Pandilla usó 9 de 18 armas para masacre

La acusación contra 9 adultos se sostiene en el testimonio de un pandillero que participó en la masacre de 11 trabajadores en San Juan Opico.
Enlace copiado
Pandilla usó 9 de 18 armas para masacre

Pandilla usó 9 de 18 armas para masacre

Pandilla usó 9 de 18 armas para masacre

Pandilla usó 9 de 18 armas para masacre

Enlace copiado
Islámico es la clave que un pandillero del barrio 18 revolucionarios ha recibido, luego de que un juzgado le otorgó beneficios penales a cambio de su declaración (criterio de oportunidad) y dio detalles acerca de un múltiple crimen en el que participó: la masacre de 11 trabajadores en el cantón Agua Escondida del municipio de San Juan Opico (La Libertad). El testigo declaró que, incluido él, participaron 18 pandilleros en la matanza y todos estaban armados. La Fiscalía General de la República (FGR) no detalla en su acusación formal contra nueve adultos –dos están prófugos– que tenga siquiera una de esas armas incautadas.

El testimonio de Islámico es la columna vertebral en la que se sostiene la acusación contra un total de 11 personas: siete adultos detenidos, otros dos adultos prófugos y dos menores de edad que también están procesados judicialmente. Islámico es el único que identificó a los supuestos participantes de la masacre ocurrida el 3 de marzo, cerca de las 11 de la mañana: primero únicamente por sus apodos y, posteriormente, en una rueda de reconocimiento fotográfico, según consta en el requerimiento presentado por la FGR el pasado 23 de mayo en el Juzgado Especializado de Instrucción B de San Salvador.

Las víctimas eran ocho empleados de una compañía eléctrica, que trabajaban ese día en la instalación de postes de energía; y tres jornaleros que efectuaban labores agrícolas en el mismo sector.

Islámico identificó a la FGR a cuatro de los que dispararon y agredieron inicialmente a los trabajadores, incluido él. Al resto, aseguró, no los vio, porque “salió corriendo” junto con otros pandilleros y únicamente escuchó múltiples disparos.

Según la hipótesis planteada por la FGR y la Policía Nacional Civil (PNC), los supuestos pandilleros encontraron a los trabajadores cuando iban a buscar a rivales para asesinarlos. En el requerimiento no queda claro por qué el grupo de supuestos pandilleros decidió asesinar a los empleados.

El director general de la PNC, Howard Cotto, ha manifestado que el crimen perseguía “calentar” un territorio rival: esto es, que pandilleros rivales fueran culpados de la masacre, para aminorar la persecución en contra del barrio 18 revolucionarios.

En el requerimiento, la FGR realiza un desglose de identidades de 10 de los 18 apodos que Islámico menciona en su declaración (ver infográfico). Entre los ocho restantes, están los dos menores procesados. El resto no ha sido identificado ni por el testigo ni por la FGR.

El testigo mencionó las 18 armas que los pandilleros tenían en su poder cuando se dirigían a buscar a sus rivales. La prueba científica recolectada por la PNC en el lugar del crimen arroja que únicamente usaron 9 de las 18 armas. Existe coincidencia, además, en los tipos de armas mencionadas por Islámico y los casquillos y proyectiles recabados por los investigadores en la zona.

El periódico digital El Faro publicó esta semana que existen indicios y testimonios que desmienten la participación de uno de los detenidos (Miguel Ángel Deras Martínez) a tal punto que, incluso, no lo identifican como miembro de pandilla. La unidad de comunicaciones de la Fiscalía aseguró que hay pruebas suficientes para incriminarlo.

Tags:

  • pandilla
  • barrio 18
  • pandilleros
  • masacre de san juan opico

Lee también

Comentarios

Newsletter