Los políticos hemos perdido la sensibilidad”

Después de los Acuerdos de Paz el país ha avanzado, pero la población debe tomar un rol más activo para defender sus derechos y no esperar a que la clase política los resuelva, según Vargas.
Enlace copiado
Los políticos hemos perdido la sensibilidad”

Los políticos hemos perdido la sensibilidad”

Enlace copiado
A 24 años de la firma de los Acuerdos de Paz, Mauricio Ernesto Vargas, diputado de ARENA y militar en situación de retiro, hace una reflexión sobre los avances y retrocesos que ha tenido El Salvador, así como los resultados y el deterioro que ha tenido el proceso de paz que se firmó en 1992 en el Castillo de Chapultepec, en México, para ponerle fin a la guerra civil que vivió El Salvador en los ochenta. Además, hace un llamado a la población salvadoreña a adoptar un rol más activo para defender sus derechos. Y también invita al Gobierno y a la clase política en general a reflexionar y a empezar a establecer acuerdos de nación para impulsar el desarrollo del país, para evitar que se vuelva a desencadenar un conflicto armado.

Después de 24 años de la firma de los Acuerdos de Paz, ¿cómo evalúa la situación de El Salvador?

Es un momento no de celebración, es un momento de reflexión. Es el momento en el cual la sociedad en conjunto tiene que comenzar a visualizar los resultados del acuerdo de paz. No confundamos el proceso de paz con la construcción de la paz. El proceso de paz tenía dos ejes fundamentales. Primero, facilitar la construcción de la paz a la sociedad, a lograr la paz elemental como ausencia del conflicto, pero que (además) la sociedad en su conjunto tenía que construir la paz superior, que es el crecimiento en los campos políticos, económicos y sociales, en amplias libertades y el respeto de las leyes. La paz superior y la paz global de cada uno de los salvadoreños no lo vamos a construir por decreto o no lo vamos a lograr por acuerdos, la paz se construye día a día y las construimos todos en un conjunto de la sociedad.

Desde su punto de vista, ¿qué avances y qué retrocesos ha tenido el país después de estos 24 años?

Hemos avanzado, indiscutiblemente, porque tenemos que verlo a la luz de los 24 años. Lo que está pasando es que en el último año y en los últimos seis años los esquemas se han venido deteriorando más: el esquema de la educación, el esquema de la violencia, el esquema de la salud, el esquema del empleo y el esquema de la vivienda son factores que sí hemos hecho en 24 años un avance, pero no es suficiente. Tenemos que hacernos una pregunta: ¿En El Salvador la sociedad se ha manifestado o está con el asistencialismo y el paternalismo esperando que los políticos le resuelvan sus problemas? No se ha movilizado y a este día, a esta hora, aunque me encuentre en este momento en la trinchera política, los políticos hemos perdido la sensibilidad hacia los intereses de la sociedad y por eso estamos donde estamos. La sociedad tiene que saber que tiene los gobiernos que se merece y que si no participamos, no nos incorporamos, definitivamente los políticos no nos van a dar lo que nosotros necesitamos.

¿A qué cree que se debe esa pérdida de sensibilidad de la clase política del país hacia las necesidades de la población?

En los primeros años de la firma de los Acuerdos de Paz, hablemos de los primeros cinco o 10 años, andábamos bien portados, hablábamos un poco más, nos entendíamos un poco más, las premisas que utilizamos en los Acuerdos de Paz: “No estoy de acuerdo con tus ideas, no estás de acuerdo con mis ideas, sin embargo, discutimos sin recurrir a la violencia”, “es mejor coexistir que matarnos” y “es mejor hablarnos que ignorarnos”, se han ido perdiendo.

¿Cómo podría salvarse el país de regresar a una guerra?

Por eso dije al inicio: “Momento de reflexión”. ¿Dónde estábamos? ¿Cómo estábamos? ¿Qué hemos hecho? ¿Qué hemos hecho mal? ¿Qué hemos hecho bien? ¿Qué hemos dejado de hacer para haber caminado de esa línea cero y a 24 años estar en una conflictividad social que nos puede llevar a algo similar? La polarización en el interior de la sociedad. Aquí en la Asamblea Legislativa prima la relación de fuerzas y la aritmética legislativa y no impera la razón. Vamos camino a un abismo, estamos en tiempo de rectificar. En este año, en este día que estamos cumpliendo los 24 años, acordémonos de qué fue lo que nos llevó a esta conflictividad. ¿No estaremos desenterrando el muerto?

¿Qué acuerdos de nación deberían tomarse en El Salvador para transitar hacia el desarrollo?

Los acuerdos de nación están dirigidos a los campos económicos y sociales, acuerdo de políticas de Estado, acuerdos de nación donde cada quien va a tener sus intereses como partido, pero que no choquen con los proyectos de nación. Tenemos que desistir de esos esquemas fracasados, centralizantes. A este momento y en las condiciones que estamos tenemos que comenzar a hacer una gimnasia mental para entender y sacar los conceptos de ideologías y de colores políticos en políticas públicas de Estado y en acuerdos de nación. Yo invitaría y reflexionaría a los 24 años para que realmente hagamos un examen de conciencia y hagamos un acto de contricción de cómo está la realidad de nuestra sociedad, sin ideologías, sin colores políticos, pero que le echemos manos a la acción.

¿Está a tiempo la clase política y la sociedad salvadoreña para cambiar el rumbo del país?

Yo creo que sí. Los salvadoreños siempre vamos a estar a tiempo, pero tenemos que ser más partícipes. Alcemos la voz. Los políticos no nos están entendiendo, los políticos han perdido la sensibilidad hacia nosotros.

Tags:

  • Acuerdos de Paz
  • 24
  • Mauricio Vargas

Lee también

Comentarios

Newsletter