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“Quiero estudiar Derecho y llegar al fondo de lo que pasó”

Vive ahora en libertad, pero sigue siendo presa de su pasado. No termina de comprender por qué estuvo en prisión casi 11 años .
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“Quiero estudiar Derecho y llegar al fondo de lo que pasó”

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Durante más de 3,800 días, a Teodora no le quedó de otra más que escuchar la respiración, los murmullos, las quejas y los llantos de otras 70 mujeres, con quienes la obligaron a compartir celda, condenada por el homicidio de su bebé. Una buena cantidad de esos días también le tocó conformarse con dos botellas de agua para lavar su ropa y para bañarse, si es que lograba hacerse de esas dos botellas antes de que la repartición terminara porque se había agotado el agua. Pero lo que más le pesaba no era no poder dormir con tranquilidad ni tampoco llegar tarde por el agua, mucho menos estar encerrada. Lo que a Teodora en realidad le pesaba era no poder ver, estar, compartir y criar a su hijo que, en 2007, tenía cuatro años de edad. Ahora, con la pena conmutada, ese niño es ya un adolescente de 14 años.

Durante 10 años y siete meses, a Teodora no solo la agobió el dolor de haber perdido a su segundo bebé, una niña que según un médico forense de la parte defensora de su caso murió por asfixia perinatal. También la agobió por años el no haber estado presente en el funeral ni entender, en sus propias palabras, por qué la acusaron a ella de haberla asesinado.

Apenas en diciembre del año pasado, el Juzgado Segundo de Sentencia de San Salvador ratificó la condena de 30 años de prisión para Teodora, pero a mediados de febrero recién pasado la Corte Suprema de Justicia decidió conmutarle la pena. De forma que, en teoría, Teodora es ahora una mujer libre, pero se asume presa de su pasado porque la condena no ha sido revocada; porque aunque no dudó un solo día de su inocencia sigue sin entender por qué fue condenada a prisión; porque quiere seguir investigando no solo qué pasó con su caso, sino qué pasó con los casos de otras 16 mujeres que se convirtieron en prisión en sus amigas cercanas y para quienes también buscará respuestas.

Teodora quiere estudiar en la universidad. Quiere estudiar Derecho. Y quiere llegar hasta el fondo de las razones que derivaron en todo por lo que ha pasado en esta última década. Sin embargo, cuando habla de profundizar en los detalles que esclarezcan los hechos no expresa deseos de venganza ni amenaza con contrademandar al Estado que la mantuvo encarcelada. Tampoco habla de perseguir a quienes procesaron la escena donde dio a luz a su hija, aunque está convencida de que fue alterada.

Teodora solo quiere encontrar la verdad, porque en su humilde lógica no comprende cómo puede ser posible que una persona tenga dos causas de muerte al mismo tiempo, ya que, según quienes aún la imputan, la bebé murió no solo por asfixia perinatal, sino también por asfixia por inmersión. Inmersión en el tanque de un servicio sanitario de la escuela donde trabajaba como vendedora en el cafetín escolar.

Hasta donde recuerda, sintió fuertes dolores durante su horario laboral, por lo que llamó varias veces al 911, pero la ambulancia nunca apareció. Fue al inodoro a orinar y fue así como tuvo un aborto involuntario, cayó desmayada y no se explica en qué momento pudo terminar la bebé en el tanque.

¿Ves estos 10 años como una pérdida?

Creo que si contara una a una (lo que perdí) no termináramos ahora, porque han sido demasiadas cosas de las que yo fui privada durante estos 10 años con siete meses que estuve detenida.

¿Cuáles de esas cosas que perdiste son las que consideras más importantes?

Pues, me perdí de disfrutar toda la infancia de mi hijo, que creo que es lo más valioso que tengo y aparte de eso, pues, me perdí de disfrutar hasta el último momento con mi hermana. Perdí a mi hermana, porque nosotros somos una familia muy unida y yo tenía apenas un mes de estar detenida cuando ella murió.

El mismo día que ocurrieron los hechos te encerraron en prisión. No pudiste estar en el funeral. ¿Qué pasaba por tu mente en ese momento?

Obviamente, yo ya tenía mi vida planificada, una vida completamente organizada y estaba esperando con ansias a mi hija. Estaba feliz de que iba a tener dos y para mí eso era lo más emocionante, saber que iba a nacer, otra más, y… perderla, pues… Yo tenía mucha ilusión de conocerla, de tenerla conmigo, pero perderla para mí fue extremadamente doloroso. Creo que esa ha sido la experiencia más dolorosa que he tenido. En parte, quizás, no sean los 10 años dentro de la cárcel, sino la pérdida de la infancia de mi hijo y de mi hija que no voy a recuperar.

¿Qué aprendiste en prisión? ¿Es posible aprender allí dentro?

Claro que sí se puede. Yo siempre mantuve la idea de que yo iba a entrar a la cárcel, pero la cárcel no iba a entrar en mí. Entonces, me proyecté aprender muchas cosas, muchas formas de vivir y ahora yo puedo decir que sí hay más caminos, no solamente uno. Yo allí en el penal aprendí talleres, programas, saqué mi bachillerato y la verdad es que creo que yo sí le saqué provecho a estos 10 años.

