Piden aval para sacar a 150 reos con brazaletes

La Dirección General de Centros Penales espera descongestionar las cárceles con la colocación del dispositivo electrónico, un plan que tiene siete años en estudio. La meta es llegar a 2,800 reos en 10 meses.
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Tecnología. Centros Penales tiene 280 brazaletes para que reos puedan seguir cumpliendo su condena fuera de las cárceles.

Tecnología. Centros Penales tiene 280 brazaletes para que reos puedan seguir cumpliendo su condena fuera de las cárceles.

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El plan que las autoridades penitenciarias anunciaron hace siete años para descongestionar las prisiones podría, por fin, concretarse mañana. Se trata de la colocación de brazaletes electrónicos a reos de menor peligrosidad. Los jueces de Vigilancia Penitenciaria tienen en estudio 150 expedientes de privados de libertad para avalar que estos puedan seguir cumpliendo su condena fuera de las cárceles, según Marco Tulio Lima, director de Centros Penales.

Sin embargo, el funcionario no está seguro de iniciar con la liberación de reos mañana, cuando realizarán el lanzamiento oficial del plan. “Este proceso de brazaletes comienza el viernes con un acto en el que el presidente de la Corte Suprema de Justicia, el fiscal general y otras autoridades van a firmar un convenio para ponerlo en ejecución. Esperamos que ese mismo día se puedan colocar los primeros brazaletes, pero no depende de nosotros, sino de los jueces de Vigilancia Penitenciaria”, explicó ayer el funcionario.

De acuerdo con Lima, el proceso para que los reos obtengan el beneficio inicia con un estudio de los consejos criminológicos: un grupo de especialistas, entre médicos, psicólogos y educadores, certifica a los reos que son elegibles debido a que “ya han avanzado con una buena parte de la ejecución de su pena”, entre otros requisitos.

“Nosotros les entregamos una orden de 150 expedientes, 150 propuestas, de las cuales se harán los estudios y los jueces emitirán las resoluciones. El juez debe hacer las notificaciones, hacer audiencias y pedir a la Fiscalía que se pronuncie en cada caso”, dijo Lima.

El uso de brazaletes en el congestionado sistema penitenciario salvadoreño fue anunciado por primera vez hace siete años, cuando Douglas Moreno era el titular de la Dirección General de Centros Penales (DGCP). “Hemos analizado la posibilidad de proponer el uso de brazaletes a privados de libertad de menor riesgo, y especialmente en la categoría de procesados”, dijo frente a las cámaras de un programa de opinión el 1.º de diciembre de 2010 por la noche.

Tres meses después de ese anuncio, y con un viaje a Colombia de por medio para “conocer cómo funciona ese tipo de tecnología”, Moreno llegó con un portafolios a la comisión de seguridad de la Asamblea Legislativa para presentar el proyecto. Ese día, argumentó que la medida debía ser urgente por los niveles de hacinamiento en el sistema penitenciario. Las cárceles del país tenían 24,800 internos en 2010.

De acuerdo con el sitio web de la DGCP, hasta el pasado lunes 4 de diciembre la población privada de libertad era de 38,694, dividida en 26,263 condenados y 12,431 procesados.

“No he visto ninguna disconformidad en los jueces de Vigilancia Penitenciaria porque están comprometidos en reducir el hacinamiento. Esperamos colocar unos 280 brazaletes cada mes, pero los jueces deben dar el aval”. 
Marco Tulio Lima, director de Centros Penales

Lima dijo ayer que con los movimientos de los últimos meses y el reacomodo de algunas prisiones, se ha “logrado disminuir el hacinamiento a un 240 %”.

Reducir ese hacinamiento ha sido la promesa de los distintos funcionarios que han pasado por la DGCP, y la razón de aquellas primeras palabras de Moreno en 2010 sobre el uso de tecnología para lograrlo.

Dos años después, Nelson Rauda, quien estaba al frente de Centros Penales, repitió la misma necesidad de utilizar brazaletes en los reos y hasta dio una cifra en conferencia de prensa: “4,000 reos saldrán de las prisiones en el primer trimestre de 2013 con ese dispositivo”. Cinco años después, aún no ha salido ningún reo.

El plan que Lima espera anunciar mañana también contempla números, pero con más reserva. El director de Centros Penales dijo que el contrato de los brazaletes es de 2,800 unidades, pero solo han recibido 280: “En 10 meses vamos a completarlo. Esperamos colocar 280 mensuales y terminar el programa en octubre del próximo año”.

Aparte del aval de los jueces de Vigilancia, la DGCP debe completar el proceso al hacer un estudio de las condiciones técnicas de las viviendas a donde irán los reos que obtengan el beneficio.

“A nosotros, para valorar la factibilidad técnica para hacer un estudio en las residencias y detectar si cuenta con señal satelital y energía eléctrica, con eso se le notifica al juez y luego gira la orden y procedemos a ponerlo en libertad”, dijo Lima, quien agregó que se trata de un plan que ha sido estudiado con “todos los jueces de Vigilancia”, por lo que espera que no haya oposición.

“Desconozco algunas disconformidades. Me reuní con todos los jueces de Vigilancia y ellos están muy contentos. No he visto ninguna disconformidad en los jueces porque están comprometidos en reducir el hacinamiento”, dijo ante cuestionamientos sobre una posible oposición al proyecto.

 

2,800
 reos espera sacar de las prisiones la Dirección General de Centros Penales entre diciembre y octubre del próximo año, con la colocación de brazaletes electrónicos.

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