Temen que lluvia haga resurgir plaga en pino

El vapor de la tierra incrementa la temperatura ambiente, propiciando la reproducción acelerada del gorgojo.
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La llegada de la temporada de lluvias mantiene en expectativa a los propietarios y cuidadores de los bosques y las plantaciones de pino en Perquín, Morazán, debido al efecto que el agua pueda tener en la proliferación del gorgojo descortezador, insecto que causó la pérdida de 7,380 árboles durante 2016, que tuvieron que ser talados para frenar el avance de la plaga, que ya había asolado bosques completos en las cercanas tierras hondureñas.

Tras varios esfuerzos de los afectados, junto a la municipalidad, autoridades del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) y del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), se logró detener el avance del gorgojo, pero la preocupación por este ha resurgido, según José García, coordinador de la Unidad Ambiental Municipal (UAM) de la Alcaldía de Perquín.

Con base en la experiencia se identificó que el año pasado la propagación tuvo su mayor auge durante la época lluviosa, y ahora los propietarios y cuidadores de terrenos con pinos afirman que con las primeras tormentas y el vapor que emana de la tierra se produce elevación en la temperatura, y esto genera el ambiente propicio para el desarrollo del insecto.

Para minimizar las consecuencias (principalmente tala), que aún están latentes, y prevenir otro gran impacto, se ha implementado un vivero municipal que ha permitido a la fecha la distribución y siembra de 9,000 árboles de cacao y 1,000 de ciprés, como plantaciones alternas, informo García.

“Para este invierno se ha preparado un vivero, que cuenta con 8,000 árboles de pino y 5,000 de cacao, que serán sembrados durante la época lluviosa, mientras que para 2018 contamos con un total de 9,000 pinos, que serán distribuidos en las zonas de mayor afectación”, dijo el coordinador de la Unidad Ambiental de la Alcaldía de Perquín.

Durante el período de crisis, el MAG envió a dos delegados que se encargaban de la supervisión e identificación de focos de infección del gorgojo, pero actualmente son los habitantes quienes deben realizar constante monitoreo para evitar que la historia se repita ante la amenaza de las fuertes lluvias que reciben las tierras por las noches y las altas temperaturas del día, que rondan entre 28 °C y 34 °C.

Los propietarios de los terrenos aseguran que la afectación llegó hasta los mantos acuíferos, por la erosión de la tierra y la variación del clima. “Los delegados de las municipalidades únicamente nos pedían permiso para poder talar los árboles y ahora nos enfrentamos a fuertes olas de calor y hasta el agua disminuye cada día”, manifestó Ezequías Solórzano, propietario de terrenos afectados por la plaga.

 “Ahora solo nos queda esperar y confiar en Dios que no perderemos lo que quedó de las pineras, pero siempre estaremos haciendo vigilancia en los árboles. Hace algunos días en uno de los terrenos identifiqué una infección, por lo que se decidió talarlo”, afirmó Solórzano.

Las autoridades municipales y los afectados mantuvieron un constante monitoreo en coordinación con el MAG en 2016. En algunos de los focos de infección encontraron 1,000 árboles infectados. “En un inicio la plaga fue tratada con productos químicos, pero el daño era irreparable, por lo que implementaron la tala o quema controlada de los pinos”, detalló García, coordinador de la UAM.

El síndico municipal hizo un llamado a la población y las autoridades correspondientes para que se mantengan pendientes del control y monitoreo ambiental, para prevenir que la plaga del gorgojo descortezador se propague nuevamente; además, instó a que se mantengan alertas ante cualquier aparición.

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