PNC no da abasto para proteger San José Villanueva

Hay un policía por cada 1,250 habitantes y solo tienen dos patrullas para un municipio de 34.4 km².
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San Luis Talpa Un supuesto pandillero fue asesinado en la calle principal de San Luis Talpa a la playa La Zunganera. Falleció tras un tiroteo  con una patrulla policial. Agentes de otras zonas, como San José Villanueva, están en alerta por represalias tras muertes.

San Luis Talpa Un supuesto pandillero fue asesinado en la calle principal de San Luis Talpa a la playa La Zunganera. Falleció tras un tiroteo con una patrulla policial. Agentes de otras zonas, como San José Villanueva, están en alerta por represalias tras muertes.

NEJAPAUn miembro del Cuerpo de Agentes Metropolitanos fue asesinado en el cantón Camotepeque, caserío Las Marías. El agente se desplazaba en una bicicleta cuando fue víctima de un ataque directo.

NEJAPAUn miembro del Cuerpo de Agentes Metropolitanos fue asesinado en el cantón Camotepeque, caserío Las Marías. El agente se desplazaba en una bicicleta cuando fue víctima de un ataque directo.

Vela.  Los familiares de Dennis Hernández, el trabajador de la Finca San Blas, lloran mientras esperan por el cadáver para velarlo en la iglesia donde se congregaba y servía. Sus hermanos, menores de edad, huyeron de la finca durante el tiroteo. No han recibido atención psicológica.

Vela. Los familiares de Dennis Hernández, el trabajador de la Finca San Blas, lloran mientras esperan por el cadáver para velarlo en la iglesia donde se congregaba y servía. Sus hermanos, menores de edad, huyeron de la finca durante el tiroteo. No han recibido atención psicológica.

PNC no da abasto para proteger San José Villanueva

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El jefe de turno del puesto de la Policía Nacional Civil (PNC) de San José Villanueva (La Libertad) le negó el permiso de llevarse la única patrulla disponible. El agente, uno de los tres que trabaja en esa sede, se la había pedido ayer por la mañana para una diligencia.

La quería para ir a San Salvador, a recoger tres motos que les entregaría la sede central. “¿Cómo mando a las patrullas a traer motos? No podemos dejar solo este bolado. Pasa aquí un degenere. Pendiente ahí”, le ordenó el jefe.

Degenere es una forma de describir lo que pasó un día antes en este municipio: ocho supuestos pandilleros murieron en un supuesto tiroteo contra la policía.

Si el oficial habla en plural de las patrullas, es porque tienen otra más, que está en mantenimiento en un taller, desde hace un mes. Solo tienen dos pick ups para cubrir una superficie de 34.37 kilómetros cuadrados.

El problema principal, según este policía, no es la falta de recursos para cubrir un municipio cuyo 52 % de habitantes vive en un área rural.

El mayor obstáculo es la falta de personal. La nómina total de policías suma 14, aunque usualmente trabajan unos nueve, debido a las licencias y permisos. Es decir, que hay un policía por cada 970 ciudadanos o cada 2.5 kilómetros cuadrados. Esa proporción es aún mayor si se usa la estimación de población para 2014 de la Dirección General de Estadísticas y Censos (DIGESTYC): un agente policial por cada 1,250 habitantes.

“Necesitamos gente: unos 10 elementos más para tener gente en cada sector de incidencia”, dice el policía. Esos lugares están señalados con calcomanías rojas, sobre un mapa plastificado del municipio, apostado en un rincón de esta sede de la PNC.

Destacan el cantón La Tula, donde tres estudiantes fueron asesinados en noviembre del año pasado; cantón El Matazano, donde ocurrió la matanza de ocho personas en la finca San Blas; Las Dispensas, donde hubo un cuádruple homicidio en marzo de 2010, y de donde provenía Denis Hernández Aguirre, uno de los fallecidos en la finca San Blas; San Paulino, lugar de origen de algunos pandilleros convocados a la finca de la masacre; o también el cantón El Palomar.

“La delincuencia es mutante. Los pandilleros, puros guerrilleros vienen a la montaña y andan bien armados. Pero la guerrilla luchaba por un ideal, estos no. Su finalidad es vivir sin trabajar. Estos holgazanes son”, compara el policía.

No es la única referencia anacrónica que se produce después de lo ocurrido en El Matazano. “El Grupo de Reacción Policial (GRP) es como la guardia de antes”, dice el pastor de Dennis Alexánder Hernández, otra de las víctimas de ese operativo del jueves.

“Dennis ni armas podía usar. Él no se opuso al procedimiento. Lo agarraron. Lo sacaron. Lo hincaron. Le dieron el balazo en la cabeza. Ahí donde estaba está el hoyo. A sangre fría le dieron. Estamos bien dolidos”, dice el religioso.

Para el Día de la Madre del año pasado, Dennis se disfrazó de payaso, recuerda el pastor. Dennis iba a la iglesia todos los días que había culto, según dice: miércoles, viernes, sábado y domingo. Cantaba y predicaba a un grupo de 20 a 30 jóvenes, agrega el pastor.

“Desde que llegaron los muchachos (a la finca) a la fuerza, hace unos 15 días, él tenía miedo de estar ahí. A veces se quedaba a dormir aquí”, cuenta el pastor en el Tabernáculo Bíblico Bautista de Ayagualo, donde ayer, cerca de las 11 de la mañana, esperaban el cadáver de Hernández para velarlo.

¿Cómo se resuelve el problema de la violencia? “Hay que preguntarle a Dios”, responde el policía de San José Villanueva, antes de tirarse una carcajada. Luego se pone serio: “Hay que erradicar las causas, la desintegración familiar”, recomienda. Sonia Esmeralda G., la única mujer que murió en la finca San Blas, ejemplifica ese punto. Según su hermana, la joven de 16 años se fue de su casa hace tres semanas. Vivía con sus abuelos y tíos: nunca conoció a su madre y su padre murió.

Los pandilleros no cuidaron a Sonia, según un agente que participó en el operativo. A ella la mandaron primero, armada solo con una pistola calibre .45 que se le encasquilló. En la finca tomada, había unos 22 pandilleros. Su objetivo, según la PNC, era convocar a 13 más y oficializar la clica de Nuevo Cuscatlán. Pero el jefe de esa estructura también murió.

“¿Por qué Dennis? Si él no tenía nada que ver ahí”, dijo entre sollozos Consuelo Hernández, su madre, ayer, cuando llegó a la iglesia en Ayagualo. “Eso no tiene respuesta”, le contestó el pastor.

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