Obispos piden frenar mina guatemalteca

La Conferencia Episcopal advirtió que el proyecto minero Cerro Blanco podría contaminar al lago de Güija y río Lempa.
Enlace copiado
Preocupación. Los obispos de la iglesia católica pidieron parar la mina Cerro Blanco.

Preocupación. Los obispos de la iglesia católica pidieron parar la mina Cerro Blanco.

Enlace copiado

La Conferencia Episcopal de El Salvador (CEDES) pidió frenar la mina guatemalteca Cerro Blanco por considerarla una amenaza ambiental para el país y además solicitó a la Asamblea Legislativa que permita a las juntas de agua exponer sus consideraciones sobre la Ley de Recursos Hídricos.

En un comunicado emitido el 27 de noviembre, los obispos de la iglesia católica señalaron que hay 42 proyectos mineros que amenazan las cuencas transfronterizas y "el caso más grave" es Cerro Blanco. Ubicado en Asunción Mita, en Jutiapa, Guatemala, el proyecto está a escasos 14 kilómetros de El Salvador, en un acuífero subterráneo entre el río Ostúa, de Guatemala, y el municipio de Metapán.

"El río Ostúa contaminará el lago de Güija, debido a las cantidades de arsénico natural que recibe provenientes de la actividad en la mina Cerro Blanco, y el lago Güija contaminará el río Lempa, pues es su más grande proveedor de agua", alertó la Conferencia Episcopal.

"Esta situación es una gran amenaza para El Salvador, que debe atenderse urgentemente y con máxima preocupación. Hacemos un vehemente llamado a las autoridades de nuestro país a realizar todas las diligencias posibles para parar dicho proyecto", agregó la CEDES.

Además, solicitó a la comunidad internacional "no permitir tal desastre humano y ambiental" y llamó a la ciudadanía salvadoreña a manifestarse "en contra de dicho atentado a nuestro país, contra la vida y la salud de las personas, contra la fauna y la flora".

La Conferencia Episcopal también se pronunció por la Ley de Recursos Hídricos propuesta por el Gobierno y que permanece en el tintero de la Asamblea Legislativa. Los obispos se refirieron en particular a las juntas de agua.

"Se debe reconocer la función social y ambiental de las juntas de agua", dijo la CEDES. "Las juntas de agua por lo general le dan cobertura de agua a la zona rural del país, es decir, llegan a los lugares donde el Estado no llega, cumplen una función social y ambiental importante para que las familias puedan consumir agua y esto también posibilita mejores condiciones sanitarias y de alimentación", agregó.

Los obispos recordaron que la comisión ad hoc que analiza la ley ha considerado a las juntas de agua como empresas privadas, "sin diferenciar entre su función socio ambiental y el enfoque mercantilista que pueden tener empresas como las dedicadas a bebidas carbonatadas y no carbonatadas, constructoras, etc.". En ese sentido, solicitaron que se les dé una oportunidad a las juntas para exponer sus observaciones sobre la ley.

UN PÚBLICO INFORMADO
DECIDE MEJOR.
POR ESO INFORMAR ES
UN SERVICIO DE PAÍS.
APOYA A LOS CIUDADANOS QUE 
CREEN EN LA DEMOCRACIA
Y HAGAMOS PAÍS.

Hacemos periodismo desde hace 106 años. Y ahora, como en otros periodos de la historia de El Salvador, el periodismo es fundamental para que la opinión pública se fortalezca.

HAZTE MIEMBRO Y DISFRUTA DE BENEFICIOS EXCLUSIVOS

Hágase miembro ahora

Tags:

Lee también

Comentarios

Newsletter
X

Suscríbete a nuestros boletines y actualiza tus preferencias

Mensaje de response para boletines