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Llamadas revelan nuevo pacto GOES-MS13

Pandilleros conocieron el año pasado del cambio de Gabinete de Seguridad seis días antes de que se realizara, según escuchas telefónicas de Operación Jaque. Pandilleros hablaron de reuniones con intermediarios y del interés de un ministro en dialogar.
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La MS-13 inició una negociación con el Gobierno en enero de 2016, según lo revelan audios de llamadas intervenidas por la Fiscalía General de la República (FGR) en el marco de la investigación denominada Operación Jaque. Las llamadas evidencian negociaciones de movimientos en centros penales, mientras personas no identificadas llegaron al penal de Zacatecoluca, La Paz, para fraguar una división en la pandilla.

Las escuchas telefónicas también evidencian una reunión en la que participó un diplomático que estuvo acreditado en el país, para buscar opciones para la negociación. El convenio implicaba que los pandilleros iban a disminuir los homicidios, a respetar la vida de los policías y sus familias, y a permitir que entraran algunos proyectos del Gobierno a las comunidades, a cambio de que el Gobierno sacara a miembros de la cúpula de la pandilla del penal de máxima seguridad de Zacatecoluca hacia la cárcel de Izalco y mover a los miembros del Barrio 18 fracción Sureños de Izalco a otros sitios, según constan en llamadas intervenidas en enero del año pasado entre Marvin Adaly Quintanilla, alias “Piwa”, y otros altos mandos de la MS-13.

El Juzgado Especializado de Instrucción A dará la hoy la resolución de la audiencia preliminar contra más de 90 imputados de Operación Jaque. Esa resolución define si ellos van o no a juicio.

En las llamadas intervenidas dentro de la investigación fiscal del caso se constata que la desconfianza de algunos pandilleros hacia los miembros del Gabinete de Seguridad, el impacto de la represión policial y la ruptura que protagonizó “Piwa” fueron algunos de los elementos que provocaron que las exigencias de las partes fueran variando y no pudieran cumplir todos sus acuerdos.

“Los ‘homeboys’ (pandilleros) van a caminar tranquilos”, le dijo “Piwa” a un interno del penal de Izalco el 14 de enero de 2016, luego de narrar que en una reunión se acordó que se iban a quitar castigos a reos de Izalco y Zacatecoluca y a disminuir operativos.

Tres días después, Balmore Romero García, alias “Dany”, quien figura como uno de los máximos jefes de la MS-13, le dijo a “Piwa” que algunas personas habían conformado una comisión y que le habían dicho al “maitro de arriba”, a quien la Fiscalía señaló como el “ministro”, que tiene que iniciar un diálogo con los pandilleros.

“Piwa” le dijo a “Dany”, en esa ocasión, que si la negociación iba a continuar de esa manera era preciso “bajar la intensidad” en la operatividad de la pandilla. Además, confirmó que él sabía que habían designado al “chiquitín” y al “otro señor” como enlaces. En esas fechas el ministro de Seguridad Pública era Benito Lara.

Al día siguiente, el 15 de enero de 2016, “Piwa” llamó a “Dany” y le anunció que ya estaba lista la siguiente reunión, en ella estaba acordado que participarían “el maitro enano”, “el jefe de los azules”, el obispo y “el señor que siempre habla con ellos”. LA PRENSA GRÁFICA consultó a los obispos Martín Barahona y Medardo Gómez sobre su participación en dicha reunión, y ambos negaron haber asistido.

Según las llamadas, la reunión entre pandilleros y la gente del Gobierno quedó establecida para el 17 de enero de 2016. Un día antes de la reunión, integrantes de la MS-13 comentaron que una persona sacó a un pandillero reconocido como “Abuelo” de su celda en el centro penal de Zacatecoluca para ofrecerle beneficios a cambio de “dividir el barrio”.

El nuevo Gabinete

El 16 de enero de 2016, “Piwa” dijo en una llamada que tenía información sobre que iban a cambiar a la gente del Gabinete de Seguridad y que ese cambio obedecía a que los nuevos funcionarios buscaran entablar diálogo con pandilleros. Mauricio Ramírez Landaverde y Howard Cotto fueron juramentados como ministro de Seguridad y director de la Policía Nacional Civil (PNC) justo seis días después de la llamada.

