Lo más visto

Más de El Salvador

Sofocación por el calor sería causa de muerte de Andrea

La Fiscalía sostiene que los padres de la niña de dos años la descuidaron, y por eso los acusa de homicidio culposo.
Enlace copiado
Insoportable.  A la izquierda, un termómetro recién adquirido en una tienda con aire acondicionado en la ciudad de San Miguel; a la derecha, media hora después con las ventanas del vehículo cerradas y sin aire acondicionado. El mercurio rebasó el límite.

Insoportable. A la izquierda, un termómetro recién adquirido en una tienda con aire acondicionado en la ciudad de San Miguel; a la derecha, media hora después con las ventanas del vehículo cerradas y sin aire acondicionado. El mercurio rebasó el límite.

Descansa.  Indignación causó la noticia sobre el fallecimiento de la menor al interior del carro en el que estaba con su padre, quien había ingerido alcohol y se desmayó.

Descansa. Indignación causó la noticia sobre el fallecimiento de la menor al interior del carro en el que estaba con su padre, quien había ingerido alcohol y se desmayó.

Sofocación por el calor sería causa de muerte de Andrea

Sofocación por el calor sería causa de muerte de Andrea

Enlace copiado
En esta época del año es normal que el termómetro marque 38° centígrados de temperatura en San Miguel, a pesar de las lluvias, según los registros históricos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN). Dentro de un vehículo cerrado, que ha permanecido más de 30 minutos bajo el sol, 38 °C podrían incluso triplicarse, llegando fácilmente a sobrepasar los 100°. Tal nivel extremo de calor puede ser fatal para un organismo vivo que se exponga a este ambiente demasiado tiempo.

Eso es lo que podría haberle ocurrido a la pequeña Andrea Michele González Ramírez, de dos años, fallecida por asfixia el sábado 22 de junio dentro del vehículo que manejaba su padre, Santos Asmel González Villegas, de 38 años, quien ahora está acusado del homicidio culposo de la niña.

La Fiscalía sostiene que la menor murió de asfixia por confinamiento, debido al descuido de González. Se supone que el hombre se estacionó a la intemperie y se quedó dormido a causa del estado de embriaguez en el que se encontraba, sin tomar en cuenta que al mediodía el sol está en su máximo esplendor y el calor alcanza niveles sofocantes.

“El señor se parqueó y no buscó un árbol para que le diera sombra. La defensa opina que el carro andaba aire acondicionado, pero si este hubiera andado activado la niña no se habría ahogado”, explicó uno de los fiscales del caso.

La versión fiscal indica que una mujer pasó por el lugar y se percató que dentro del carro estaba una niña desvanecida, y fue ella quien la sacó y la trasladó al Hospital Regional San Juan de Dios, donde le aplicaron los primeros auxilios ya en vano, pues la niña había fallecido a causa de la falta de aire y la sofocación provocada por el calor.

LA PRENSA GRÁFICA hizo el experimento de introducir un termómetro de mercurio dentro de un vehículo cerrado, para medir el grado de temperatura que podría alcanzarse dentro del mismo. El resultado del ejercicio indicó que en pocos minutos la temperatura puede duplicarse, ya que pasó de 23 °C a más de 50 °C en aproximadamente media hora. En este caso el mercurio del termómetro se derramó, lo que indica que dentro del vehículo el calor era superior al nivel máximo que puede medir.

Se consultó con pediatras, a fin de que explicaran qué le podría ocurrir al organismo de un niño. Los especialistas explicaron que el organismo humano funciona de diferentes maneras cuando está sometido a calores extremos, pues no es lo mismo que alguien permanezca a la intemperie en temperaturas que rondan los 40° centígrados, a que se encuentre confinado en un espacio cerrado que no tiene ventilación y además se convierte en una especie de horno, al recibir el calor directo que genera el sol.

“El organismo de un bebé, que no tiene acceso a la hidratación y que está en un lugar cerrado sin oxígeno y una temperatura de 60° o 70° centígrados puede resultar con pulmones colapsados”, explicó un especialista infantil.

Según el médico, el organismo humano está acostumbrado a permanecer en ambientes que rondan los 37° centígrados. Cuando se sobrepasa este nivel se llega a la hipertermia, que es un aumento de la temperatura por encima de los valores normales, los cuales podrían desencadenar una serie de procesos metabólicos que incluso pueden llevar a la muerte.

“El aumento de la temperatura en un área confinada hace que no se pueda respirar, ya que la presión es como la de una olla térmica”, explicó.

De ocurrir hipertermia prolongada el organismo activa un mecanismo de defensa que inicia con la sudoración excesiva, pasando por la pérdida del conocimiento, hasta llegar al paro respiratorio y cardíaco.

Pero será la Fiscalía la que deberá probar que Andrea Michele murió debido al confinamiento y la sofocación ocasionada por el calor que hacía dentro del pick up doble cabina en el que viajó con su padre.

Tags:

Lee también

Comentarios