Productores apuestan al cultivo de chile dulce en casas malla

Conocieron de las ventajas de la técnica en escuelas de campo. Los resultados han sido más que satisfactorios, según los agricultores.
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Frutos.  En una cosecha se pueden obtener 25 cortes, durante seis meses.

Frutos. En una cosecha se pueden obtener 25 cortes, durante seis meses.

Productores apuestan al cultivo de chile dulce en casas malla

Productores apuestan al cultivo de chile dulce en casas malla

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Cultivar hortalizas en la zona oriental se ha vuelto un reto para los productores que le están apostando a este rubro, pues las altas temperaturas les ha llevado a optar por nuevas alternativas de producción, como los invernaderos o casas mallas.

Este es el caso de Luis Fernando Berríos, un joven productor del municipio de San Miguel, que le apuesta a la producción de chile dulce en casas mallas, contando con la asistencia técnica del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA) a través de la agencia de extensión de San Miguel.

Este desafío por el cultivo de hortalizas en ambientes protegidos (casas mallas) fue concretándose después de asistir a las escuelas de campo (ECA) que desarrollaban los técnicos del CENTA, quienes les explicaron y demostraron las ventajas de cultivar en otros ambientes que no sean al aire libre. César Rolando Mejicano Cruz, extensionista del CENTA en San Miguel quien brinda la asistencia técnica, afirma que “en las ECA reuníamos alrededor de 25 a 30 productores, de los cuales la mayor parte ha construido sus propias casas mallas y sus invernaderos para la producción de plantines, y todos están produciendo y obteniendo ganancias con las tecnologías implementadas”.

Un elemento importante que destaca Mejicano Cruz en la construcción de las casas mallas es que “la mayoría son de 900 metros cuadrados y son construidas con madera (muy pocas de metal), porque la madera hace que disminuyan los costos de las casas y sea más accesible a los productores”.

Fue a raíz de esta motivación que Luis Fernando se animó a construir la primera casa malla y a cultivarla con chile dulce Nataly, una variedad que gusta en el mercado; luego optó por una segunda casa con el objetivo de escalonar la producción y siempre tener producto que ofrecer al mercado, en cualquier época del año. El cultivo de chile “ya lo había hecho al aire libre y había perdido bastante, pero los del CENTA nos animaron a que hiciéramos una casa malla. Así fue como me fui interesando y ya tengo más de un año de cultivar chile dulce en casa malla”, dice Luis Fernando Berríos.

Agregó que “ya no son solo pérdidas y hemos visto la diferencia entre producir a campo abierto; cuando lo hacíamos al aire libre sacábamos poquito y hoy sacamos más”.

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