Luis "el Chiqui" Vásquez, el cojutepecano que tiene una década de acarrear frutas, verduras y otros productos en el mercado de mayoreo La Tiendona

Si bien comenzó llevando mercadería en sus hombros, luego se hizo de su carreta de gran tamaño, con llantas de automóvil, y es en ella que lleva mercadería a todas partes, ya sea a otros mercados de la capital, San Salvador, como a negocios ubicados en la zona.  

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Luis "el Chiqui" Vásquez, el cojutepecano que tiene una década de acarrear frutas, verduras y otros productos en el mercado de mayoreo La Tiendona

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Durante una década, Luis Vásquez ha acarreado frutas, verduras y todo tipo de mercadería  en su carreta de metal, que tiene un par de llantas de automóvil y por ello soporta más carga y la hace más fácil de conducir. 

Si bien en sus inicios cargaba todo en el hombro, Vásquez, de 45 años, quien es apodado "el Chiqui", ahora lleva todo tipo de productos desde el mercado de mayoreo La Tiendona hasta otros mercados como el Central y a otros negocios ubicados en la zona comercial de la capital. Su estatura de 1 metro y 50 centímetros hacen pensar que Vásquez no podrá con semejantes cargas, pero es todo lo contrario.

Con el agarre de sus brazos y la tracción de sus extremidades inferiores lleva la inmensas cargas que según él, varían de peso y de tamaño, pero que casi siempre supera los 10 quintales en peso. El oriundo de Cojutepeque, en el departamento de Cuscatlán, por lo general hace viajes desde el mercado hasta pick up o camiones que se ubican en los alrededores de La Tiendona; estos llegan a comprar mercadería, por lo general frutas y verduras, que es la especialidad de ese espacio comercial ubicado al oriente de la capital. 

"Por lo general me piden viajes algo cerca, pero a veces vengo al centro de San Salvador para llevar mercadería a algunos patrones que me lo piden, y a veces subo hasta el mercado Central", comentó el enérgico hombre. Luego de perder su último trabajo formal, "el Chiqui"decidió adquirir una carreta para hacer viajes y luego la fue mejorando hasta tener un medio de transporte con gran capacidad de carga. Vásquez recorre parte de la zona oriental de la capital, por sus estrechas calles, llenas de buses, microbuses, automóviles, motocicletas y de cientos de transeúntes.  

Con el agarre de sus brazos y la tracción de sus extremidades inferiores lleva la inmensas cargas que según él, varían de peso y de tamaño, pero que casi siempre supera los 10 quintales en peso.

"Ya he rayado algún vehículo, hay que tener cuidado ya que la gente se baja de los carros y nos reclama, pero es de acostumbrarse", agregó. Desde horas de la madrugada, el hombre, quien vive solo, se traslada desde Cojutepeque para poder trabajar en La Tiendona. 

Pertenece a la Asociación de Carretoneros Independientes, y según dijo hay dos gremiales más de ese mismo tipo. "Somos tres asociaciones, en total somos como 125 carretoneros trabajando en La Tiendona", explicó. El pago por llevar mercadería en un carretón como el de Vásquez es menos que llevarlo en un camión o pick up, por lo que algunos pequeños comerciantes los contratan o les pagan por llevar sus productos.


Papas, papayas, tomates, chiles, elotes, piñas, sandías, maíz, coliflor y otros productos son los que transporta a diario, algunas que llegan desde Guatemala y que se comercializan en ese lugar. 

Si la carga es grande y abultada, Luis casi no se mira, por su baja estatura, y solo se ve que la inmensa carreta o carretón va circulando, esquivando obstáculos, personas y vehículos. 

Si la carga es grande y abultada, Luis casi no se mira, por su baja estatura, y solo se ve que la inmensa carreta o carretón va circulando, esquivando obstáculos, personas y vehículos. 

Por un viaje completo, que llena toda la plataforma donde se ubica la mercadería, recibe menos de $8 dólares de pago, pero según él, como vive solo, le alcanza para ir saliendo con las necesidades como alimentación, vivienda y vestuario. 

"Cuando en verdad está bueno hago hasta tres viajes, pero como somos bastante carretoneros, hay que rebuscarse y a veces solo hago un viaje", explicó. Personas como él, optan por ese tipo de trabajos ante el desempleo que hay en El Salvador, y si bien en algún momento estuvo trabajando de ayudante en una panadería, al final prefirió dedicarse a llevar carga en su carreta.

Al terminar la jornada del día, guarda su medio de transporte en una bodega cercana a la avenida Independencia, en San Salvador, y luego se dirige a su natal Cojutepeque para descansar y ver algo de televisión. 

Por pertenecer a la Asociación también paga $5 dólares al mes y si bien hace algunos meses tanto él como sus compañeros fueron amenazados con desalojarlos de La Tiendona, hoy trabaja con normalidad y con el cuidado de no ser golpeado, no golpear ningún vehículo o transeúntes. 

Vásquez, solo espera que a su gremio lo dejen trabajar, ya que es la única forma que tienen para ganarse el pan de cada día.   
 

Alguna parte de la mercadería que transporta, se queda en el centro capitalino para la reventa.

Tags:

  • carretonero
  • La Tiendona
  • comercio informal

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