Penales pide a jueces no enviar a todos los acusados a prisión

El director de Centros Penales pretende que la mayoría de acusados enfrenten el proceso en sus casas bajo vigilancia electrónica. Fiscalía ve difícil la medida porque eso implicaría pedir libertad para pandilleros.
Enlace copiado
Penales pide a jueces no enviar a todos los acusados a prisión

Penales pide a jueces no enviar a todos los acusados a prisión

Enlace copiado

El director de Centros Penales, Marco Tulio Lima, busca que jueces de Paz dejen de enviar a la cárcel a los acusados de cometer delito. La opción que propone es que otorguen la medida alterna del dispositivo de vigilancia electrónica (brazalete) para reducir el hacinamiento carcelario.

A su criterio, hay procesados por delitos menores que no deben ingresar a la cárcel. “El Sistema Judicial tiene que adoptar medidas adicionales para resolver de manera diferente el tema de la detención provisional. Es decir, que no se mande a prisión el 100 % de los casos que les llega. Que se mande a prisión aquellas personas que realmente ameritan. El resto de casos debería de resolverse de manera diferente”, dijo Lima en una entrevista para LA PRENSA GRÁFICA.

El funcionario se reunió con jueces de Paz e Instrucción para explicarles la nueva medida.

“No es exclusivamente para los imputados que van ingresando. El juez de Instrucción podría revisar y hacer un cambio de medida. Es tan importante poner afuera una cantidad de privados como es importante limitar el ingreso, para volver más administrable el asunto”, sostiene el director de Penales.

El fiscal general, Douglas Meléndez, fue consultado por esta petición y dijo que es una decisión difícil porque la mayoría de procesados son pandilleros. De hecho, Lima reiteró que para el brazalete no podrán utilizarlo pandilleros por el nivel de peligrosidad que representan. Tampoco lo utilizarán los pandilleros que se han rehabilitado en las cárceles.

LA PRENSA GRÁFICA buscó a tres jueces de Paz de San Salvador y dos de Santa Tecla, pero decidieron no pronunciarse porque aseguraron desconocer en qué consiste la medida alterna.

El dispositivo electrónico solo está disponible, por el momento, para reos que ya fueron condenados pero que están en fase de confianza, pero en penales de San Salvador. Es un juez de Vigilancia Penitenciaria de la capital quien decide si tendrán libertad condicional o no. A la fecha siete personas utilizan el brazalete, el resto de candidatos no han sido seleccionados porque no cumplen con los requisitos.

Lima dijo que en marzo inicia la fase “estrés” porque pondrán a prueba más de 200 brazaletes para determinar si el sistema resiste. De hecho, ya enviaron 900 expedientes a juzgados de Vigilancia Penitenciaria del país para que evalúen a otros candidatos.

El dispositivo de vigilancia electrónica no es la única apuesta que tiene el Ministerio de Justicia y Seguridad para reducir el hacinamiento que a la fecha es de 210 %, según Centros Penales.

“Mano dura”

Lima reiteró que la cifra de hacinamiento carcelario no se disparó por las medidas extraordinarias. Tampoco, según su criterio, las enfermedades de los reos como tuberculosis están ligadas a esta disposición. El funcionario asegura que es un problema que comenzó en 2002 y que no se redujo en esa fecha.

“Con el plan Mano Dura comienza a dispararse el hacinamiento. Cuando ya llegamos a 2009-2010, con los nuevos gobiernos, había 24,000 privados de libertad. Para 2014, había 32,000 y a finales de 2017 la cifra era de 39,000”, aseguró Lima.

Lee también

Comentarios

Newsletter