Sugieren a MINSAL mejor comunicación y más modernización

A las puertas de iniciar un nuevo proceso de selección para los residentes de 2019, el jefe de Investigación y Docencia del ISSS detalla cómo sí funciona este proceso interno de la autónoma.
Enlace copiado
Sugieren a MINSAL mejor comunicación y más modernización

Sugieren a MINSAL mejor comunicación y más modernización

Enlace copiado

El jefe del Departamento de Investigación y Docencia del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), Roberto Quijada, se animó a hacerle dos sugerencias al Ministerio de Salud (MINSAL) –en el marco de las polémicas disputas que se han dado en los últimos tres meses entre la institución gubernamental y las facultades de Medicina de la mayoría de universidades del país– para mejorar el proceso de selección de los aspirantes a ocupar las plazas de médicos residentes en los hospitales públicos: comunicación y modernización.

De acuerdo con el calendario académico de la UES, en marzo deberían estar comenzando los preparativos para el proceso de selección para médicos residentes de 2019, cuando todavía hay un recurso de inconstitucionalidad pendiente de resolver sobre la nueva norma que regula este proceso de selección, que entró en vigor el año pasado.

Según explicó Quijada, los procesos para evaluar a los aspirantes son diferentes entre el MINSAL y el ISSS. Este último tiene definidos dos criterios: las especialidades de entrada directa y las mal llamadas subespecialidades, porque en realidad son llamadas superespecialidades en otros países.

Cuando los estudiantes culminan sus seis años de academia en la universidad, su año de internado en algún hospital y su año de servicio social están listos para continuar con los tres años de formación para una especialidad, y es para ello que compiten en estos procesos de selección para residentes.

Al igual que para obtener una plaza de residentado en el MINSAL, para obtener una en el ISSS primero atienden el llamado de una convocatoria general, que tiene lugar a finales de abril, girada de forma simultánea por todas las universidades del país y en la que se someten a un examen único de conocimientos, que tiene lugar en julio.

“El examen es parejo para todo el país, pero allí está luego la salida y el camino doble: a partir de ese camino yo ya no sé qué es lo que pasa con el MINSAL”, dice Quijada. Y detalla que el ISSS aplica después seis pruebas adicionales para garantizar que los aspirantes tengan las competencias mínimas antes de ser especialistas. Después los evalúa a través de un examen virtual “que se hace virtual para garantizar que tengan inmediatamente sus notas y para evitar que digan que fulanito le pagó $2,500 a zutanita para que le hiciera el examen, porque se les entrega a cada uno un código de seguridad con el cual hacemos un monitoreo informático para saber desde qué IP (computadora) fue contestado el examen”, señaló Quijada.

Más adelante, les hacen una prueba de inglés y una de informática, con 10 casos clínicos, con 150 preguntas en inglés, “porque lo de pedir certificados ya es algo obsoleto; si vemos que no puede seguir las instrucciones en inglés ya queda descartado”, dice.

Si esta primera fase es aprobada con una nota mínima de 7.0, los aspirantes pasan a la siguiente, donde se evalúan conocimientos y actitudes a través de estaciones clínicas.

En esta parte, los aspirantes se enfrentan a un robot, que hace las veces de un paciente, y hacen un recorrido por 10 estaciones donde, por ejemplo, leen electrocardiogramas, radiografías, exámenes de laboratorio y después de 30 minutos se presentan ante los jefes de enseñanza (especialistas del ISSS) para realizar un examen práctico vigilado con un paciente real: “Se les da un cuadro básico, como una neumonía, se le informa al paciente que esta persona quiere entrar al ISSS y que le va a realizar un examen, nada intrusivo, y después se le evalúa sobre la historia clínica y el diagnóstico que le hace al paciente, que es lo que se espera de cualquier médico general”.

Si pasa estas pruebas con 7.0, sigue a la última parte del proceso de selección. La última fase es la entrevista profesional y el examen psicológico, y es apoyada por un psiquiatra y un especialista en comportamiento. A esta altura, advierte Quijada, ya los aspirantes se han reducido a un 50 %.

¿Cuál es el mejor modelo de selección?

“Poco le voy a poder opinar del MINSAL, porque una vez termina el examen único, cada quien sigue sus procesos, nos separamos, pero yo creo que este es más un tema de comunicación”, evaluó el médico.

“Soy de los que piensa que los programas de enseñanza, así como la infraestructura, deben modernizarse. A veces en El Salvador nos quedamos haciendo cosas que en algún momento nos funcionaron, pero que ya no. Tenemos una generación de médicos y de personas completamente diferentes. Los libros de medicina ya no se leen igual que como hace 10 años; antes estaban escritos en prosa bonita, hoy ya no. ¿Que por qué tienen divergencias el ministerio y las universidades? Es un tema de comunicación y modernización”, agregó.

Modernización

Quijada detalló que el ISSS invierte medio millón de dólares anuales en aparatos simuladores para evaluar a los aspirantes, en una biblioteca virtual interna que tiene 37,000 publicaciones para su personal médico y administrativo, y en un sistema que les permite evaluar hasta 400 aspirantes de forma simultánea.

Además, cuenta con un espacio físico, en el Hospital General, donde hay aulas, un auditorio, computadoras y conexión gratuita a internet.

Lee también

Comentarios

Newsletter