Lo más visto

Más de El Salvador

Lento proceso para el rescate arqueológico de la capital nonualca

Dos alcaldías impulsan la recuperación de Tehuacán, apoyadas por SECULTURA y la Asamblea Legislativa, que ya otorgaron $145,000.
Enlace copiado
Lento proceso para el rescate arqueológico de la capital nonualca

Lento proceso para el rescate arqueológico de la capital nonualca

Lento proceso para el rescate arqueológico de la capital nonualca

Lento proceso para el rescate arqueológico de la capital nonualca

Enlace copiado
Pocos conocen de la existencia del sitio arqueológico Tehuacán, situado entre los municipios de Tecoluca y San Vicente, en las faldas del volcán Chichontepec, en la región paracentral del país. Su extensión geográfica es de 431 manzanas y su estado en ruinas evidencia la falta de protección.

El sitio fue declarado Monumento Nacional en 1977 por la Asamblea Legislativa y nombrado Tehuacán, pero no se garantizó su resguardo como bien del Estado, del que hasta antes de la Colonia se dice era la capital o metrópoli de la región nonualca.

El interés por el rescate de esta trascendental metrópoli ancestral, que según historiadores fue uno de los más importantes sitios arqueológicos en Centroamérica, surge desde el gobierno municipal de Tecoluca, pero no cuenta con los recursos para protegerla, aunque emprende gestiones para lograrlo, según el alcalde Alfredo Hernández.

Luego de varios años de búsqueda continua en conjunto con las comunidades del sector Volcán, las autoridades municipales lograron que 70 manzanas que se ubican en los linderos de terrenos donde está el sitio fueran declaradas como Área Natural Protegida por parte del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN), para garantizar la preservación de mantos acuíferos que ya estaban siendo afectados por la deforestación, donde construyeron el parque ecoturístico también llamado Tehuacán.

“Como Tecoluca le hemos venido dando seguimiento desde hace muchos años de cómo viabilizar algunas acciones para rescatar el sitio arqueológico Tehuacán; más de 400 manzanas comprende el perímetro declarado como patrimonio del Estado, en el que hace unos 10 años logramos que se preservaran 70 de esas manzanas”, dijo Hernández.

Según explicó, el tema no parecía ser del interés de administraciones anteriores en el Gobierno, y fue hasta hace cinco años que logró tener eco en instancias como la Secretaría de Cultura de la Presidencia (SECULTURA), con la que se inició un proceso de coordinación para abordar el tema.

Una investigación de LA PRENSA GRÁFICA realizada en 2011 evidenció la situación deplorable del lugar arqueológico y también hizo reaccionar a las autoridades.

“Pese a que territorialmente el sitio ceremonial le pertenece a San Vicente siempre hemos considerado que este es un bien que debemos recuperar independientemente de las barreras territoriales o ideológicas, valorando que es un tesoro histórico cultural referencia de nuestros antepasados que está descuidado y que debió ser protegido desde sus inicios, pero hoy es zona de cultivo”, argumentó Hernández.

El jefe municipal agregó que posterior al acercamiento con SECULTURA también convocaron a la Alcaldía de San Vicente, un actor que debe ser parte del proceso iniciado para rescatar el sitio y para lo cual se conformaron comisiones técnicas de ambas municipalidades, pero el proceso va a paso lento.

“Creemos que esto (rescate del sitio) requiere de esfuerzos mancomunados y las dos municipalidades unidas podemos hacer más”, subrayó el alcalde.

Del proceso rescató que en 2013 el concejo municipal acordó invitar a los diputados de la Asamblea Legislativa por el departamento de San Vicente: Carlos Cortez, del FMLN; Roberto Angulo, del PCN; y Donato Vaquerano, de ARENA; así como al entonces presidente de dicho órgano, Sigfrido Reyes; y al alcalde de San Vicente, a una reunión a la que solo faltó el diputado Vaquerano.

“Les planteamos la preocupación que nosotros teníamos sobre el rescate del sitio que queríamos hacer, el abandono en el que está y que debíamos hacer algo... ellos fueron personalmente al terreno, y vieron que es un lugar sumamente importante y se comprometieron en hacer gestiones para buscar fondos”, explicó el funcionario de Tecoluca.

