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Reconocimiento del Club Rotario de San Salvador, miembro de Rotary International

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Recibiendo reconocimiento   del Club Rotario de San Salvador Decano, miembro de Rotary International. Con Édgar Solórzano Rivas, presidente; y José Arístides Cienfuegos, expresidente.

Recibiendo reconocimiento del Club Rotario de San Salvador Decano, miembro de Rotary International. Con Édgar Solórzano Rivas, presidente; y José Arístides Cienfuegos, expresidente.

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El pasado 31 de agosto de 2016 fui invitado del Club Rotario de San Salvador y se me designó como socio honorario del club, miembro de Rotary International, para 2016-2017. Agradecí tal designación y expuse lo siguiente: Mi familia y mi persona agradecen el honor que me confieren, más aún cuando viene del Club Rotario Decano en el país, que para el año venidero cumplirá los 90 años y goza de mucho reconocimiento interno e internacional, debido a la encomiable labor que viene realizando.

Permítanme aprovechar esta ocasión para exponerles una de mis mayores preocupaciones. Aquí les presento un litro de agua tomada del río Acomunca después de una fuerte tormenta que pasa por mi propiedad. Contiene un par de gramos de tierra como sedimento en el fondo. Del nacimiento del río a mi finca distan apenas 3 kilómetros, mientras que el río Lempa recorre 420 kilómetros y dentro del país 360.

Mi especial y recordado amigo, el Ingeniero Mario Pacheco Araujo (QDDG) me contaba que en 1934, el río Lempa durante un gran temporal llevaba un caudal de 16,000 metros cúbicos por segundo. En aquel entonces, la costa no estaba tan poblada como hoy en día, de lo contrario, habría sido una gran tragedia.

Hagamos un ejercicio sencillo: Si el río Acomunca en un litro de agua llevaba 2 gramos de tierra erosionada en tan corto recorrido, en un metro cúbico (1,000) litros, llevaría 2,000 gramos, o sea 2 kilogramos de tierra.

Imaginémonos que si el río Lempa solamente llevara 1,000 metros cúbicos durante una tormenta, estaría trasladando 2,000 kilogramos de tierra, o sea, 2 toneladas, las que movería en un segundo. Si multiplicamos por 60 segundos, en un minuto llevaría 120 toneladas de tierra; pero si la lluvia durara una hora y multiplicamos por 60 minutos que tiene la hora, entonces estaría arrastrando 7,200 toneladas de la tierra superficial de nuestros suelos. Pero hay algo que agregar y es que solamente hemos hablado del río Lempa y de una tormenta. Durante el invierno hay muchas. Se ha hablado de un solo río. ¿Y el resto de ríos del país? Esto es una tragedia y muy pocos nos preocupamos de ello.

Señores: Los suelos del país se van degradando año con año, la productividad se reduce, requerimos importar cada año más alimentos, los costos de producción se incrementan y los agricultores ganan menos por su esfuerzo y es una de las razones por las que en el campo nos estamos quedando solamente los viejos, pues los jóvenes no simpatizan con el arduo trabajo del campo y se dedican a otras labores de mayor rentabilidad y menos esfuerzo.

La productividad baja y la población crece. Así también, la erosión de los suelos en la zona norte está azolvando las represas hidroeléctricas y con ello, reduciendo su capacidad de captación de agua.

Conozco el prestigio que tiene el rotarismo en El Salvador y a escala internacional. Conozco muy de cerca el trabajo que ustedes realizan y el grado de influencia y capacidad de convocatoria que tienen. Ustedes tienen amigos en la esfera oficial, privada y en lo familiar.

Por todo ello, permítanme dejarles dos inquietudes: 1) Tratemos que se institucionalice que para todo aquel acto que se realice, simbólicamente se plante un árbol. Incluso, si hoy nació un niño, nieto o es un cumpleaños especial, plantemos uno y este será un testigo viviente que recordará tal fecha; 2) Tratemos de presionar como ciudadanos conscientes, que se tenga una campaña formal de conservación de suelo declarando la erosión del mismo como nuestro peor enemigo.

Para empezar, no hay que pensar en mayores presupuestos, adquisición de vehículos o más técnicos que el país no puede pagar. Por ahora, bastaría que los 500,00 paquetes agrícolas que dice el Gobierno que reparte cada año a gente que solamente los recibe por irse a inscribir, al menos el que lo recibe debe aceptar un convenio de colaborar eliminando las quemas, haciendo barreras vegetativas o de piedra para contrarrestar la erosión, y ustedes y mi persona podríamos otorgar premios a los agricultores y técnicos más destacados.

Si no hacemos algo, seguiremos siendo los mayores exportadores de gente y tierra al mar.

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  • Gotas Agrícolas
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