La comunidad Atonal se encuentra de duelo

Los abrazos de solidaridad y las palabras de aliento no faltaron para los familiares de las tres víctimas del siniestro de tránsito ocurrido el sábado por la noche en la alameda Juan Pablo II, justo frente a la comunidad Atonal, de San Salvador, comunidad que ayer lamentó la muerte de tres de sus vecinos.
Enlace copiado
La comunidad Atonal se encuentra de duelo

La comunidad Atonal se encuentra de duelo

Enlace copiado

En la casa comunal se velaron los restos de Gilbert Enrique Torres, de 47 años, quien era trabajador independiente en albañilería y estructuras metálicas. Uno de sus hijos, Gilbert Stanley, lo describe como un hombre “alegre, bromista” y que “le gustaba platicar”, además de ser un hombre trabajador que se esforzó para que sus hijos pudieran estudiar educación media. Justamente ese sábado acababa de regresar del trabajo que hacía en Altos del Bulevar, donde también le apoyaban sus hijos.

Algunos vecinos y amigos acostumbraban reunirse a departir al otro lado de la calle, en el lugar donde fueron atropellados por un camión repartidor de agua embotellada que perdió el control cuando iba de poniente a oriente. Dos pick ups estaban estacionados a la orilla de la calle, uno de los cuales fue embestido por el camión y quedó completamente destrozado. El otro vehículo también recibió el impacto, así como las personas que estaban junto a estos.

Se encontraban en ese momento varias personas, pero tres fallecieron en el lugar. Cuatro fueron llevados con golpes a centros asistenciales y otros tantos salieron ilesos.

Otra víctima mortal fue Jerónimo Miguel Recinos, de 30 años de edad, también habitante de la comunidad Atonal. “Era un buen muchacho”, sostuvo su cuñada. Vecinos también llegaron a dar sus condolencias y solidaridad a la madre del joven, cuyo ataúd también se decoró con la bandera del Alianza F. C., al que Recinos apoyaba.

Hasta ayer al mediodía, la comunidad aún esperaba que llegaran los restos de Salvador Fuentes, de 60 años, otra de las víctimas del siniestro vial.

De acuerdo con los datos brindados por la División de Tránsito de la Policía Nacional Civil (PNC), el conductor del camión conducía bajo los efectos de bebidas embriagantes. Al hacerle el alcotest, resultó con 388 miligramos de alcohol por decilitro en sangre, por lo que fue detenido.

Vecinos comentaron que en la zona ocurren accidentes viales con frecuencia, pero nunca uno de tal magnitud. Y lamentaron que la causa haya sido la ebriedad al volante. Del 1.º de enero al 15 de febrero, la PNC detuvo a 200 conductores peligrosos, 83 más que en el mismo período del año pasado.

Lee también

Comentarios

Newsletter