PNC halló rastros de droga en casa donde explotó armamento

La FGR encontró documentos que ligan a una persona con la tenencia de máquinas recargadoras de tiros, pero no lo acusó a él, sino a su empleada doméstica. La PNC también encontró una ametralladora M-60.
Enlace copiado
Estallido.  No consta en el expediente que la PNC o a la FGR haya investigado cómo ocurrió el estallido en la vivienda de la residencial Finca de Asturias, donde se encontraron armas, municiones y máquinas de recarga.

Estallido. No consta en el expediente que la PNC o a la FGR haya investigado cómo ocurrió el estallido en la vivienda de la residencial Finca de Asturias, donde se encontraron armas, municiones y máquinas de recarga.

Herméticos.  La FGR no ha querido dar una entrevista por el caso. No consta en el expediente que la FGR haya pedido pesquisas para investigar la presencia de droga.

Herméticos. La FGR no ha querido dar una entrevista por el caso. No consta en el expediente que la FGR haya pedido pesquisas para investigar la presencia de droga.

Fallecida.  Norma Magdalena Molina Gutiérrez, quien falleció por quemaduras. Era compañera de vida de Rafael Morán Rubio, quien tenía un permiso vencido de recarga.

Fallecida. Norma Magdalena Molina Gutiérrez, quien falleció por quemaduras. Era compañera de vida de Rafael Morán Rubio, quien tenía un permiso vencido de recarga.

PNC halló rastros de droga en casa donde explotó armamento

PNC halló rastros de droga en casa donde explotó armamento

Enlace copiado
Un perro entrenado de la División Antinarcóticos (DAN) de la Policía Nacional Civil (PNC) fue uno de los primeros en ingresar a la vivienda donde, el pasado 11 de abril ocurrió una explosión, y una mujer resultó lesionada.

Ingresó a las 11 de la noche. Hasta poco antes de esa hora, los agentes obtuvieron el permiso judicial para ingresar. El perro, que fue dirigido por las dos plantas de la vivienda, por los cuartos y objetos, dio tres alertas positivas, en tres lugares distintos, a rastro de narcóticos.

El hallazgo ocurrió en una vivienda particular de la residencial Finca de Asturias, en el municipio de Santa Tecla (La Libertad), donde la PNC y la Fiscalía General de la República (FGR) encontraron varias armas de fuego, cientos de municiones y dos máquinas recargadoras de tiros, una fundidora de plomo y una máquina compactadora de ojivas de balas. Entre las armas encontradas estaba una ametralladora M-60, de uso exclusivo militar y que tenía la serie borrada.

Según el expediente judicial del caso, que tramita el Juzgado Primero de Instrucción de Santa Tecla, el perro dio alerta de rastros de droga en un maletín color negro que estaba en un baño de la primera planta de la casa. También dio otra alerta en unas maletas encontradas en un dormitorio de la segunda planta. Y la última alerta fue en una caja fuerte cerrada y un ropero ubicados en otro cuarto de la segunda planta de la vivienda.

Cuando los agentes de la DAN finalizaron con esa revisión, investigadores de la División de Armas y Explosivos (DAE) y de la División Élite contra el Crimen Organizado (DECO) se hicieron cargo del registro.

Todo había comenzado cerca de las 12:30 de la tarde, cuando Norma Magdalena Molina Gutiérrez, de 26 años de edad, sufrió quemaduras de segundo y tercer grado tras una explosión ocurrida en uno de los cuartos de la segunda planta. El dormitorio incendiado tenía una de las máquinas recargadoras de tiros. Las llamas prendieron parte del mobiliario y varios documentos.

Según el expediente, un hospital privado en la colonia Escalón registró el ingreso de Molina Gutiérrez a las 12:50 de la tarde. El diagnóstico fue lacónico: la joven tenía quemaduras en el 100 % del cuerpo y 10 % de posibilidades de sobrevivir. Sus lesiones fueron tan agresivas que los médicos tuvieron que sedarla para evitarle más sufrimiento. Falleció dos días después, el 13 de abril, a las 2:30 de la tarde.

En la vivienda, agentes de la PNC que llegaron a verificar el estallido se dieron cuenta de que el caso era más grave y dieron aviso a la FGR.

No consta en ninguna parte del expediente que Catherine Sujey Umaña Gómez, la única procesada en este caso, haya intentado ocultar información. En varias actas consta que la joven de 22 años contestó preguntas de los agentes sin problema: dijo ser la empleada doméstica, que vivía bajo órdenes de Molina Gutiérrez, que sus pocas pertenencias –ropa y zapatos– estaban en un cuarto y el resto de cosas eran de su jefa. Dijo, además, que en la casa funcionaba una empresa recargadora de tiros.

Pese a ello, la FGR decidió dirigir su acusación contra la joven, oriunda de San Miguel. En la audiencia inicial, la fiscal del caso argumentó que Umaña Gómez había cometido el delito de tenencia ilegal de arma porque no tiene licencia para armas, que como su jefa había fallecido, ya no tenía un arraigo laboral y, por lo tanto, debía ser enviada a prisión.

Dentro de las actas consta que la PNC conformó una comisión para búsqueda y captura de Rafael Antonio Morán Rubio, compañero de vida de Molina Gutiérrez y quien había tenido un permiso del Ministerio de Defensa Nacional (MDN) para recarga de tiros. El permiso, al momento del estallido, estaba vencido.

Los investigadores encontraron el permiso vencido, libros de contabilidad de la actividad recargadora de tiros, entre otros. La Fiscalía, sin embargo, no lo incluyó entre los acusados.

El ministro de Defensa, David Munguía Payés, explicó, cuando ocurrió el decomiso, que estaba “seguro” de que la ametralladora M-60 encontrada correspondía a la última que hacía falta recuperar, de un total de cuatro, que fueron hurtadas del Regimiento de Caballería el 21 de junio de 2014. La PNC recuperó tres de ellas, en el interior de un vehículo, en Ahuachapán, en mayo de 2015.

El funcionario dijo esto pese a que el número de serie está borrado. Si bien, entre las diligencias para ampliar la investigación, la FGR pidió que se tramitaran reportes de hurto previos de ametralladoras M-60, no pidió una experticia de recuperación del serial. Tampoco solicitó autorización judicial para tramitar registros de armas, empresas, o permisos para recarga de tiros a nombre de Morán Rubio. Ni autorización judicial para la apertura de la caja fuerte.

Dentro del expediente consta, incluso, que la FGR tramitó los registros de armas a nombre de un empresario que el día del estallido llegó a reclamar tres armas que estaban en esa vivienda. Presentó las matrículas, pero le fueron decomisadas por agentes. También le incautaron su teléfono celular y el de su motorista. Se ha solicitado en varias ocasiones la FGR una entrevista respecto a este caso, pero se ha negado.

Tags:

  • armas
  • armas de guerra
  • trafico de armas
  • Ejercito
  • drogas
  • narcotrafico

Lee también

Comentarios

Newsletter