Médicos extranjeros deben pasar proceso de equivalencia

Formación depende de los enfoques de los sistemas de Salud de cada país.
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“Yo no quiero menospreciar a ninguna universidad, pero lógicamente el enfoque formativo (de una cerrera universitaria de Medicina) depende del enfoque de los sistemas de salud. Si usted tiene un enfoque comunitario, un modelo de atención en comunidades, pues no está acostumbrado a atender emergencias como las que se ven en el Hospital Rosales. Si usted ve a un médico de los que vienen de La Habana atendiendo una emergencia en el Rosales, no reaccionan de la misma forma que un médico formado aquí, en el país. Se nota la diferencia”, anotó el coordinador de Especialidades Médicas de la Universidad de El Salvador (UES), Roberto Tobar.

Según explicó, el proceso que seguían antes los médicos que regresaban al país de estudiar en el extranjero es que se sometían al mismo proceso de formación que los estudiados en territorio nacional: después de seis años, tienen que ingresar al año de internado y después al año social, y después de esos ocho años vienen los tres años de especialización, que son ejecutados a través de las plazas que se otorgan para que se desempeñen como médicos residentes en los hospitales-escuelas de la red pública del Ministerio de Salud (MINSAL), en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) o en el Instituto de Medicina Legal.

“Pero hoy ellos (las autoridades sanitarias) obvian, no lo hacen; entonces, ¿cuál es la diferencia? ¿Por qué nosotros debemos cumplir nuestros requisitos y los que vienen del extranjero no los deben cumplir? Entonces, el Ministerio de Educación ha dado avales incorrectos de ese tipo de cosas, que vienen a violentar la calidad asistencial”, agregó Tobar.

Norma polémica

En los últimos tres meses, la UES, acuerpada por otro grupo de universidades que también imparten las carreras de Medicina y Odontología, ha estado librando una batalla contra el MINSAL debido a que este último abolió la norma jurídica 430 y aprobó la norma jurídica 537, que corresponden a las normativas bajo las que debe ser llevado a cabo el proceso de selección de los médicos residentes.

Mientras la autoridades universitarias insisten en que la norma 537 fue avalada de forma “inconsulta”, la ministra del ramo, Violeta Menjívar, insiste en que “la norma 430 es un muerto que no se puede revivir”. Y aunque ambas partes llegaron a un acuerdo temporal con la mediación de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) para que los hospitales no se quedaran sin más de un centenar de médicos residentes al inicio de este año, debido a que sus carpetas técnicas como aspirantes habían sido elaboradas bajo la norma abolida, el doctor Tobar asegura que “esto no ha solucionado nada, lo ha dejado hirviendo”.

Las universidades están a la espera de que la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia resuelva un recurso en el que han pedido derogar la norma 537.

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