Como resultado de dicha reunión, en 2014 la Asamblea Legislativa designó $70,000 para la compra de una parte de los terrenos de las áreas más importantes del centro ceremonial, mientras que el año pasado el presupuesto aumentó a $75,000, pero debido a los procesos de coordinación y búsqueda de dueños de parcelas no se ejecutó el monto de 2014, por lo que actualmente se cuenta con $145,000 para la adquisición de parte del inmueble histórico.

Para el alcalde Hernández, esto es un avance importante, que aunque no cubre con las expectativas de lo deseado brinda la seguridad de que por lo menos los terrenos con riqueza nonualca ya no seguirán siendo explotados y deteriorados debido a la siembra de maíz y otros cultivos.

En la hacienda Opico

Según la historia, el sitio arqueológico Tehuacán se encontraba en una hacienda de origen colonial, llamada Opico, y al entrar al siglo XX se menciona como Tehuacán Opico; al parecer, el sector con las ruinas arqueológicas siempre se identificaba como Tehuacán y se cree que la ciudad fue construida entre los siglos XII y XIII.

Por su parte, el doctor Darío González en 1893 retoma a Tehuacán describiéndola con varios terraplenes, 10 o 12 murallas, plataformas rectangulares y circulares, La Iglesia (el juego de pelota), agregando entonces el cementerio para “la aldehuela León de Piedra”, pirámide de 20 metros, una doble pirámide... agregando que tenía mucha piedra canteada.

“Es increíble la cantidad de piedras que han sacado últimamente de este lugar. Con ellas se han hecho varias obras de albañilería y muchas aceras de la ciudad de San Vicente”, describió el autor, en referencia a los saqueos que realizaban en ese tiempo en Tehuacán personas nacionales y extranjeras, una práctica que continuó por no contar el sitio arqueológico con medidas de resguardo.

En 2004 la Fundación Nacional de Arqueología de El Salvador (FUNDAR), a solicitud de la municipalidad de Tecoluca, realizó un reconocimiento arqueológico al sitio con el objetivo de determinar la extensión de este.

Como resultado se identificaron dentro de los hallazgos en el centro ceremonial 25 estructuras: montículos, terrazas, plataformas, un juego de pelota y otras.

Además, a partir de ese mismo reconocimiento se propuso la ubicación de Tehuacán dentro del periodo Clásico Tardío, aparte de la contemporaneidad de este con Quelepa, con base en la identificación de las fases culturales Shila y Lepa.

Seis años después, en 2010, la SECULTURA determinó iniciar el proceso de declaratoria como Bien Cultural del inmueble; fue necesario realizar varias inspecciones por medio de las cuales se determinaron áreas, linderos y colindancias, con el fin de sustentar técnicamente las medidas de protección.

Con algunos avances

El proceso iniciado aproximadamente hace dos años entre las alcaldías y la SECULTURA ya está dando resultados. De forma periódica se realizan reuniones para dar seguimiento al trabajo de rescate, que por su misma naturaleza avanza con lentitud, pero ya se han concretizado algunos pasos, según Miriam Lourdes Méndez, de la Dirección de Antropología.

“Actualmente SECULTURA se encuentra en el proceso de adquisición de la porción correspondiente al centro ceremonial para su futura puesta en valor, a partir de la investigación y adecuación como parque arqueológico. En esa misma línea se está buscando articular con las municipalidades de Tecoluca y San Vicente, a fin de trabajar en conjunto un proyecto más integral, que involucre a las poblaciones circundantes al sitio arqueológico”, indicó Méndez.

La Secretaría de Cultura es la que tiene bajo su custodia los fondos otorgados por la Asamblea Legislativa, hasta que sean ejecutados, y cubren exclusivamente la compra de inmuebles, confirmó Méndez.

Al igual que el alcalde Hernández, la funcionaria confirmó que se está buscando concretar la firma de un convenio marco de cooperación interinstitucional entre las alcaldías y SECULTURA, lo cual formalizará la coordinación y el trabajo conjunto.

Hernández agradece a la Asamblea Legislativa el apoyo que está brindando para rescatar el lugar y espera que se siga materializando con más fondos para realizar la adquisición de la mayoría de manzanas de tierra, ya que de las 431 con el presupuesto de $145,000 solo alcanzarán a comprar de 35 a 40, si se lograra negociar con los dueños de los terrenos.

Al consultar a la SECULTURA sobre el financiamiento que se requeriría para el rescate total del sitio, la arqueóloga Méndez expresó en un escrito: “Actualmente no se cuenta con este dato, ya que involucra muchos aspectos, no solo de compra de inmuebles, de construcción de infraestructura, investigaciones arqueológicas, trabajo de sensibilización, etcétera”.

