma” no solo es fiel amigo de quienes tienen el poder, también es un fuerte enemigo de la oposición política y de los medios de comunicación críticos e independientes del poder de turno. 

Con el titular “Monopolista lanza otra campaña negra”, Prensa Libre publicó un editorial el 25 de febrero de 2009. Estos son los dos primeros párrafos: “Desde hace dos semanas todas las radios y los cuatro canales de la televisión abierta, controlados por el monopolista mexicano Ángel Remigio González y González (sic), se han dedicado a la tarea de realizar una campaña negra de mentiras, calumnias, injurias y otras falsedades contra Prensa Libre y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Tocamos el tema en este espacio, por única vez, para que nuestros estimados lectores y anunciantes, así como los guatemaltecos en general, puedan conocer las causas de estos ataques, burdos, bajos, propios de gentuza. El monopolista ordenó a todos sus empleados –quienes deben actuar así para salvar su trabajo– que repitan constantemente, con el doloso fin de engañar a los guatemaltecos, una absurda y malintencionada mentira: que Prensa Libre y la SIP, integrada por 1,300 periódicos del continente, fueron creados por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA). Este periódico rechaza semejante afirmación”. 

El matrimonio de González con el poder político en Guatemala quedó evidenciado cuando el 20 de noviembre de 2012 el congreso guatemalteco aprobó de forma sorpresiva una ampliación por 20 años prorrogables a las frecuencias concesionadas de radio y televisión en ese país, luego de que en 2011 habían vencido todas las concesiones de frecuencias a las que se les había dado un período de 15 años desde 1996. 

En Guatemala se tendrá el monopolio de la Albavisión de González y su influencia en la política al menos hasta 2032. Pero no solo en Guatemala se reportan anomalías sobre cómo se comportan los medios de comunicación de González con la élite política. 

En una nota del 31 de marzo de 2014 (el día en que renunció el exsuperintendente Luis Méndez en El Salvador) publicada por el periódico La Nación de Argentina, se describe que entre 2009 y 2013 el Estado argentino adjudicó pauta publicitaria a 2,000 entidades en ese país, entre sociedades y personas naturales. 

Sin embargo, solo 10 sociedades recibieron el 50.2 % de ese pastel publicitario. Y de esas 10 empresas, solo siete de ellas sumaron más de $100 millones en publicidad del gobierno de Cristina Fernández. 

Entre esas siete sociedades, el segundo lugar fue para el Canal 9 de televisión, que es parte de Albavisión, de Remigio Ángel González. Fueron $220.7 millones acumulados entre el segundo semestre de 2009 y el primero de 2013 que recibió el canal de “el Fantasma” por parte del Gobierno argentino. 

En El Salvador, Ástor Escalante, abogado penalista, exfiscal interino, interesado durante la administración del presidente Mauricio Funes en cargos como magistrado de la Corte de Cuentas y de la misma Fiscalía General de la República, fue nombrado como presidente de la SIGET por Funes el pasado 4 de abril, luego de una repentina renuncia del exsuperintendente Luis Méndez. El exfuncionario no ha explicado hasta la fecha las razones de su salida cuando solo faltaban dos meses para que él y Funes terminaran sus funciones y dieran paso a la nueva administración gubernamental. 

La salida del exsuperintendente fue el 31 de marzo de 2014. Diez días antes, el 21 de marzo, TVRED y la UFG firmaron una promesa de compraventa del Canal 37 que luego la ratificaron el 25 del mismo mes. Cuatro días después de la renuncia del exsuperintendente, Escalante llegó a Casa Presidencial a ser juramentado como nuevo presidente de la SIGET. 

A los cinco días del nombramiento de Escalante, el 9 de abril, TVRED, de Juan Carlos González Sáenz, familiar de Remigio Ángel González, compró formalmente el Canal 37 a la UFG. Eran las 2:57 de la tarde. 

Un día después, el 10 de abril, Escalante dio instrucciones para que el nuevo canal de TVRED pasara de la banda UHF a la VHF, en específico al Canal 11. 

