Mejoras en escuela con la ayuda de canadienses

A través de diversas actividades recogen fondos para apoyar a comunidades educativas de Perú y El Salvador; esta vez en Sonsonate.
Enlace copiado
Mejoras en escuela con la ayuda de canadienses

Mejoras en escuela con la ayuda de canadienses

Mejoras en escuela con la ayuda de canadienses

Mejoras en escuela con la ayuda de canadienses

Mejoras en escuela con la ayuda de canadienses

Mejoras en escuela con la ayuda de canadienses

Mejoras en escuela con la ayuda de canadienses

Mejoras en escuela con la ayuda de canadienses

Enlace copiado
Estudiantes, padres de familia, maestros y personal de Aprendiendo por la Esperanza compartieron un día de trabajo en labores de limpieza y mejoras del Centro Escolar para Sordos Carlos S. Langenegger de Sonsonate.

Las labores de arborización, limpieza y pintura de las instalaciones fue posible gracias a la ayuda que brindó una institución en Canadá que dirige Andrew McLaughlin, quien se dedica desde hace 10 años a realizar una serie de actividades para recaudar fondos que destina a obras benéficas en Perú y El Salvador.

En nuestro país la ayuda llegó directamente a Sonsonate, porque McLaughlin conoció hace unos años a Geovanny Torres, sonsonateco que vive en Canadá y quien gestionó que la institución ayudara a los centros escolares, especialmente escuelas especiales.

Fue hace dos años que una comitiva de estudiantes de bachillerato que dirige Andrew vino a realizar labores de embellecimiento a la escuela especial, ubicada en la colonia Sensunapán.

De acuerdo con Andrew, él es profesor de Lenguaje y Literatura en un colegio de Canadá y con sus alumnos, padres, salvadoreños y otras personas hacen actividades para recolectar los fondos.

Parte de estos recursos sirven para realizar mejoras en las escuelas de educación especial, y en esta ocasión le tocó a la escuela Langenegger, donde todos se incorporaron a las trabajos de mejoramiento

“La idea es dar algo de nuestra vida a las personas que más lo necesitan. Nuestro trabajo lo hacemos con mucho entusiasmo, porque sabemos que va destinado a niños y niñas de Sonsonate que necesitan mucha ayuda”, expresó McLaughlin.

Hubo siembra de arbolitos, pinta de juegos en el interior de la escuela especial de sordos y mejoramiento en general de las instalaciones.

Según Glenda Carolina Murga, ella enseña el lenguaje por señas a unos 70 niños, entre parvularia y noveno grado, de la escuela Langenegger, y en esta ocasión se unieron varios maestros de Sonsonate para apoyar la obra de Aprendiendo por la Esperanza, con el refuerzo fundamental de McLaughlin.

“Gracias a la ayuda de McLaughlin hemos embellecido la escuela especial para sordos, nuestros niños se han incorporado a trabajar y ellos estarán muy agradecidos porque se ha mejorado la infraestructura”, afirmó la maestra.

El mismo McLaughlin realizó trabajos de siembra de árboles, limpieza y pinta de las instalaciones. Otro grupo de maestros y padres de familia también estuvieron durante la visita a la escuela para sordos de Sonsonate.

Andrews señaló que para el próximo año se prevé visitar otro centro escolar y podrían venir a trabajar en las mejoras de sus estudiantes de bachillerato.

Tags:

  • sonsonate
  • escuela

Lee también

Comentarios

Newsletter