¿Qué viene para ti? ¿En qué proyectos has pensado?

Para mí, por ahora, pues, mi mayor ilusión y mi sueño más grande es preparar a mi hijo como profesional y aparte de eso, prepararme a mí misma, porque quiero estudiar en la universidad.

¿Qué quieres estudiar en la universidad?

Quiero estudiar Derecho.

¿Entre tus planes hay interés por apoyar la lucha a favor de la despenalización del aborto?

Claro que me interesa. Yo sé que lo que yo he vivido en ese lugar me ha marcado y no quisiera que otras mujeres lleguen a un lugar como el que yo llegué, por una situación como por la que yo llegué. Entonces, a mí me gustaría, la verdad, que ya no hayan más mujeres que lleguen por ese mismo delito a ese penal.

Cuando la Fiscalía formula su tesis, en sus argumentos sostiene que la bebé estaba en el tanque del inodoro y tú sostienes que nunca la colocaste allí. ¿Qué crees que sucedió?

Yo siento que sí, que alteraron los hechos, porque yo en ese momento estaba desmayada y no tenía fuerzas como para pensar en algo así; en ningún momento se me ocurrió ni pasó por mi mente. Yo siento que sí alteraron la escena, fue más que lógico porque yo en ningún momento recuerdo haberla colocado allí. Yo no lo hice.

¿Con qué intención alterarían la escena? Porque esto te trajo repercusiones drásticas.

No sé, pero yo pienso que sí hubo algo más.

¿Has pensado en contrademandar al Estado salvadoreño?, ¿has pensado en demandar a los policías y a los fiscales que procesaron la escena?

Pues, la verdad, me gustaría llegar al fondo, a ver qué es lo que en realidad pasó. Porque es cierto que yo por ahora estoy libre, pero yo sí quisiera saber qué es lo que exactamente pasó, por qué mi bebé estaba allí y por qué el médico forense dijo que hubo dos tipos de muertes: muerte por sumersión y muerte por asfixia. Yo consiento que no pueden haber dos muertes en una misma persona, eso siento yo. Entonces, sí me gustaría llegar a fondo.

¿Cuáles son esos señalamientos concretos que tú le harías a la Fiscalía, es decir, sobre qué acusaciones dirías “esto no es cierto” y “esto tampoco es cierto”?

Tampoco es cierto que yo la metí al tanque. Tampoco es cierto que yo la maté. Son argumentos que a mí me favorecen, a mi criterio, para mí misma, porque para mí lo más valioso es que me creo yo misma. Siento mi conciencia tranquila y la mantengo limpia, porque sé que no le hice daño a nadie.

¿Cómo es Teodora?, ¿cómo es su personalidad?

Pues, a mí me gusta ser muy responsable en lo que hago y, entonces, creo que esa responsabilidad que tenía desde que era pequeña ahora ha mejorado aún más, porque el tiempo me enseñó a mejorar. Yo siempre he sido responsable con mi familia, porque mi familia para mí es lo primero que yo tengo. Yo siento de que ahora aún puedo ser mejor.

¿Tu compañero de vida, el papá de la niña, sigue estando contigo?

No, él se acompañó con otra persona.

¿Se acompañó durante estos 10 años que tú estabas en prisión o durante tu embarazo?

No, cuando yo estaba en la cárcel.

Cuando piensas en el tiempo dentro de prisión y en las cosas que viste y que viviste, ¿qué cambiarías dentro del sistema penitenciario después de estudiar Derecho?

Pues, la verdad es que tal vez no lograría cambiarlo yo sola, porque, así como dice el dicho: “una sola golondrina no hace verano”, pero sí quisiera luchar, al menos intentarlo, porque, si yo lo intento, al menos me quedo con la satisfacción de que lo intenté y no me quedo con aquello de que no lo hice y que lo que yo pensaba quedó frustrado. Por eso mi meta ahora es estudiar e investigar, porque si yo me voy a meter a estudiar Derecho es porque quiero estudiar en realidad. En primer lugar, para saber qué pasó conmigo; y en segundo lugar, para saber qué pasó con mis compañeras.

Hubo muchas opiniones en torno a tu caso, algunas personas no conocieron a fondo qué pasó o al menos tu versión. ¿Qué piensas de todo lo que se dijo alrededor de tu caso y de tu culpabilidad?

Bueno, la verdad es que creo que no tengo nada que decirles, porque no siento remordimiento ni rencor. Al contrario, quizás en parte les agradezco, porque al menos las personas que me acusaron se quedaron acusándome y se quedaron solo con eso. Yo no. Yo saqué provecho. Yo creo que las puertas que se me han abierto a mí a ellas no se les han abierto. Yo consiento que en lugar de cerrarme las puertas, ellas me las abrieron. No tengo resentimiento ni rencor ni nada de nada. solo quiero vivir tranquila, disfrutar de mi libertad y de mi hijo, eso es todo.

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