Lo más visto

Le extraen bala del rostro a niña hondureña en el Bloom

La pequeña de cinco años tenía alojada la bala en la parte baja del ojo. Ayer le reconstruyeron el hueso que está alrededor del ojo derecho y el seno maxilar.
Enlace copiado
Enlace copiado
A Shelly G., de cinco años, originaria de Honduras, le realizaron ayer una operación maxilofacial en el Hospital Nacional Benjamín Bloom y le extrajeron una bala que tenía alojada entre la nariz y el seno maxilar, abajo del ojo.

La infante resultó lesionada durante un ataque en su vivienda, ubicada en Antiguo Ocotepeque, Honduras, sitio donde hace dos semanas fueron arrestados cuatro policías acusados de asesinar a dos jóvenes.

Según el relato de Mercedes, madre de la menor, un hombre disparó en dirección del automóvil de la familia que estaba estacionado dentro de la casa y, a pesar de que la niña estaba en una de las habitaciones, resultó herida al ser alcanza por la bala.

El proyectil ingresó por la parte lateral derecha de la cara de la niña y se introdujo en el seno maxilar, ubicado abajo del hueso que está alrededor del ojo (órbita); provocó serios daños, explicó el cirujano maxilofacial Édgar Majano, especialista a cargo de la cirugía.

El caso es calificado como un “milagro” por Majano, pues la bala pudo haber penetrado al cerebro de la niña u ocasionado daños críticos en el ojo. Sin embargo, el globo ocular de la pequeña está en perfectas condiciones.

El proyectil rebotó en otro sitio, antes de incrustarse en el rostro, según la hipótesis del especialista.

En la operación, el cirujano maxilofacial hizo una incisión por la cavidad bucal de la pequeña, donde le extrajo el proyectil directamente. Inmediatamente, le exploraron el hueso que está alrededor del ojo y se le repararon los daños.

Mientras eso ocurría , los padres de la pequeña esperaban tomados de la mano, sentados en dos sillas cercanas al quirófano.

Por la situación, ellos lamentan que el lunes Shelly no iniciara sus clases en el kínder, tal y como estaba programado. Además, por la lejanía con su vivienda, la madre de la niña ha dejado de amamantar a su bebé de un mes de nacido.

El seno maxilar y el hueso que está alrededor del ojo fueron reconstruidos con mallas de titanio, material que es biocompatible, es decir, el cuerpo lo acepta de por vida.

La pinza del especialista extrajo la bala que estaba aplastada, situación que impidió que determinaran el calibre que tenía.

En el Hospital Bloom, con mucha frecuencia atienden infantes originarios de los municipios de Honduras, que son fronterizos con El Salvador. Es, además, un centro de referencia de atención infantil en Centroamérica.

Los padres de la niña aseguraron que decidieron consultar en el hospital salvadoreño porque es más fácil llegar a San Salvador que a Tegucigalpa.

Además, los especialistas del Bloom tienen prestigio en ese sector de Honduras, afirmaron los padres de la menor. “Le tengo más fe a los de acá, que son los mejores doctores”, dijo la madre.

Las atenciones de niños lesionados por bala han aumentado en 2013 en el Hospital Bloom en comparación con el año pasado.

Entre el 1.º de enero y el 4 de febrero fueron atendidos siete menores, cifra que contrasta con el mismo período de 2012, cuando consultó un niño.

El sábado 2 de febrero, un niño de 12 años llegó muerto a la Emergencia de ese centro médico estatal por un disparo en la frente. Los familiares del pequeño se limitaron a decirle a los cirujanos que la lesión ocurrió después de una “manipulación de arma”.

Tags:

  • cirugia
  • niña hondureña
  • bala
  • hospital Bloom
  • seno maxilar
  • rostro

Lee también

Comentarios