Tsai Ing-wen se convertirá hoy en la primer presidenta de China-Taiwán

La comunidad internacional no espera sorpresas en la dirección del gobierno de Tsai Ing-wen, principalmente en la postura hacia China Continental.
Enlace copiado
Tsai Ing-wen se convertirá hoy en la primer presidenta de China-Taiwán

Tsai Ing-wen se convertirá hoy en la primer presidenta de China-Taiwán

Tsai Ing-wen se convertirá hoy en la primer presidenta de China-Taiwán

Tsai Ing-wen se convertirá hoy en la primer presidenta de China-Taiwán

Enlace copiado
Tsai Ing-wen asumirá esta noche  (viernes en China) las riendas del Órgano Ejecutivo en medio de halagos por sus virtudes políticas, pero con grandes retos, como mantener en pie las relaciones políticas comerciales con China Continental que se han construido hasta hoy en los gobiernos del Partido Nacionalista y no seguir la línea independencista que ha caracterizado a su grupo político, el Partido Democrático Progresista.

En Taiwán, la principal preocupación de los ciudadanos es una economía que no tiene los mismos números prósperos de años atrás. Los clamores de la población van en el sentido de una exigencia por que los gobiernos de turno apuesten de lleno al bienestar económico ciudadano. Sin embargo, en las esferas políticas existe otra preocupación no menos importante: las relaciones con China Continental y el sostenimiento del Consenso de 1992.

Este consenso consiste en un acuerdo tácito entre las dos Chinas: la Continental y Taiwán, acerca de que desde ambos lados los dos gobiernos tienen permitido hacer su propia interpretación de lo que significa el término “una sola China”. En Taiwán, los ciudadanos lo llaman el “statu quo” con China. Bajo este precepto, las relaciones comerciales y de turismo se han abierto poco a poco entre los dos países, aunque tengan lecturas distintas uno del otro.

La presidenta Tsai pertenece a un partido político que desde que se fundó, como un fraccionamiento del Partido Nacional, ha perseguido, al menos en el discurso electoral, una total independencia de la China Continental. Sin embargo, la clase política taiwanesa está convencida de que no habrá sorpresas y que Taiwán mantendrá su situación de política internacional con China Continental tal como desde 1992.

La embajadora de El Salvador en Taiwán, Marta Chang de Tsien, comentó a LA PRENSA GRÁFICA que la expectativa que se tiene es que el Gobierno taiwanés mantendrá las buenas relaciones con El Salvador, así como espera que incluso se refuercen los programas de cooperación y de donaciones de Taiwán hacia el país, independientemente de lo que suceda con la situación internacional entre las dos Chinas.

Estados Unidos, según The China Post, tampoco espera cambios drásticos en la nueva administración de Tsai. Aunque, según dijo, Ben Rodes, consejero suplente de Seguridad Nacional de Estados Unidos, citado por el periódico, no se trata de influir en las decisiones que vaya a tomar la presidenta Tsai, quien podrá gobernar en plenitud en su período ya que el Partido Democrático Progresista goza de la mayoría calificada en el Yuan Legislativo taiwanés, con 68 diputados de 113, más cerca de 11 diputados de otras fracciones que lo apoyan.

Pero más allá de la situación internacional, Tsai deberá hacer énfasis en un desarrollo económico más agresivo para la isla asiática, para lo que ha prometido una política de erradicación de las desigualdades, así como reformas legislativas fundamentales para concretar sus políticas de desarrollo económico. En específico, la nueva mandataria taiwanesa propone un nuevo modelo de desarrollo económico basado en la innovación, empleo y mejor distribución de la riqueza, lo que pasa por aumentos de salario y el reforzamiento de la capacidad productiva industrial de la isla. Los que pretende Tsai se basa es abarcar desde los sistemas de pensión, vivienda, seguridad alimentaria, cuidados basados en la comunidad y en la prevención del delito hasta crear una red de seguridad social abarcadora.

Tsai se ha decidido también a buscar nuevas alianzas en lo que en Taiwán llaman la “nueva política hacia el sur”, consistente en lograr intercambios de todo tipo con países de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y del Sur del Asia, así como profundizar sus relaciones con países de todo el mundo. 

Tsai es la primera mujer que llega a la presidencia de Taiwán, con 14 predecesores en la historia del país. La nueva mandataria fue entre 1992 y 2000 la asesora legal principal de la Oficina de Comercio Exterior del Ministerio de Economía de Taiwán, así como miembro de la Comisión de Comercio Internacional del Ministerio de Economía. Tsai también lideró la redacción de las disposiciones del acta que gobierna las relaciones con Hong Kong y Macao.

La mandataria presidió el Consejo para los Asuntos de China Continental y ministra de Estado, entre 2000 y 2004. También fue diputada por representación proporcional en 2005. En los últimos años, Tsai se desempeñó como  viceprimera ministra y presidenta del Comité de Protección al Consumidor del Yuan Ejecutivo, así como ha sido la asesora de política nacional de la presidencia taiwanesa.

Lee también

Comentarios

Newsletter