Ramírez Landaverde, al ser consultado sobre el contenido de las escuchas de Operación Jaque, negó que durante su gestión se haya realizado algún tipo de pacto con la MS-13 o la existencia de la estrategia de dividir a la pandilla. Sin embargo, aceptó que se dieron movimientos el año pasado en el centro penal de Zacatecoluca y calificó a estos como rutinarios. “Al final, hay que juzgar por los hechos”, dijo refiriéndose al trabajo represivo del Gobierno contra las pandillas.

“Piwa” también le confirmó a “Dany”, en una llamada del 19 de enero, que ya existía un preacuerdo para “bajar” de Zacatecoluca a cinco reos enfermos del Barrio 18 y a cuatro de la MS-13. El 23 de enero de ese año, un día después del nombramiento del nuevo gabinete, “Piwa” confirmó en una llamada que ya había salido del penal de Zacatecoluca; en el marco de la negociación, un miembro de la MS-13 conocido como “Denver de City”, además de otras dos personas del Barrio 18. La salida de “Denver de City” fue confirmada por un fiscal.

Luego de las primeras negociaciones, en una reunión captada en el penal de Zacatecoluca por las autoridades, el 12 de febrero del año pasado, las ranflas (jefes presos) de las pandillas pidieron dos semanas para consensuar un nuevo plan de tregua con el Gobierno y no permitir intenciones dispersas. En las llamadas intervenidas se evidencia que la estrategia de la MS-13 era procurar beneficios para sus presos, impulsando el preacuerdo para que se moviera de Zacatecoluca a Borromeo Enrique Henríquez, alias “Diablo de Hollywood”; Élmer Canales Rivera, alias “Crook” o “Perra”; un pandillero identificado como “Simagui”; y Rubén Rosa Lovo, “Viejo de Centrales”.

Cinco días después de la supuesta reunión de Zacatecoluca, “Piwa” comunicó a la pandilla un nuevo ofrecimiento. “El sistema” les ofreció trasladar de Zacatecoluca a otro centro penal a tres pandilleros que estaban por cumplir sus penas. “Piwa” también les comunicó a los pandilleros que parte del trato era que “el sistema” iba a mover a Ricardo Adalberto Díaz, alias “Rata de Leewards”, a un sector con otros ranfleros. Luego de estos informes, “Piwa” empezó a recibir advertencias por parte de pandilleros respecto de las garantías que tenía la pandilla en la calle.

Dany Fredy Ramos Mejía, alias “Cisco de Teclas”, le advirtió que “el sistema” lo iba a vender. Ramos participó en el proceso de pacificación años atrás, y en 2014 estuvo en el acto en que se nombró a Santa Tecla como municipio libre de violencia.

Un embajador y el final del diálogo

El 27 de febrero del año pasado, se cumplían las dos semanas que habían solicitado los jefes de las pandillas para analizar la propuesta del Gobierno; sin embargo, a partir de ese momento el diálogo dejó de ser prioridad en los temas de discusión de los pandilleros. Los problemas eran el aumento de la represión y la filtración de algunos videos. En la segunda quincena de febrero de 2016, “Piwa” confirmó que se reunieron con el entonces embajador de Alemania en El Salvador, Heinrich Haupt, y los representantes de la Iniciativa Pastoral por la Vida y por la Paz (IPAZ) en el Sínodo Luterano. Dicha reunión fue confirmada por Haupt y el obispo Medardo Gómez. LA PRENSA GRÁFICA se comunicó con Haupt a través de Twitter; sin embargo, no quiso dar una entrevista sobre el tema.

Luego de que el diálogo dejó de ser prioridad para la pandilla, el 24 de marzo de 2016, Leonel Alexánder González, alias “Necio”, informó a “Piwa” que el Gobierno lanzaría un plan contra los 100 pandilleros más buscados y que daría prioridad a los líderes que negociaron. En mayo de ese año, el Gobierno hizo pública la lista de las 100 personas más buscadas.

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