Agregó que se deberá buscar el apoyo técnico y financiero en diferentes instituciones, iniciando con las municipalidades directamente relacionadas con el sitio arqueológico. “Debido a la escasez de recursos económicos que no permite la compra de más sitios arqueológicos para su protección y puesta en valor, los esfuerzos se enfocan a la delimitación, declaración y medidas de protección para los mismos”, dijo.

Lo expresado por la funcionaria aclara el trabajo muy delimitado que hay en torno a los sitios, principalmente la metrópoli, pues como paradoja no se cumplió con delimitar adecuadamente el terreno para preservar Tehuacán.

El objetivo de la iniciativa de las alcaldías parece ser ambicioso en todas sus dimensiones: rescatar el sitio les significaría recursos económicos importantes, protección, investigación, restauración y conservación, diseño de senderos interpretativos y adquisición de terrenos concedidos (en proceso de compra de algunas zonas céntricas del sitio).

Los promotores del proceso de rescate de la metrópoli pipil manifestaron tener esperanza de contar algún día con este patrimonio activo que ayude a la educación, historia y cultura de los pueblos que por ahora desconocen la riqueza con la que cuentan.

“Como gobiernos locales de Tecoluca y San Vicente estamos interesados en rescatar y promover este lugar, como parte de las ventanas que nos den identidad en el departamento de San Vicente. Creemos que es una oportunidad importante para los pueblos y su historia”, declaró Medardo Hernández Lara, alcalde de San Vicente.

Nuestra historia enterrada

En las vísperas de la reforma agraria y un iniciado conflicto armado en diversas zonas rurales del país, una declaratoria de Monumento Nacional en 1977 parecía, para quienes gobernaban en ese tiempo, una acción posiblemente irrelevante, una situación evidente ante el descuido en el que se encuentra “la casa de nuestra antigua familia”. Así lo aborda Álvaro Sermeño, antropólogo y catedrático de la Universidad de El Salvador (UES), al hablar de Tehuacán.

“En esa época había militarismo y ya se abordaba la reforma agraria... En este caso la historia se repite, el Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA) poseía los bienes territoriales, muchos de ellos terrenos arqueológicos que los administraba ISTA y el CENTA; pero por ejemplo, en San Andrés, el ISTA tenía una extensión de 180 manzanas del sitio y por último quedó con al menos 40, las demás fueron saqueadas (...). No es solo el caso de Tehuacán”, explicó.

De acuerdo con el experto, la interpretación muy corta sobre el verdadero valor histórico cultural del Periodo Clásico y de ciudades antiguas, herencia de nuestros antepasados, como el sitio ceremonial Tehuacán, refleja la falta de identidad cultural que hay entre los salvadoreños.

“En estos sitios está enterrada nuestra historia, pero ¿por qué? Porque no tenemos identidad cultural... Hoy esta tiene que ver con identidad de clases, entonces es que nos preguntamos qué sucede con nuestro sitio arqueológico Tehuacán, qué pasó con nuestro patrimonio cultural tangible e intangible. Las respuestas quizá las encontremos en la realidad actual de nuestra sociedad”, señaló el antropólogo de la UES.

Sermeño dijo identificarse muy de cerca con este y otros sitios arqueológicos que están en abandono en El Salvador y es crítico al señalar que las entidades correspondientes –nacionales y locales– no tienen el suficiente interés por rescatar y proteger este tipo de “riqueza histórica ancestral”.

“La realidad no ha cambiado en nada, ni las autoridades de antes (1977) ni las de hoy están realmente interesadas en proteger y rescatar el patrimonio cultural, porque aquí no se trata solo de recursos económicos sino de voluntad para realizarlo, de poner en función procesos. Donde hay museos comunitarios, y lo vemos en las mismas casas de la Cultura, no están desempeñando su verdadera función”, consideró.

Mientras este antropólogo y catedrático guarda la esperanza de un día ver a la capital nonualca liberada y con su adecuada interpretación para entender la historia que guarda, asegura que el esplendor de tiempos pasados seguirá siendo destruido con las prácticas que se realizan en el área. “La UNESCO apoyaría esfuerzos como estos, pero hay que buscar”, sugirió.

Tags:

  • san vicente
  • tecoluca
  • tehuacán

Lee también

Comentarios