“Me vine de Brasil a El Salvador por devoción a la Virgen de Fátima”

Devota de la madre de Jesús considera que el mensaje en el centenario de la aparición sigue siendo rezar el rosario para que nuestro país y todas las naciones tengan paz.
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Entregada.  Nelly Hurtado es fiel devota de la Virgen de Fátima, por quien, dice, regresó a El Salvador después de permanecer un tiempo en tierra brasileña.

Entregada. Nelly Hurtado es fiel devota de la Virgen de Fátima, por quien, dice, regresó a El Salvador después de permanecer un tiempo en tierra brasileña.

“Me vine de Brasil a El Salvador  por devoción a la Virgen de Fátima”

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“Me vine de Brasil a El Salvador  por devoción a la Virgen de Fátima”

“Me vine de Brasil a El Salvador por devoción a la Virgen de Fátima”

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Nelly Hurtado se define como una devota y vidente de la Virgen de Fátima. Sobre sus inicios de esa relación especial con la madre de Jesús, cuenta: “Hace 28 años escuché la voz de la Virgen de Fátima, quien me mandó al cerro de Las Pavas (en Cojutepeque, Cuscatlán) a promover la devoción hacia ella, la que se traduce en llevar paz, amor, fe, lo que tanta falta le hace a mi nación”.

Hurtado afirma que nació en Cojutepeque, pero se fue a los 12 años de edad a Brasil. “Allá estudié Ingeniería en Computación, pero decidí dejar mis proyectos personales para venir a realizar la misión que ella (la Virgen) me encomendó”, cuenta.

“Durante mucho tiempo tuve sueños consecutivos en los que recibía el mensaje de la Virgen”, prosiguió al narrar sobre su vida. “Le consulté a un sacerdote y me dijo que les pusiera atención, porque era una misión que me quería encomendar, pero después tuve la aparición de ella, la vi llorando y pidiéndome que viniera a Las Pavas, porque estaba sola”, agrega.

Después de estar trabajando en Brasil durante dos años, Hurtado consideró que era tiempo de regresar a tierras salvadoreñas, y en 1990 emprendió el viaje desde Suramérica, convertida en una devota. “Me he dedicado al servicio a favor de ella”, dice.

Once años después, en 2001, con el terremoto del 13 de febrero, su corazón se llenó de tristeza, pues el sismo dañó la gruta de la Virgen de Fátima en el cerro de Las Pavas y la imagen se partió en tres pedazos.

“En medio del terremoto, yo corrí. Ella estaba ahí, destruida. Ahí comprendí que prefirió ser ella la afectada y no los cojutepecanos, ya que el epicentro de ese terremoto fue en Cojutepeque, en dirección del lago de Ilopango. San Vicente y La Paz también fueron protegidos por la Virgen de Fátima”, comentó la feligrés católica.

(El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales consigna que el terremoto de febrero de 2001 tuvo su epicentro en San Pedro Nonualco, departamento de La Paz. Sin embargo, los departamentos más afectados por el mismo fueron, además de La Paz, Cuscatlán y San Vicente.)

Por la paz

Pasados 100 años de la aparición de la Virgen a los niños Lucía, Jacinta y Francisco en Fátima, Portugal, el 13 de mayo de 1917, Hurtado afirma que el mensaje sigue siendo de clamor, porque así como en ese tiempo en que ella clamó por la conversión y el fin de la violencia a causa de la guerra, sigue pidiendo que se rece el rosario por las condiciones que enfrenta la sociedad salvadoreña, pues solo así se logrará traer paz.

La devoción a la Virgen de Fátima en Cojutepeque queda demostrada con la visita de cientos de fieles a su santuario, en el cerro de Las Pavas, lugar donde se aprecia la imagen, una cúpula con una reluciente paloma que representa al Espíritu Santo, adonde los peregrinos llevan candelas o realizan actos de cumplimiento a promesas. Ahí hay espacio donde colocar placas con nombres de las personas que han recibido milagros o conversiones.

Las apariciones de la Virgen de Fátima en el cerro cojutepecano, a unos pocos metros del santuario, representan para los devotos, y principalmente para Nelly Hurtado, una prueba ocular de la presencia magnífica de la madre del amor y la paz.

“Desde hace años tengo apariciones de la Virgen. Soy vidente. Hay muchos mensajes de ella para el país, nuestro padre Dios y ella me han permitido ese don. Debemos prepararnos para enfrentar los designios. Somos desobedientes con su misión. El papa Francisco ha dicho que se aproxima la tercera guerra mundial, la Virgen pide consagrar a Cristo a Rusia, renovar su consagración”, expuso ayer Hurtado.

Ella pertenece a un grupo mariano por la Virgen de Fátima, cuyos miembros realizan encuentros en el cerro de Las Pavas. “Las señales que ahí hemos visto están registradas, nuestra madre está entre nosotros y quiere que lo sepamos, que escuchemos su mensaje”.

“La Virgen nos recalca que recemos el rosario todos los días, a las 5 de la mañana y 5 de la tarde, solo de esa forma el país y las demás naciones tendrán paz”, señala Hurtado.

Según ella, hay testimonios, fotografías, sanaciones, así como la intercesión de la Virgen de Fátima que es vivencial. “Solo debemos pedirlo, y es a través del rosario”, afirma.

“Fátima es el secreto para la paz. Consagración al inmaculado corazón de María. Ese es mi mensaje en el centenario de la aparición de la Virgen de Fátima”, expresó la devota.
 

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