Lo más visto

Más de El Salvador

Lucha por la paz promete cardenal

Una marcada exhortación a conseguir la paz fue en gran parte el llamado del cardenal Gregorio Rosa Chávez, quien llegó ayer al país. Dijo que no se puede desaprovechar este momento de bendición.
Enlace copiado
El saludo a la población que lo esperaba a la salida del aeropuerto Óscar Arnulfo Romero.

El saludo a la población que lo esperaba a la salida del aeropuerto Óscar Arnulfo Romero.

En la tumba de Romero oró de nuevo por la paz en el país. Es uno de sus compromisos y pidió la iluminación de su mentor.

En la tumba de Romero oró de nuevo por la paz en el país. Es uno de sus compromisos y pidió la iluminación de su mentor.

Una madre le acerca a su bebé para que Gregorio Rosa Chávez pueda abrazarlo. Él estampa un beso en el pequeño para corresponder el esfuerzo de la madre.

Una madre le acerca a su bebé para que Gregorio Rosa Chávez pueda abrazarlo. Él estampa un beso en el pequeño para corresponder el esfuerzo de la madre.

Su parroquia,  en plena alameda Juan Pablo II, lo esperaba ya repleta. Allí ofició su primera misa como cardenal en el país.

Su parroquia, en plena alameda Juan Pablo II, lo esperaba ya repleta. Allí ofició su primera misa como cardenal en el país.

La gente  se volcó sobre el cardenal Gregorio Rosa Chávez para poder abrazarlo o saludarlo a su llegada ayer. FOTO DE LA PRENSA/josue guevara

La gente se volcó sobre el cardenal Gregorio Rosa Chávez para poder abrazarlo o saludarlo a su llegada ayer. FOTO DE LA PRENSA/josue guevara

Estaciones. Rosa Chávez bajó de su vehículo varias veces para saludar a la gente. FOTO DE LA PRENSA/borman mármol

Estaciones. Rosa Chávez bajó de su vehículo varias veces para saludar a la gente. FOTO DE LA PRENSA/borman mármol

Enlace copiado
Tres promesas marcan el regreso al país del cardenal Gregorio Rosa Chávez, quien llegó ayer desde Roma. No dejar escapar el momento que significa para el país su nombramiento, hecho hacia él por el papa Francisco, como argumento para trabajar por la paz en El Salvador es uno de los principales objetivos trazados.


Rosa Chávez aseguró que El Salvador necesita cambios “y tenemos que ocuparnos de ellos, el papa Francisco lo quiere así”, dijo el prelado, quien explicó que eso le pidió el pontífice cuando lo abrazó en la basílica de San Pedro en el consistorio. “Tenemos que cambiar el país y cambiar con (el beato Óscar) Romero”, agregó.

“Una esperanza, una alegría, un deseo de ponerse en camino para que esto que tenemos tan triste lo venzamos, es posible y tenemos que lograrlo”, dijo en alusión a la violencia y la búsqueda de la paz. “Se puede y hay que entrar por ese camino, ahora es el momento de gracia y hay que lograrlo”, agregó.



La llegada del sacerdote estuvo acompañada por una caravana organizada por la Iglesia católica que tenía como primera estación el monumento al Cristo de la Paz, pero en muchos tramos la población salió a saludar al nuevo cardenal, que se detuvo en diferentes puntos de la autopista al Aeropuerto Internacional Óscar Romero.

Olocuilta significó un momento emotivo para el cardenal, que subió a un pick up para dirigirse a los fieles allí reunidos y dirigirse a la prensa.



Fue la primera vez que habló de sus promesas, las que incluyen la investigación del asesinato del obispo Roberto Joaquín Ramos, precisamente en esa zona de la carretera. Ramos era el obispo castrence. “Son dos obispos mártires, Monseñor Ramos y Romero”, aseguró.

Reclamó que no se hizo una investigación seria del caso y que pedía que se aclarara e hiciera justicia. Se comprometió a erigir un monumento en honor del obispo asesinado, que ya estaba programado construir, pero nunca se realizó, lo que consideró una deuda.



Chávez, a pesar del reclamo por Ramos, se mostró feliz y aseguró a los fieles que “somos el pueblo de Dios”. La felicidad era extensiva en otros sectores de la Iglesia. Ayer el nuncio apostólico León Kalenga lo acompañó en toda la trayectoria, desde el aeropuerto hasta concelebrar la misa en la iglesia San Francisco, en San Salvador.

“Una alegría es la palabra mágica hoy”, dijo a la salida del aeropuerto el nuncio. “Mira el sol, ese sol después será lluvia, pero todo anuncia ya la alegría de una nación, pequeña como somos pero orgullosa y grande a los ojos de Dios”, sostuvo.

Kalenga ya suponía que la llegada de Rosa Chávez podía suscitar mucho entusiasmo. “Conociendo al pueblo salvadoreño sí”, dijo en relación con el recibimiento de la gente.



El mismo parecer tuvo el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar, quien aseguró: “Es un tiempo de gracia el que se nos dé un cardenal y un tiempo para acercarse más al señor”. El jerarca de la Iglesia católica agradeció la respuesta de los diferentes sectores por apoyar la bienvenida al cardenal.

A la llegada al monumento del Cristo de la Paz volvió a repetir sus promesas con énfasis en luchar contra la violencia del país e insistió en la figura de Óscar Romero como el ejemplo que se tiene que seguir para buscar la paz en el país.

“Primero como maestro”, dijo del arzobispo asesinado, porque es el guía en el que se tienen que apoyar para cambiar el país.

“Segundo, como modelo a imitar”, volvió a reiterar al referirse al beato, de quien aseguró que es el espejo en el que se deben reflejar todos los cristianos, y cuya sabiduría se tiene que aplicar.

“Tercero, como intercesor”, explicó y recalcó que hay que pedir con fe a Romero para que obre sobre el país. La Iglesia católica salvadoreña ha reiterado en muchas ocasiones que se pidan milagros al beato para su pronta canonización.

La última estación antes de dirigirse a su parroquia fue la cripta de Monseñor Romero en la catedral de San Salvador, allí ya lo esperaba otra buena cantidad de personas que querían saludarlos.

Habló de sus dos mentores, Romero y Arturo Rivera Damas, ambos dibujados en las columnas de la cripta y sobre eso hizo alusión.

“Tenemos buenas columnas en la Iglesia, pero mala memoria”, explicó al referirse a sus dos maestros, pero también a las circunstancias que vivieron.

Allí oró sobre la tumba del arzobispo asesinado y volvió a recapitular en la paz.

Antes y como tercera promesa ya había dicho que en el marco del centenario del nacimiento del beato se realizaría una caminata desde la cripta hasta Ciudad Barrios, el municipio de nacimiento del arzobispo. “Vamos a caminar todos, no importa cuánto, pero en cada sector se debe salir a caminar, somos un país en movimiento y eso no se puede cambiar”, aseguró el cardenal.

La llegada a la iglesia San Francisco también estuvo cargada de emotividad. Muchas personas se habían desplazado a la parroquia para estar en la misa. El local era insuficiente y se habilitaron el gimnasio y auditorio para que la gente pudiera seguir la homilía por pantallas.

Allí, en la iglesia que tiene a su cargo, cansado pero al fin en casa, ofició ayer su primera misa como cardenal en el país.
 

Tags:

  • cardenal
  • Gregorio Rosa Chávez
  • violencia
  • paz

Lee también

Comentarios