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Que haya un 100 % de abastecimiento de medicamentos es imposible”

Además de justificar la insistente queja de la población por falta de fármacos, también habla del escalafón y del riesgo de parte del personal de salud por cuestiones de inseguridad pública.
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Julio Robles Ticas  Viceministro de Servicios de Salud

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Hay cuatro razones por las que nunca va a haber un total abastecimiento de medicamentos, según el viceministro Julio Robles Ticas: de 377 unidades de salud, el sistema público ha pasado a tener 818 establecimientos; hay 572 Equipos Comunitarios de Salud (ECOS) que antes no existían; la población atendida ha subido en 1.5 millones de personas, y nadie aporta ningún porcentaje de dinero para sus medicamentos.

Persiste una queja en la población: la falta de medicamentos. El Gobierno habla de aumento de

inversión en el rubro y de un 80 % de abastecimiento, pero la queja es constante.

El problema de los medicamentos es un problema a escala mundial. Nuestro modelo de reforma de salud involucra la gratuidad de los servicios y ahí van incluidos los medicamentos, los insumos, los exámenes de laboratorio, las tomografías, los rayos x, y todo eso es sin pago alguno, sin cuota voluntaria alguna. No es que sea todo gratis, porque la gente paga sus impuestos y tiene derecho a que se le retribuya. Pero en diferentes lugares del mundo, uno paga o pone una parte para los medicamentos; sin embargo, aquí la gratuidad de los servicios abarca medicamentos e insumos. Entonces, decir que en un país va a estar al 100 % el abastecimiento de los medicamentos es imposible. Esto es dinámico: con el incremento de las consultas y la duplicidad del número de servicios, la demanda de medicamentos se ha duplicado. Nosotros hemos ido aumentando la cantidad de destino económico a medicamentos. Hemos pasado de aproximadamente $30 millones a $52 millones para este año.

En ocasiones, han explicado que los procesos de compra son burocráticos, que la tramitología lleva tiempo y eso atrasa la disponibilidad de los fármacos. ¿Les está afectando, por ejemplo, la LACAP?

Los procesos para adquirir medicamentos pueden ser tan rápidos como la adquisición a través de una compra directa, que puede tardar dos o tres meses, o tan larga como procesos de licitación pública internacionales o nacionales que pueden tardar entre siete y ocho meses. Si nosotros no tenemos garantía de fondos, que esos los da Hacienda en enero, pero a veces llega febrero y los diputados ni han aprobado el presupuesto, no podemos hacerlo. Nosotros tenemos conocimiento de nuestras necesidades, pero el proceso de decirle a la empresa ‘le vamos a comprar tantos medicamentos’, eso depende de la disponibilidad financiera. Ninguna empresa nos va a abastecer si no tiene garantía económica. Entre más largo sea el período para la adquisición, que lo estipula la LACAP, más se tardan en entrar los medicamentos.

¿Cómo era la compra antes de la LACAP?

Nosotros salíamos porque hacíamos un cálculo de la compra de un año para que nos alcanzara para tres o cuatro meses del siguiente año, en lo que hacíamos el nuevo procedimiento. A través de una compra directa, en tres meses ya me estaba entrando la compra, pero eso se nos prohibió legalmente y ya no podíamos hacer compras directas, sino que todo se va a licitaciones, y en ese proceso de licitaciones es que nos tardamos seis y hasta nueve meses. Por eso es que gran parte de la compra conjunta la estamos adquiriendo, o está entrando, por julio o agosto. Previendo todo eso, tenemos abastecimiento a través de compras rápidas en COMISCA y esto nos da lugar a que entre la compra conjunta, porque dentro del presupuesto general siempre destinamos un monto a cada hospital para que puedan hacer compras propias desde el nivel local, desde el hospital. Ellos, generalmente, como es menos cantidad de medicamentos y menos montos, compran más rápido, pero aquí son millones.

¿Ven necesario pedir modificaciones a la ley?

Nosotros sí. Quisiéramos ser efectivos y que se nos tratara igual que a otras instituciones. Por ejemplo, el Seguro Social, como son otro modelo, tienen su propio consejo directivo y es una autónoma, pueden adquirir el medicamento antes de que finalice el año para el siguiente período, tienen esa ventaja. Con el 20 % de la población que tiene asignado, el Seguro Social invierte en medicamentos cerca de $75 millones. Y el Ministerio de Salud tiene asignado el 80 % de la población y nosotros con presupuesto ordinario y refuerzo hemos llegado a $51 millones; o sea que siempre, y en todas las partes del mundo es así, los sistemas públicos van a tener deficiencias en medicamentos en algún momento.

¿Cómo han salido con el tema de la falta de fondos para el escalafón?

El tema del escalafón es una ley que hemos respetado durante estas administraciones, ocho años consecutivos. Sabemos que es ley, pero también sabemos que la Ley General del Presupuesto de la Nación es una ley especial; entonces, estamos claros en que no nos corresponde definir cuánto se asigna al escalafón. Nosotros solicitamos, según nuestros cálculos y según lo que por ley corresponde, pero quien define, de acuerdo con su disponibilidad financiera, es el Ministerio de Hacienda.

¿Cuánto dinero solicitaron para el escalafón?

Para este año tocaban alrededor de $28 millones y se asignaron alrededor de $10 millones. Después se discutió en la Asamblea Legislativa y reorientaron otros $5 millones, en total fueron $15 millones.

¿Cómo harán con el dinero que hace falta?

