Monseñor Urrutia: “El papa no regalará nada”

La curia salvadoreña se muestra confiada en que la causa de canonización del beato Óscar Romero sigue un curso normal. Dice tener conciencia de que se agotarán todos los procesos jurídicos antes de ser declarado santo.
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Aún en el Vaticano.  La Conferencia Episcopal de El Salvador participará hoy en una misa a las 6:30 p. m. en conmemoración del asesinato del beato Óscar Romero.

Aún en el Vaticano. La Conferencia Episcopal de El Salvador participará hoy en una misa a las 6:30 p. m. en conmemoración del asesinato del beato Óscar Romero.

Monseñor Urrutia: “El papa no regalará nada”

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La canonización del beato Óscar Romero sigue su curso normal, tan normal que no se han encontrado posibles fechas o indicios que señalen a la Iglesia católica salvadoreña la posibilidad de una ceremonia de santificación a corto plazo. Sin asustarse, varios de los obispos de la Conferencia Episcopal de El Salvador de visita en Roma se han mostrado satisfechos con las respuestas del papa Francisco y de la Congregación para la Causa de los Santos.

El miércoles, el prefecto de la Causa de los Santos, Angelo Amato, quien ofició la ceremonia de beatificación de Romero el 23 de mayo de 2015, aseguró a la curia salvadoreña que “se está haciendo el proceso normal de cualquier causa”. La buena noticia para la Iglesia es que también el mismo Amato aseguró que la causa se mueve y “no está en el congelador”.

El pontífice también les comentó que él mismo ora por la canonización del arzobispo asesinado el 24 de marzo de 1980 (hoy hace 37 años) por odio a la fe, y también pidió las oraciones de los sacerdotes salvadoreños y del país entero.

La calma no solo parece estar del lado de los obispos que viajaron a Roma, sino también en parte de la curia salvadoreña que permanece en el país. Monseñor Rafael Urrutia, quien es el canciller del Arzobispado de San Salvador pero no viajó, aseguró que “el papa no regalará nada” y, a su criterio, Francisco “dejará que los procesos continúen por el sendero jurídico propio de estos casos”. Urrutia también incluye la beatificación del sacerdote jesuita Rutilio Grande, asesinado el 12 de marzo de 1977, y de cuyo proceso es postulador nacional.

En lo que sí están claros los sacerdotes salvadoreños es que ambos casos, Romero y Grande, tienen la atención del Vaticano; de hecho, el deseo manifiesto de la curia nacional es que tanto la canonización como la beatificación se realizarán en una misma ceremonia y en El Salvador.

En el ojo del Vaticano

Que Romero tiene simpatías manifiestas en la Santa Sede no es noticia nueva. El mismo Francisco se ha declarado admirador de la doctrina que el arzobispo predicó, incluso el año pasado aseguró que el martirio del sacerdote continúa después de su muerte.

“El martirio de Monseñor Romero no fue puntual en el momento de su muerte, fue un martirio testimonio, sufrimiento ante Dios, persecución ante Dios”, dijo el papa, quien en esa ocasión agregó que el martirio continuó después de muerto, cuestionado y atacado incluso por compañeros del sacerdocio.

“Una vez muerto, fue difamado, calumniado, ensuciado... Es lindo verlo así, un hombre que sigue siendo mártir. Después de haber dado su vida siguió dándola, dejándose azotar por todas esas incomprensiones y calumnias”, dijo Francisco.

Amato no se queda atrás en admiración. Hace dos años, durante la beatificación en San Salvador, el cardenal dijo durante la homilía que los perseguidores de Romero “desaparecieron en la sombra, en cambio la memoria del obispo continúa viva y da consuelo a los pobres y los marginados de la tierra”.

Los testimonios de ambos son decreto de admiración, tanto como la tiene el obispo Vincenzo Paglia, quien reveló días atrás el supuesto milagro que Romero obró en una mujer embarazada.

Para Paglia, la canonización está muy cerca y se muestra certero de que este cuarto caso presentado ante la Congregación para la Causa de los Santos sea aceptado.

Urrutia, en cambio, pide paciencia y reafirma el deseo de la Iglesia de que el proceso se culmine pronto. “Para eso hemos trabajado, pero no creemos que sea este año en agosto”, dijo. Lo que sí reafirmó es que la visita es una buena oportunidad para invitar al papa al jubileo Romero el 15 de agosto. “Sería un triunfo convencerlo de que venga”, manifestó.

Edwin Henríquez, director de la radio YSAX y copostulador nacional de la causa de Rutilio, asegura que el proceso es normal, en el sentido de que antes de la causa de Romero debe haber otras peticiones y hay folios de hasta 10,000 páginas.

El indicativo general es que la canonización debe llegar hasta el milagro. La Iglesia católica ya había presentado tres casos que fueron descartados, más el cuarto que está ahora en estudio y espera cuente con el beneplácito del Vaticano.
 

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