“No entiendo cómo no pueden dejar la violencia”

En su última alocución oficial dentro de su misión en el país, Mari Carmen Aporte llamó a todos los sectores a conversar y encontrar una solución al flagelo que en los últimos años ha agobiado tanto a los salvadoreños.
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Adiós. Mari Carmen Aponte ofreció ayer una conferencia de prensa para despedirse como embajadora en El Salvador.

Adiós. Mari Carmen Aponte ofreció ayer una conferencia de prensa para despedirse como embajadora en El Salvador.

Llamado.  Aponte instó a los salvadoreños al diálogo para combatir la delincuencia.

Llamado. Aponte instó a los salvadoreños al diálogo para combatir la delincuencia.

Para el recuerdo.  Al final del evento, Aponte pidió fotografiarse con los periodistas.

Para el recuerdo. Al final del evento, Aponte pidió fotografiarse con los periodistas.

Homenaje.  El presidente Salvador Sánchez Cerén y Rafael Pleytez, del Consejo Nacional para la Seguridad, rindieron homenaje a la embajadora Aponte.

Homenaje. El presidente Salvador Sánchez Cerén y Rafael Pleytez, del Consejo Nacional para la Seguridad, rindieron homenaje a la embajadora Aponte.

“No entiendo cómo no pueden dejar la violencia”

“No entiendo cómo no pueden dejar la violencia”

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Mari Carmen Aponte, hasta ayer embajadora de Estados Unidos en El Salvador, llamó a los salvadoreños a establecer un mecanismo de diálogo que permita poner fin al clima de violencia que en los últimos años se ha recrudecido en nuestro país.

En su último discurso oficial dentro de su misión diplomática en la nación, Aponte se mostró bastante optimista de que el objetivo se puede alcanzar, siempre y cuando, asegura la funcionaria estadounidense, haya disponibilidad por parte de todos los sectores que conforman la sociedad salvadoreña.

“Yo no puedo entender, cómo un país que hace más de 20 años pudo dejar la violencia a un lado a través de un diálogo, no lo puede hacer ahora. Y yo estoy bien optimista de que se va a hacer y rehúso... rehúso a ceder poder a la desesperanza, rehúso irme del país... deprimida, con la cabeza baja, porque no hay soluciones... las hay, las hay”, dijo Aponte con entereza.

Sonriente como siempre, pero admitiendo un sentimiento de tristeza en su interior por lo que definió como un “momento agridulce” por su despedida del país, Aponte advirtió que solo trabajando unidos como país se podrá avanzar en la lucha contra la violencia y la inseguridad.

“Lo importante es que los salvadoreños, en conjunto, no solo el Gobierno, la sociedad civil, la empresa privada, todos actúen juntos y decididamente para combatir el flagelo de la delincuencia. Es importante que la polarización se deje a un lado, especialmente en esta área, para poder hacer adelantos y obtener logros”, indicó la diplomática.

Todo este esfuerzo, dijo la estadounidense, también debe ser enfocado e ir encaminado para el combate de otro flagelo que agobia a los salvadoreños: las extorsiones, una “fuente de ingreso” que la misma delincuencia utiliza en El Salvador y que perjudica en gran medida a los comerciantes.

“Miren”, dijo a los periodistas, “sí, hay un problema de homicidios y de violencia, pero las extorsiones también atacan y debilitan, especialmente a los pequeños negocios”, aseguró.

A juicio de Aponte y pese a que reconoce que todavía hay mucho camino por recorrer en el combate contra la delincuencia y las extorsiones, admite también que se ha avanzado en este esfuerzo en el que ha contribuido su país, mediante la implementación de medidas que ha fortalecido el sector policial y el sector de justicia salvadoreño.

En ese contexto, la diplomática dijo que el gobierno de su país, por medio de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, siglas en inglés), ha dicho presente y ha facilitado una serie de entrenamientos, especialmente a jueces, fiscales y policías, “enseñándoles cómo preservar las evidencias y cómo presentarlas antes las cortes para condenar a los malhechores”.

Concluida su intervención ante los medios de comunicación, que marcó su última aparición oficial en el país, la funcionaria boricua dejó atrás la seriedad del evento y rompiendo toda agenda y protocolo, pidió un recuerdo con todos los periodistas que ayer acudieron a su residencia en la embajada.

“Yo quisiera tomarme una foto con ustedes, soy yo la que quiero la foto”, solicitó emocionada, con su carisma y con su característico acento, agregó.

“No se me puede olvidar ese abrazooo... cariñosoo... apretao a la prensa”, bromeó Aponte, ante la risa de los periodistas asistentes.

Mari Carmen Aponte viaja este fin de semana hacia la capital de Washington y será suplida de forma interina por el ministro consejero de la embajada estadounidense, Michael Barkin.

En los cinco años que permaneció en El Salvador, Aponte recibió reconocimientos por su labor en el fortalecimiento de las relaciones entre el gobierno salvadoreño y el de Estados Unidos.

El mes pasado, el ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez, en representación del Gobierno, le otorgó la Orden Nacional José Matías Delgado, en el grado Gran Cruz Placa de Plata, mientras que el jueves anterior, la Asamblea Legislativa la condecoró con la Orden al Mérito 5 de Noviembre de 1811, Próceres de la Independencia Patria.

Para abril, se espera que arribe la nueva embajadora, Jean Elizabeth Manes.

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