Por efectos de justicia, la comisión (laboral del Ministerio de Salud) ha decidido que se busque el mecanismo por medio del cual los trabajadores salgan favorecidos. Con esos $15 millones se definió en la comisión que a las personas que ganan menos de $1,000 se les iba a aumentar el 5% y a las personas que ganan entre $1,001 y $2,000 se les iba a aumentar el 4 %. Ese fue el techo que se asignó. Las personas que ganan más de $2,000 no están gozando de ese incremento. El escalafón es para todos, pero el incremento no se ajusta a ellos porque no alcanza.

Si les hubieran dado todo el dinero, ¿de cuánto hubiera sido el aumento por ley de escalafón?

Del 8 %, aunque depende de una evaluación: 5 % por desempeño y 3 % por antigüedad. De acuerdo con cómo lo evalúe su jefe, pueden tener 8 %, 7 %, 6 % o 5 %. Ahí nosotros respetamos a la jefatura inmediata. En el modelo original, lo que la ley dice es que de acuerdo con su evaluación, si en su puntaje adquiere excelente, tiene el 8 %, independientemente de lo que gane.

En el tema de seguridad, ¿los ECOS no están teniendo complicaciones para entrar a las comunidades por el tema de pandillas?

Pero esa es una “consecuencia de”. En el fondo, ¿usted no cree que es una medida fenomenal, que es algo que beneficia a la gente, que es algo que la gente quiere y añora? Si entrevistan a seis o siete personas que nunca han ido al campo, al área rural, van a decir que los ECOS no sirven, pero preguntémosle a la gente donde se ha ido a instalar un ECO y que incluso ellos mismos nos han dado la casa para que ahí tenga el equipo, un lugar donde llegar y guardar los medicamentos o la basculita; la misma población lo da. Incluso los mismos alcaldes. Tenemos varios lugares bases donde los alcaldes nos han facilitado el espacio para que ahí se instale el ECO; entonces, cómo pueden decir que esta funcionalidad y que este impacto en la salud de la gente, porque hemos bajado la mortalidad materna, la mortalidad infantil, la mortalidad general; hemos incrementado la inscripción prenatal, el control del embarazo, las clínicas preconcepcionales, el parto institucional… Entonces, ¿cómo pueden decir que no ha impactado esto? Si esto es fabuloso.

Yo no digo que no sirva o que no ha impactado. Pregunto si han tenido dificultades para garantizar la seguridad de los ECOS. ¿Cómo han hecho? ¿Han tenido que negociar con pandillas?

¿Sabe qué es lo que hemos hecho? El Ministerio de Salud tiene más de 3,000 comités de salud locales; y eso significa que de ese territorio, de esa comunidad, entre ellos mismos eligen un comité de salud que tiene como mínimo siete personas o hasta 11. Ellos, generalmente, eligen a sus líderes. Esa gente añora sus servicios de salud, adoran a su promotor, le creen a su promotor y a su partera más que a nosotros, los médicos, y ellos tienen tanta confianza con ellos que los defienden a capa y espada de todo. En ese concepto, hemos platicado y no nos cansamos de hacerlo, de crear conciencia, e incluso en los municipios violentos, de que la misma comunidad o el mismo equipo directivo tienen acciones a favor de la estructura del ECO o de la unidad comunitaria.

Aquí hay un conjunto de médicos que andan con su equipo por todos lados y no les pasa nada. Hay otras situaciones donde se presenta el promotor y puede tener algunas implicaciones y eso ya lo hemos visto. Corremos el riesgo, sí, no podemos decir que no corre riesgo el médico, la enfermera o el promotor, todos, pero está en el otro extremo: el derecho humano a la salud.

Nosotros no hacemos diferencia de nadie: a todo aquel que necesita servicio de salud se le presta. Bajo ese concepto, sí corremos el riesgo. Nosotros retiraríamos a nuestro personal si hay demasiado peligro para poder acudir a una comunidad de este tipo. Ha habido sitios donde hemos tenido que retirar al personal, pero inmediatamente la junta directiva de la comunidad es la que nos llama y dice ‘por favor, regresen al personal, ya vamos a hablar con toda la comunidad para evitar que su personal corra riesgo’. ¿Que algunos han sido amenazados? Aquí mismo, en esta mesa, hemos hecho gestiones para hacer traslados, hacemos la investigación de inmediato y los traslados correspondientes.

Hace poco recibí una denuncia de una balacera en la unidad de salud Gerardo Barrios porque estaba pasando consulta un paciente que no era de la zona. En otra ocasión, el personal recibió amenazas porque auxiliaron a un herido de bala afuera de esa unidad: “Si le disparamos, es porque lo queremos muerto, ¿por qué lo ayudan?”. ¿Saben ustedes de estos casos?

Sí, se dan, pero eso es algo ajeno al Ministerio de Salud. Ya son situaciones especiales. Algunas de ellas ciertas, otras no. En unidades se han agarrado a balazos entre ellos, pero no tiene nada que ver la unidad. Lo que nosotros hacemos es auxiliar a las personas que necesitan auxilio, porque así nos toca. Yo lo que he escuchado, y he visto también, es que a nuestro personal lo protege la misma población. He visto también bastante respeto a los servicios de salud. ¿Hemos tenido algunos inconvenientes? Sí. Pero hay bastante respeto para el personal de salud por parte de esta gente de esta índole que usted menciona.

Julio Robles Ticas Viceministro de Servicios de Salud

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