Por comprar alcohol con dinero público tribunal multa al presidente de CEPA

Magistrados impusieron multa máxima que incluye al gerente de CEPA. Consideran reprochable el uso de fondos públicos para comprar alcohol, tabaco y comida.
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Por comprar alcohol con dinero público  tribunal multa al presidente de CEPA

Por comprar alcohol con dinero público tribunal multa al presidente de CEPA

Revisiones.  Varias instituciones estatales emprendieron investigaciones por el gasto en bebidas alcohólicas en CEPA. El TEG dio a conocer ayer el resultado de su proceso en CEPA.

Revisiones. Varias instituciones estatales emprendieron investigaciones por el gasto en bebidas alcohólicas en CEPA. El TEG dio a conocer ayer el resultado de su proceso en CEPA.

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Los magistrados del Tribunal de Ética Gubernamental (TEG) sancionaron ayer al presidente de la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) y también al gerente, Nelson Vanegas y Emérito de Jesús Velásquez, respectivamente, por haber violado la Ley de Ética al comprar bebidas alcohólicas y comida con fondos públicos.

LA PRENSA GRÁFICA dio a conocer en junio de 2016 que altos funcionarios de la autónoma gastaron $231,507.03 en alimentos y bebidas, incluyendo licores. Todo esto en el período comprendido entre junio de 2014 y marzo de 2016. Los datos se obtuvieron a través de la Unidad de Acceso a la Información Pública de CEPA.

De acuerdo con los magistrados del TEG, con la acción se violó la ley, específicamente lo que establece el artículo número cinco, literal A relacionado con los deberes éticos de los funcionarios. “Toda persona sujeta a esta ley debe cumplir los siguientes deberes éticos: a) Utilizar los bienes, fondos, recursos públicos o servicios contratados únicamente para el cumplimiento de los fines institucionales para los cuales están destinados”, reza el artículo que transgredieron.

Ante esto, los magistrados del TEG decidieron imponer como multa un monto de $9,696 para cada uno los funcionarios que equivale a 40 salarios mínimos del sector comercio. El Tribunal de Ética expresa en la resolución que la compra de bebidas alcohólicas y tabaco resulta reprochable.

“A la luz de la ética pública la compra de bebidas alcohólicas y tabaco resulta reprochable por cuanto en ningún caso su adquisición y consumo pueden incidir en forma positiva en las necesidades colectivas que debe satisfacer el Estado y particularmente en los fines que cada institución pública está llamada a cumplir”, aseguraron los magistrados en la resolución.

Cabe mencionar que los funcionarios sancionados compraron, entre otras cosas, durante días laborales, fines de semana y días festivos por al menos de $5,067.20. Un ejemplo de esos gastos ocurrió el 8 de agosto de 2015, en el resort Las Flores.

Ese día se ordenaron 10 tragos dobles de whisky Johnny Walker por $234; seis tragos dobles de whisky Jack Daniel’s por $78; seis tragos sencillos de estas mismas marcas, por $42; el bar sirvió además siete rones dobles Zacapa por $105. Las bebidas fueron acompañadas con langostas, camarones en salsa de ajo, medallones de camarón y cigarrillos. Por todo esto se pagaron $637.10.

LA PRENSA GRÁFICA contactó al presidente de CEPA, Nelson Vanegas, para conocer su postura, sin embargo, dijo que estaba en reunión, que devolvería la llamada hecha a su celular y cortó sin dar espacio a hacerle preguntas mínimas sobre la sanción.

No obstante, en la conferencia que dio el 8 de junio de 2016, a raíz de la investigación de este rotativo, dijo que CEPA sancionaría a quien resultara responsable por los gastos en comida y bebidas alcohólicas.

MÁS ARGUMENTO DEL TEG

Haber autorizado compras de alimentos y bebidas alcohólicas transgredió las políticas de austeridad que en esos momentos todas las instituciones del Estado debían cumplir, y por ende, la ética. Además, el hecho se agravó cuando no se justificó quiénes fueron los consumidores finales de los productos que se servían en porciones pequeñas; por esto, el TEG sancionó, ya que las facturas no detallaban lo consumido.

“Los recursos del Estado son medios de los que se vale para la realización de sus fines, por lo que su destino debe imprescindiblemente guardar relación con las atribuciones de la institución que los eroga”, dijo el TEG. Del mismo modo, en la resolución se aclaró que el hecho de que haya partidas presupuestarias independientes en algunas instituciones no debe interpretarse como que los directivos pueden disponer de los recursos de forma arbitraria y sin justificar los gastos.

“La existencia de una partida presupuestaria y de normativa interna que permitan la compra de alimentos con fondos públicos no puede interpretarse como una permisión para la erogación arbitraria de recursos en dicho concepto, pues en todo caso siempre será necesario justificar cuál es la necesidad o finalidad institucional que se satisface con dicha adquisición”, agregó el TEG en la resolución.
 

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