MARN registró al menos 131 sismos al sur de Chalchuapa

Por las características de las señales, el origen de la actividad sísmica sería la activación de fallas geológicas en la zona.
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MARN registró al menos 131 sismos al sur de Chalchuapa

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La red sísmica del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) reportó ayer hasta las 2 de la tarde 131 sismos por el enjambre al sur del municipio de Chalchuapa, Santa Ana; de los cuales seis se reportaron sentidos por la población.

El enjambre comenzó el domingo 29 de abril a las 4:23 de la mañana. Las magnitudes oscilaron entre 1.4 y 4.1 en la escala de Richter. Por las características de las señales registradas, el origen se atribuye a la activación de fallas geológicas en la zona.

Este es el segundo enjambre sísmico reportado en abril, ya que del 23 al 26 de abril hubo 27 sismos localizados en el lago de Ilopango, San Salvador. Aunque esa no ha sido la única actividad sísmica en el año, pues en 120 días se reportaron 155 sismos sentidos.

En promedio ocurre uno cada 20 horas. “Afortunadamente, estos sismos han sido pequeños. El sismo más grande que hemos tenido ha sido uno de magnitud 6, el 2 de abril, el lunes de Pascua. Ese ha sido el sismo de mayor magnitud”, dijo Rodolfo Torres, sismólogo del MARN.

Al inicio del año, luego del sismo del 10 de enero en las costas de Honduras, ocurrieron 43 sismos en Atiquizaya, Ahuachapán. “No se dieron sismos sentidos. Sí vimos una serie de eventos pequeñitos en esa zona, alrededor del 11, 12 de enero como producto de esta interacción o por este efecto de transmisión de esfuerzos de ese sismo, que fue en el límite de la placa del Caribe y la placa de Norte América, en la parte del Atlántico”, afirmó Torres.

Del 16 al 19 de enero, hubo 27 sismos ubicados entre 5 y 10 kilómetros al este de Ahuachapán.

El 2 de febrero hubo un sismo magnitud 4.4 con profundidad de 2 kilómetros en el lago de Ilopango, que tuvo siete réplicas y solo dos se reportaron como sentidas. Aunque no se trató de un enjambre, la liberación de energía fue significativa. “Uno de 4.4, con solo ese era suficiente para que liberara energía equivalente a 90 sismos de 3.1, que fue la máxima magnitud que tuvimos hoy (abril) aquí en el lago”, dijo.

El MARN ha identificado 14 zonas desde Ahuachapán hasta La Unión, en la cadena volcánica, donde ocurren enjambres. “Y esta zona de Atiquizaya a lo largo de la historia ha sido blanco de mucha actividad tipo enjambre.

Turín, Atiquizaya, que realmente son fallas pequeñas, es decir, no generan sismos de gran magnitud; pero sí con suficiente energía como para causar pánico, causar daño pero de manera leve”, agregó el sismólogo.

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