Ulloa Sibrián, el capo fantasma

Operaba bajo la mirada de las autoridades desde hace 10 años. FGR y PNC tienen datos certeros que ligan al capo con numerosos alijos de cocaína, propiedades, vehículos y contactos en la región.
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Custodiado.  Unidades élite de la PNC colaboraron en el resguardo y traslado de Ulloa Sibrián, considerado como un importante narcotraficante local.

Custodiado. Unidades élite de la PNC colaboraron en el resguardo y traslado de Ulloa Sibrián, considerado como un importante narcotraficante local.

Finca.  La imagen corresponde al interior de la casa situada en la finca Santa Rita, situada en la carretera que conduce a Comasagua. La investigación de la fiscalía y la PNC apunta que la propiedad era usada para almacenar y distribuir cargamentos de cocaína.

Finca. La imagen corresponde al interior de la casa situada en la finca Santa Rita, situada en la carretera que conduce a Comasagua. La investigación de la fiscalía y la PNC apunta que la propiedad era usada para almacenar y distribuir cargamentos de cocaína.

Decomisados.  Parte de los bienes que pertenecían a Ulloa.

Decomisados. Parte de los bienes que pertenecían a Ulloa.

Atractivo.  En la finca Santa Rita había 30 venados cola blanca.

Atractivo. En la finca Santa Rita había 30 venados cola blanca.

Ulloa Sibrián, el capo fantasma

Ulloa Sibrián, el capo fantasma

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El 28 de febrero de 2012, agentes policiales intervinieron un vehículo en el kilómetro 14 del bulevar del Ejército. Un vehículo que no rodaba por sí mismo, sino que iba montado en una grúa. Sus placas eran P 171-952. Al registrarlo, la PNC encontró un compartimento secreto, una caleta, adherido al tanque del combustible. En este había unos $30,000. El dinero, según información en poder de las autoridades locales, era propiedad de Jorge Ernesto Ulloa Sibrián, alias “Repollo”, el capo salvadoreño detenido el viernes en Guatemala. Para ese entonces, sin embargo, Ulloa tendría años de estar afianzado al negocio de la cocaína.

La incautación del dinero es solo una ínfima parte de los negocios de Ulloa, si se atiende a la información que la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Nacional Civil (PNC) poseen acerca de Ulloa desde 2012. Es más: los $30,000 suenan a nada si se comparan, según la investigación salvadoreña, con los $2,000,000 que la red de Ulloa Sibrián movió en julio de 2005, ligados al traslado de una tonelada de cocaína por varios países de Centroamérica.

El salvadoreño fue capturado el viernes en una de sus propiedades situada en Guatemala, en la carretera a San José Pinula, cerca de la capital guatemalteca. Ulloa Sibrián fue detenido junto con su compañera de vida, Ana Lorena Pérez, y expulsado hacia El Salvador por irregularidades migratorias.

Ulloa, sin embargo, estaría operando desde hace aproximadamente una década con una estrategia obligatoria: un estricto bajo perfil. Misma cualidad que han poseído sus lugartenientes, según información de la investigación, entre los cuales lo que más escasea es la ostentación: hombres originarios de colonias populosas contratados como motoristas, mecánicos especialistas en soldadura para elaborar caletas, lancheros que no levantaban revuelo. El supuesto capo, quien fue presentado ayer y a quienes las autoridades locales atribuyen haber movilizado unas 11 toneladas de cocaína desde Panamá hacia Guatemala, con destino final Estados Unidos, ni siquiera utilizaba transporte de carga pesada. Lo suyo era el tráfico en pick up caleteados.

Ulloa es oriundo de La Paz. Pero según las pesquisas en su contra, podría haber acumulado más de 40 propiedades en El Salvador, la mayoría allanadas entre el viernes y el sábado. Ayer fue presentado por la FGR y PNC en una sus propiedades, la finca Santa Rita de Santa Tecla. En Guatemala, las autoridades de ese país le atribuyen otra extensa propiedad: la hacienda Vista al Mar, situada en Moyuta (Jutiapa), un lugar de resguardo para los cargamentos de cocaína.

Los nexos de Ulloa Sibrián incluyen, de acuerdo con la investigación, a los hermanos Valle en Copán, Honduras, quienes a su vez supuestamente se quedaban con parte de la droga movilizada. Los Valle han sido identificados por autoridades hondureñas como los responsables del tráfico de drogas en la zona de Copán. Sin embargo, los transbordos de droga también incluían, según las pesquisas, zonas como El Ocotal y Cárdenas (Nicaragua), Fraijanes (Guatemala) y Liberia (Costa Rica).

Mover una tonelada

En 2005, siete años antes de que la PNC incautara el vehículo en el bulevar del Ejército, Ulloa ya utilizaba el mismo tipo de caletas adheridas a tanques de combustible en los pick up, según consta en la investigación salvadoreña.

En julio de ese año, apunta la información que poseen las autoridades, Ulloa recibió poco más de una tonelada de cocaína en dos propiedades distintas: en un rancho de la playa San Diego y en la finca Santa Rita, en un lapso de aproximadamente dos semanas, de parte de motoristas hondureños. Una vez en El Salvador, la cocaína fue cambiada de caletas: de los pick up hondureños a otros con placas salvadoreñas. Las pesquisas indican que se necesitaron un aproximado de cinco viajes, y unos tres pick up, para trasladar la cocaína hasta la hacienda Vista al Mar de Jutiapa (Guatemala).

Las pesquisas de la PNC y la FGR apuntan a que al mismo tiempo que los 1,200 kilos de cocaína estaban siendo “subidos” hacia Guatemala, Ulloa estaría “bajando” el dinero para pagar ese cargamento hacia Honduras y Nicaragua. En total, más de $2 millones, según las investigaciones, fueron trasladados usando los mismos pick up caleteados y valiéndose de distintas fronteras en cada viaje.

Ulloa también está bajo la mira por la movilización de otro $1 millón, en 2008, desde Guatemala hasta Paso Canoas, Panamá, como parte de un pago de un alijo.

De acuerdo con las pesquisas, Ulloa también usaba el tráfico marítimo: lanchas caleteadas por fibreros especialistas –que supuestamente viajaban incluso desde El Salvador hasta Costa Rica– trasladaron, entre 2010 y 2011, hasta 200 kilos de cocaína por cada “viaje” desde las playas El Coco, en Costa Rica, hasta aguas nicaragüenses, donde se realizaba un intercambio con una lancha salvadoreña, la que supuestamente llegaba a desembarcar a playa San Diego.

No todo fue ganancia. Según la indagación en su contra, Ulloa “perdió” en enero de 2008 una carga de 366 kilos de cocaína en Costa Rica. Los kilos aparecieron abandonados en una playa del Caribe, en la zona del puerto de Limón.

Más de 100 nombres son los que se relacionan a Ulloa como supuestos cómplices. Algunos de estos ya están fallecidos y otros, como los 13 que fueron presentados ayer, capturados.

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