Lo más visto

Más de El Salvador

Maras amenazan con guerra escalonada en El Salvador

En un informe, que fuentes oficiales reconocieron como auténtico, las pandillas llamaron a "una guerra escalonada contra el sistema", en la que los blancos y objetivos serían policías, soldados, fiscales, jueces y custodios de Centros Penales. También se advierte de que el objetivo "es que al final del año la cifra de homicidios sea grande".
Enlace copiado
Foto Jonatan Funes/LPG.

Foto Jonatan Funes/LPG.

Maras amenazan con guerra escalonada en El Salvador

Maras amenazan con guerra escalonada en El Salvador

Enlace copiado
Aunque oficialmente se niegue, en El Salvador existe "una guerra social", en la que los protagonistas son las pandillas o las autodenominadas maras que amenazan a con un conflicto bélico escalonado a los agentes del sistema de seguridad del Estado, confirmándose hoy una cifra de muertos en crecimiento.

Esta "guerra social", como la define el exguerrillero y analista político Dagoberto Gutiérrez, tiene en este año centenares de víctimas, entre muertos, heridos y desplazados.

Lea también: Soldado asesinado en El Congo había huído por amenazas y regresó a visitar a su madre

En lo que va de 2016 han sido asesinados en atentados 61 agentes del Estado (41 policías, 19 soldados y un director policial municipal). De enero a octubre de este año la policía tiene un balance de 474 pandilleros muertos en enfrentamientos armados.

Lea también: Lea también: Tres agricultores asesinados, siete pandilleros muertos, dos heridos y tres enfrentamientos

El pasado 28 de octubre se filtró en las redes sociales un documento de la Policía Nacional Civil (PNC) que estaba firmado y sellado por un jefe de la Delegación policial del departamento o provincia central de Cabañas y dirigido a los jueces de dicha localidad, para "informarles de que se ha tenido conocimiento sobre amenazas realizadas" por los líderes de las pandillas MS13, la 18-Sureña y la 18-Revolucionaria, que habrían llegado a un acuerdo "mediante el cual han ordenado que a partir de este mes octubre" se incrementarían los atentados contra el personal del sistema de justicia de El Salvador.

En el informe, que fuentes oficiales reconocieron como auténtico, las pandillas llamaron a "una guerra escalonada contra el sistema", en la que los blancos y objetivos serían policías, soldados, fiscales, jueces y custodios de Centros Penales. También se advierte de que el objetivo "es que al final del año la cifra de homicidios sea grande".

Este fin de semana también se conoció un Memorandum del Subdirector General de la PNC, César Flores, en el que ordena a toda la jefatura policial a instruir a sus subalternos para que tomen medidas de protección y autoprotección frente a las amenazas y a los hechos criminales ya en marcha de los pandilleros contra los agentes de la seguridad.

Entre las medidas se instruye evitar la rutina en los desplazamientos en horarios y lugares de visitas; no distraerse con el uso de aparatos tecnológicos; evitar ingerir bebidas alcohólicas en antros; portar el arma de forma discreta en condiciones operacionales; identificar e informar amenazas en zonas de residencia o ruta de desplazamiento; generar esquema de seguridad y alertas con familiares y vecinos, así como no proporcionar información en redes sociales.

Recientemente un miembro de un llamado Movimiento de Trabajadores de la Policía, que lucha por reivindicaciones sociales para los agentes, e identificado como "Marvin" exponía un dilema real y que no se puede obviar: los agentes y soldados son de origen pobre y sus lugares de residencia están ubicados donde también viven los miembros y colaboradores de las maras.
En su mayoría los policías y soldados muertos violentamente fueron secuestrados y posteriormente asesinados mientras estaban de licencia y de visita en sus domicilios.

Así ocurrió a Carlos Arturo Flores, quien el pasado miércoles salió de su unidad en el pueblo de Yucuaiquín, en el departamento oriental de La Unión, con la intención de visitar a su novia, pero el jueves su cadáver decapitado y tiroteado fue localizado cerca de su residencia.

El viernes se confirmó la captura en el mismo Yucuaiquín de 18 miembros de la Mara Salvatrucha (MS13), sospechosos de haber matado a Flores; la novia del policía también está entre los detenidos porque habría entregado a su pareja a los criminales.

Desde abril pasado, el Gobierno salvadoreño ordenó medidas extraordinarias contra el pandillerismo que ha ubicado a esta nación centroamericana las más peligrosas del mundo. Se tomó el control severo en las cárceles, se crearon batallones de búsqueda y desarticulación de pandillas y reconquista de territorios. La realidad indica que hasta el lenguaje es de guerra.

Tags:

  • pandillas el salvador

Lee también

Comentarios