La firma de Escalante se dio a las 10:30 de la mañana del jueves 10 de abril de 2014, exactamente 18 horas y 33 minutos después de la compra del canal. 

Escalante deja su cargo hoy mismo, domingo 1.º de junio de 2014, debido a que hoy finaliza el período presidencial de Mauricio Funes, y lo sustituirá la diputada del FMLN Blanca Coto. El superintendente saliente estuvo en su cargo 57 días, casi dos meses. 

En su período exprés no solo otorgó una frecuencia de televisión de una forma que ha sido acusada de ilegal. Escalante ha sido muy criticado por la apertura a subasta o “licitación”, como él insistió en llamarla, de seis frecuencias televisivas que estaban cerradas, por el acuerdo de la misma SIGET que determinaba no dar más concesiones de frecuencias de televisión hasta 2018. Dos de las seis frecuencias que se están subastando son los canales 7 y 13 de la preciada banda VHF. 

El proceso de subasta ha sido frenado por la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia, que estudia si es legal que la SIGET haga subastas para conceder frecuencias de radio y televisión, como hasta la fecha ha sido la costumbre legal de la institución. 

Es una incógnita si los magistrados de la sala van a tomar en cuenta que Escalante revocó, con el actual proceso de subasta, un acuerdo de abrir frecuencias de televisión hasta 2018 y que por ese mismo acuerdo se han negado frecuencias en televisión a todas las personas que anteriormente se habían acercado a la SIGET a solicitar concesiones. 

Aunque esa negativa ya no ocurrió con la llegada de Escalante a la SIGET, que se disponía a entregar seis frecuencias de televisión: los canales 7 y 13, de VHF, y 14, 16, 18 y 20, de UHF, a Autoconsa. 

Esta empresa fue fundada bajo la finalidad de las telecomunicaciones, aunque es mejor conocida por ser la única sociedad en El Salvador con los permisos medioambientales que se dedica a la exportación de aparatos eléctricos y electrónicos con el objetivo de hacer reciclaje. Autoconsa, según la información de la SIGET, fue la que solicitó concesión de los canales. 

Pero estas frecuencias ahora están bajo subasta ya que hay más interesados además de Autoconsa, como José Saúl Galdámez Ábrego, Tecnovisión, S. A. de C. V. (Canal 33); Luis Alonso Avelar, MOVI, S. A. de C. V.; y Henri Milton Morales Umaña. 

La presentación de más interesados ha cesado por la medida cautelar de la Sala de lo Constitucional. La fecha límite que había puesto la SIGET para presentar interés u oposición a la concesión de las seis frecuencias vencía el 4 de junio. Se desconoce hasta hoy si TVRED o Televisión Satelital Centroamericana, las dos empresas representadas por el mexicano Juan Carlos González Sáenz, buscarán inscribirse para la subasta de los canales, si lo permite la sala. 

Mientras tanto, no hay información de si alguna persona o institución que se siente afectada ha recurrido a los organismos de Estado para tratar de revocar la resolución de la SIGET de concederle el Canal 11 de televisión a la empresa TVRED. 

La sociedad fundada por el mexicano familiar de “el Fantasma” y el salvadoreño representante de la Cadena Sonora tiene por hoy como sede de transmisión un plantel anexo al edificio de rectoría de la UFG. Aunque su sede, supuestamente, es el 533 de la calle La Mascota, en la colonia San Benito. 

El Canal 37 se puede sintonizar todavía. Mantiene el logotipo con el número 37 en letras blancas encerrado en un círculo con fondo azul. La programación sigue siendo la misma. En seis meses, el administrador de empresas mexicano Juan Carlos González Sáenz, familiar de Remigio Ángel González –“el Fantasma”, el camaleón político, el magnate de la televisión latinoamericana, el propietario de Albavisión, el amigo de un diputado prominente del FMLN–, tendrá un canal de VHF en El Salvador gracias a buenos oficios del Gobierno salvadoreño. 

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