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Policías dejaron que agente agrediera a compañera: testigo

Un reo de la subdelegación de Mejicanos relató que un policía golpeó a la agente Lorena Hernández y cómo nadie hizo nada para detenerlo.
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Foto de LA PRENSA/Archivo Suicidio.  Fuentes policiales informaron inicialmente que la agente se había suicidado; sin embargo, la Fiscalía determinó que se trató de un feminicidio cometido por el agente Mejía Coto.

Foto de LA PRENSA/Archivo Suicidio. Fuentes policiales informaron inicialmente que la agente se había suicidado; sin embargo, la Fiscalía determinó que se trató de un feminicidio cometido por el agente Mejía Coto.

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“Coto ya la riega porque tiene del pelo a la chera”, dijo un policía a un reo al ver que el agente Néstor Alfonso Mejía Coto estaba agrediendo físicamente a la agente Lorena Beatriz Hernández, la noche del 31 de diciembre pasado, en la Subdelegación de la Policía Nacional Civil (PNC), en Mejicanos. Ninguno de los compañeros del agente intervino para detenerlo, según el testimonio de un detenido en esa subdelegación.

Minutos después de los puñetazos, Mejía Coto asesinó a Hernández, con quien mantenía un noviazgo, según la Fiscalía General de la República (FGR). El ministerio público reconstruyó lo ocurrido esa noche con base en el testimonio de un detenido en la subdelegación de Mejicanos. Él pudo ver lo que ocurrió gracias al beneplácito de un inspector que autorizó que permaneciera fuera de las bartolinas comunes y se mantuviera debajo de las gradas que conectan a los dormitorios policiales.

El testigo relató a las autoridades que a eso de las cuatro de la tarde del 31 de diciembre, Mejía Coto le dijo, en medio de una plática, que “esa cabrona (la agente) ya lo tenía harto”. Horas después, el reo vio cómo el agente alcoholizado le asestaba varios puñetazos a la agente y la tomaba del pelo en el área de los dormitorios. Además, presenció cómo el agente, en público, la intentó sostener de la mano y la sujetó fuerte de uno de sus dedos.

Según el testimonio del detenido, Mejía Coto estuvo ebrio toda la noche del 31 de diciembre junto con otro policía identificado como “Rudy”, al punto que le ofreció compartir alcohol con él. Luego de una discusión entre Mejía Coto y Hernández, el reo vio cómo la pareja subió al dormitorio policial. El agente portaba dos armas, según el reo, y Hernández iba desarmada.

Minutos después, Mejía Coto regresó llorando al primer piso y, según el testigo, dijo a los agentes: “La Lore se mató”. Un agente que entró al lugar donde lloraba Coto decidió quitarle el fusil al policía ebrio y revisar si tenía todos los cartuchos con los que lo recibió. En ese momento Mejía Coto le pidió a su compañero que le disparara porque sabía que iba a tener que responder por la muerte de Hernández.

“Él se quería ir a joder y que ella no quería, y que con esto le habían jodido la vida porque a él le iban a cobrar el clavo”, declaró el agente Santos Martínez, para explicar la versión que les dio Mejía Coto, en que explicaba la pelea previa con su novia.

Mejía Coto fue detenido inicialmente por facilitar el suicidio de Hernández. En la investigación inicial, realizada por la Fiscalía, se determinó que la agente recibió un solo disparo en la cabeza que le perforó la cabeza y tórax, y que no tenía pólvora en sus manos. Además, que el disparo fue asestado a no menos de 50 centímetros, por lo que Mejía Coto deberá enfrentar hoy la audiencia inicial por el feminicidio.

Según la madre de Hernández, los agentes le dijeron que habían visto a Mejía Coto golpeando a su hija en repetidas ocasiones. La familia de la víctima sabía que él agente intentaba controlar permanentemente a Hernández.

 

Aviso a familiares
 Luego de la muerte de la agente, el policía acusado llamó a la madre de Hernández para decirle que ella se había suicidado. El padre de la víctima también recibió mensajes incompletos y extraños del celular de su hija, justo en el momento  que ocurrió el incidente en la subdelegación.

 

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  Disparo recibió la agente Lorena Hernández, según la autopsia incorporada al proceso, con la cual se descartó la versión de que se trató de un suicidio.

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