Nos decían cuidados intensivos de la Corte”

La presidenta de la sala más saturada de la CSJ hace un balance del primer trimestre de trabajo. Habla de cambios administrativos y de nuevos criterios adoptados.
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Los ciudadanos pueden denunciar ilegalidades que cometan instituciones del sector público en actos administrativos, ante un único tribunal: la Sala de lo Contencioso Administrativo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ). Esa sala, que tiene más de 2,000 casos en estudio, se renovó en septiembre de 2015 con tres nuevos magistrados. La magistrada que preside ese tribunal asegura que el ritmo de trabajo “va tomando su cauce”, pero acepta que acabar con la mora que arrastran no será cuestión de cuatro meses.

Después de cuatro meses, ¿qué han logrado hacer? ¿Cuánto y en qué han avanzado?

Lo primero que la sala tenía que hacer era darnos cuenta de cómo estaba la situación del trabajo y del personal. Hicimos una reorganización del personal, que a nuestro juicio podía contribuir a acelerar la tramitación de los procesos. De tal manera, que tenemos un grupo que se dedica solo a admisión de demandas y trámite en general, y otro grupo que redacta proyectos de sentencias. Luego hicimos una clasificación de juicios, según autoridades demandadas, con la finalidad de asignar cada grupo a diferentes colaboradores. Cuando iniciamos logramos un listado de los expedientes que se estaban trabajando para darnos cuenta de la magnitud del trabajo que teníamos por sacar. Encontramos proyectos que tenían proyectos de sentencias, dimos la instrucción a los colaboradores que los revisaran nuevamente para ver si había que hacer algunas modificaciones. Y por otra parte, entre las medidas que adoptamos hicimos definición de algunos criterios para admisiones de demandas.

¿Se trata de ser más flexibles para las admisiones de las demandas?

No, simplemente corroborar que se llenen los requisitos del ordenamiento jurídico en general como los establecidos jurisprudencialmente.

¿Buscan dictar medidas cautelares más inmediatas?

Eso por una parte, pero en principio es que cuando se dicte una medida es porque se cumplen las condiciones que la ley exige. La ley establece que cuando se adopten medidas se debe procurar que con ellas no se cause un perjuicio al interés general. Todos esos criterios, la sala debe sopesarlos. Lo que se hizo fue poner en su lugar estos requisitos, dar líneas claras a los colaboradores. Se definió que ante las demandas que estaban pendientes de admitir y las que se sigan admitiendo debe revisarse una lectura inicial para ver si urge adoptar medidas cautelares, para no ser tardíos en esa resolución. Definimos otro criterio que fue la antigüedad, como es lógico, los juicios más antiguos hay que irlos conociendo antes.

¿Cuál es el caso más antiguo que tienen actualmente en estudio?

No tengo en este momento, pero ya voy a pedir el dato.

Esta sala ha cambiado criterios jurisprudenciales respecto a la anterior. ¿Cuáles? ¿Podría darnos ejemplos concretos?

Es normal que cuando el tribunal se recompuso en tres miembros comenzaran a discutirse ciertos temas. Y sobre todo, que hemos adoptado la modalidad permanente que hacemos sesiones de sala y ahí se discuten todos los casos y surgen diferentes opiniones, como es normal, y se van afinando criterios. No podía ser de otra manera. Uno de los criterios definidos precisamente fue el tema de las medidas cautelares, que ya he mencionado. Otro es el relativo al tema de las nulidades. Nosotros carecemos de una ley de carácter administrativo, que con carácter general defina los supuestos de nulidad de los actos administrativos. Este es un vacío grave. La sala se encuentra con el problema que no existe un catálogo de situaciones que den lugar a una nulidad absoluta. Ahora afinamos cómo. Ya nos hemos puesto de acuerdo en algunos supuestos. Por otra parte, también nos hemos puesto de acuerdo en retomar la jurisprudencia, en virtud de la cual se admite la impugnación de actos de trámite en algunos casos. Por regla general aquí se vienen a impugnar actos que ponen fin a un procedimiento, que imponen una sanción, que deniegan una autorización, pero excepcionalmente es posible admitir actos que no definen la situación, sino que se van emitiendo durante la tramitación del procedimiento.

Hasta junio de 2015, esta era la sala que tenía la mora más grande de todas las de la Corte. ¿Ha cambiado algo desde entonces?

Pues sí, realmente cuando nosotros asumimos estaban alrededor de 2,300 juicios en trámite y claro es una carga que no se puede desahogar o evacuar en cuatro meses, pero con la buena voluntad de los cuatro magistrados y con las medidas que le mencioné se ha logrado ir tramitando procesos y cerrando procesos en los casos en que procede, en números considerables. De octubre a enero entraron 167 demandas, luego hasta diciembre teníamos 39 sentencias que habíamos cerrado procesos, y en enero 15 sentencias que cierran proceso.

