Toky, el perro callejero que fue atropellado en Coatepeque, le amputaron su pata y ahora vive en Canadá (Fotos antes y después)

Después de haber sufrido una amputación, el perro callejero Toky fue adoptado por una salvadoreña residente en Canadá, que vino a El Salvador exclusivamente para llevárselo.
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Hasta hace aproximadamente un mes, Toky todavía era un perro callejero. Tiene entre dos y tres años de edad (o al menos eso dijo el veterinario) y le falta una patita. La perdió luego de un trágico accidente; pero su suerte cambió y ahora es un perrito de hogar muy consentido.

A Toky lo atropellaron en el casco urbano del municipio de Coatepeque, en Santa Ana, cuenta Bery Zamora, de 31 años de edad. Ella es cofundadora de la organización pro animalismo "La Manada de Pick", junto a Michelle Torres, de 25 años. 

A La Manada de Pick le avisaron por Facebook que había un perrito atropellado en la ciudad y no dudaron en ir a recogerlo. Toky tenía una fractura expuesta y estaba perdiendo mucha sangre. En la veterinaria tuvieron que realizarle una transfusión de sangre y plasma, y se vieron obligados a amputarle la pata en la que tenía la lesión, porque su piel ya estaba necrosada. Antes de la amputación, pasó una semana completa con tratamiento de antibiótico.

Bery dice que esta cirugía es, quizá, la más dolorosa que un perro puede atravesar y que la rehabilitación tarda cerca de 10 días. La Manada de Pick generalmente trabaja con la veterinaria La Rábida, que también evalúa cuidadosamente si los perros están aptos para donar sangre, ya que tienen que pesar más de 40 libras.

La llegada de Violeta

La recuperación completa de Toky tardó alrededor de un mes y medio. Fue muy rápida, tomando en cuenta que después del rescate también los esterilizan, los vacunan y los desparasitan. Además, para mandarlos fuera del país, hay que seguir todo un proceso.

Si esto fuera un guión de televisión, aquí aparece en escena Violeta Zahar, una salvadoreña que lleva "la mitad de su vida" residiendo en London, Ontario, Canadá. No sabemos su edad, porque dice que esa solo se la da al Gobierno y a la Policía. Y realmente tampoco es que importe, porque Toky, que ahora se llama Sidi Bu, vive en muy buenas condiciones desde que la conoció.

 

Violeta es madrina de la fundación desde el 2016 y siempre colabora con ellos. Desde el año 2017 quería adoptar: le pidió a otra persona que le llevara un perrito callejero de El Salvador, pero le dijo que no, así que vino solo a eso.

"Yo tenía deseos de adoptar un callejerito sufrido de El Salvador", dijo a LA PRENSA GRÁFICA. Asegura que no lo escogió, porque cree que "si se pone a escoger, es egoísmo". Por ello, pidió a Bery que le diera el que ella creyera conveniente.

Toky ya estaba listo para viajar desde el 29 de enero, pero se subió a un avión, por primera vez, hasta el 2 de febrero. Es el séptimo perrito rescatado por esta fundación que es adoptado por alguien que vive en el extranjero, pero es el primer macho que sale de El Salvador. Todas las anteriores eran hembras, una fue llevada a Barcelona, cinco viven en Estados Unidos y ahora él vive en Canadá.

Según La Manada de Pick, este mes de febrero se van otras dos: una a Los Ángeles y otra a Barcelona. 

 

¿Cuál es el proceso?
Para que un perro pueda ser adoptado por una persona que vive fuera de El Salvador, primero deben seguirse algunos pasos:

  1. Recibir un certificado de buena salud y la cartilla de vacunación.
  2. Ir al ministerio de Ganadería y Agricultura (MAG) para que le extiendan un permiso de viaje.
  3. Ir al Consejo de Seguridad Pública a autentificar la salida.

Bery Zamora afirma que todo puede hacerse en un mismo día.

La nueva vida de Toky

Tiene solo tres patitas, pero ya camina en la nieve y le compraron su propio abrigo. Los veterinarios han explicado que luego de una amputación los perros no necesitan prótesis, esto solo los frena y les hace difícil movilizarse.

Toky todavía se está adaptando a las condiciones climáticas de Canadá, que son muy frías. Duerme en la misma cama con Violeta y en la casa en la que habitan hay otras dos inquilinas, que también lo quieren mucho. Ya aprendió a “ir al baño”, pues no se hace adentro de la casa. Además, come dos veces en el día: por la mañana y por la noche.

“Lo respeto, lo amo, lo cuido como podría cuidar a una persona o a una plantita, tengo mucho respeto por la vida”.

“Lo respeto, lo amo, lo cuido como podría cuidar a una persona o a una plantita, tengo mucho respeto por la vida”, señaló la salvadoreña. Ella asevera no tolerar la crueldad ni ninguna clase de violencia o burla a cualquier animal o persona, pero considera que la diferencia es que las personas pueden defenderse y los animales no. 

Cuenta que le ha comprado muchos juguetes, pero aún no les ha puesto interés. Ahorita lo que le importa es que se está recuperando, porque estaba muy delgado. “Es mi jefecito, mi reycito”, dice.

Toky aún no sale mucho, pero cuando mejore del todo, podrá salir a correr en el parque, a caminatas, a lagos, ríos y a todos los lugares que Violeta visite.

Sobre La Manada de Pick

Esta fundación inició en el 2014 con el fin de velar por el bienestar de la fauna urbana. Trabaja con fondos propios y con donaciones de personas altruistas, ya sea monetarias o de artículos para venderlos y poder recolectar fondos.

Parte de su trabajo es promover las campañas de esterilización* en zonas de escasos recursos, pese a que esta es una responsabilidad del Ministerio de Salud y de las alcaldías municipales, según establece la Ley de Protección y Promoción del Bienestar de Animales de Compañía en su artículo 2 y 5. Este año impulsan una en La Pirraya,  cantón del municipio de San Dionisio, en Usulután, en donde hay 400 familias y el número de perros se triplica.

La Manada de Pick no cuenta con una sede, trabaja con voluntariado y hogares temporales que las personas ofrecen para cuidar a los animales mientras son dados en adopción. Creen que El Salvador no tiene las condiciones adecuadas para que existan los refugios permanentes.

“Nuestro método es recuperarlos en hogares temporales que las personas nos ofrecen en la fanpage mientras los adoptan. Si un perrito no es adoptado, es porque no se publica en redes sociales”, manifestó Bery, quien cree que ha crecido mucho la cultura de adopción en El Salvador.

Ellos atienden primordialmente los casos más graves. De aproximadamente 100 al día, uno o dos son los más impactantes.

Si te gustaría colaborar, puedes encontrarlos en las ediciones de El Mercadito, que apoya a los emprendedores locales y, además, iniciativas sin fines de lucro con una causa social. El 90 % de los diseños de productos ofertados por La Manada de Pick son locales. Tienen camisas, pulseras, gorros, pecheras, stickers, tote bags y otros artículos.

También puedes comunicarte con ellos a través de su cuenta de Facebook, Instagram y Twitter. Generalmente responden al final del día.

Además, han colocado alcancías en las librerías Latinoamericana, Power Fresh, Código Fashion, Paparazzi y barberías Malacate. 

*Importante: La esterilización debe ser por cirugía y nunca con vacuna, estas podrían ocasionarle piometra (infección en el útero) o tumores a las perras.

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