¿Están sacando un promedio de 30 sentencias mensuales?

No, un promedio de 11 por ahora, definitivas, las que cierran el proceso, con decisión final, pero luego cerramos 197 procesos por otras formas anormales, ya sea por desistimiento de las partes, por inadmisibilidad. Realmente sentimos que el ritmo de trabajo va tomando su cauce, no podía ser una tarea que iba a verse los frutos con demasiada inmediatez. Sí hemos avanzado en la tramitación de los procesos. Hemos definido metas para los colaboradores y para los mismos magistrados.

Ustedes entraron con 2,300 juicios activos. ¿Con cuántos están a la fecha?

Cerramos 313 procesos de octubre a enero. Y habían ingresado 167 demandas. De alguna manera, aun así que estamos calentando motores, se ve que sí estamos logrando el objetivo.

¿Pero todavía sigue siendo esta la sala con la mayor mora crítica de las cuatro de la CSJ?

Definitivamente. Realmente tendrán que pasar una cantidad de meses considerables, pero lo importante es que estamos teniendo resultados positivos y esperamos que todo el equipo, cada vez que vayamos teniendo líneas más claras, el proceso tiene que ir fluyendo más.

¿Ha existido uniformidad de criterio en la sala o han tenido que llamar a suplentes para desamarrar casos?

En ningún caso, por divergencia de criterio, hemos acudido a ningún suplente. Si bien en ocasiones surgen opiniones encontradas, seguimos afinando, seguimos discutiendo y llegamos a una decisión unánime.

Usted dijo en un evento que esta sala es la unidad de cuidados intensivos de la Corte...

Así nos decían a veces los magistrados: esta es la unidad de cuidados intensivos, en el sentido que se nos ha procurado brindar el apoyo que podamos necesitar. Yo creo que los demás magistrados lo decían así, con el objetivo de que todos estuviéramos conscientes de que necesitamos apoyo. Otro de los logros que hemos tenido es que hemos obtenido un sistema informático eficaz, que nos permita controlar la ruta de los procesos en todo momento. Estamos previendo que si no lográramos cumplir las metas que nos propongamos, si nos lo autoriza el presidente de la Corte si se nos autoriza sacar a concurso algunas plazas para asegurarnos que van a entrar personas con conocimiento suficiente. Estamos haciendo número en el sentido que esperamos que los procesos que se vayan cerrando sean superiores a las demandas que vayan entrando.

De los 313 casos resueltos, ¿podría mencionar los más relevantes, o los casos que sean de interés general para la ciudadanía?

En general, realmente porque así casos muy significativos, pero sí se han resuelto situaciones en las que va en juego el interés general, por ejemplo algunos casos en contra del tribunal de apelaciones de la Defensoría del Consumidor que son situaciones, que interesan a la población. Se han ido resolviendo juicios contra el Ministerio de Hacienda.

¿Qué ha pasado con las demandas por multas contra los bancos?

Esos están por salir, casos en contra de la Defensoría del Consumidor, el caso de la Superintendencia de Competencia. Están en un análisis ya muy avanzado.

¿Como avanzan los siguientes casos: la demanda contra el contrato CEL-Enel, la demanda por la asignación del canal 11, la demanda contra la elección de los magistrados de la Sala de lo Constitucional?

Todos los que usted menciona, precisamente por su relevancia, están en análisis, y algunos de ellos muy avanzados. Falta afinar criterios con los cuatro magistrados, pero como son casos de relevancia nacional era lógico que fuera de los casos a los que se les iba a dar prioridad.

En el caso CEL-Enel, ¿con el acuerdo marco, desistió el demandante o el caso ha seguido su curso?

Como lo decía, que la cantidad de procesos es tal que no nos hemos logrado imponernos del contenido específico de todos los procesos. En este caso no conozco realmente el estado actual, pero son casos que sí han sido asignados.

¿Hacienda continúa siendo la institución más demandada?

Sigue siendo por ahora. Por ahora sí.

Si un ciudadano presenta su demanda mañana, ¿cuánto es el promedio que se tarda la sala para resolver ese proceso?

El que la ley prevé debería andar durando por 140 días hábiles, pero ninguna de las demandas que pudieron haber entrado en octubre está con sentencia. Lo que sí puedo decirle es que la admisión de demandas se le dio prioridad y se procura en el menor tiempo posible analizarlas y admitirlas. Hemos procurado ir moviendo la cantidad de procesos posibles.

¿Van a seguir conociendo las demandas contra decisiones tomadas por el IAIP?

Hasta el momento no hemos conocido ninguno de estos casos, pero sí es importante dejar claro que siempre y cuando las demandas aleguen violaciones a legislación secundaria, la sala está obligada a admitir las demandas, independientemente del sentido en el que pueda recaer la sentencia.

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