Lo más visto

Un México sin domingo

El domingo, el tráfico del Distrito Federal desaparece y con su mutis bombea de calma a una ciudad acostumbrada a la histeria.
Enlace copiado
Enlace copiado
<p><br /></p>Ayer no fue domingo en DF. Ayer, en la bienvenida del día, los helicópteros que sobrevolaban la ciudad anunciaron desde temprano una jornada especial: ese cometa electoral que recorre el país cada seis años.<p>Pero el destino de las travesías electorales terminaría siendo dispar en el caso de muchos mexicanos. La utopía del voto domiciliario que los salvadoreños solemos traer a la palestra política cuando tenemos elecciones es el pan vuestro de cada sexenio para los mexicanos. En este país, en un día electoral, un mexicano puede salir a comprar medio kilo de tortillas, un refresco y un consomé de barbacoa dominguero, y a la vuelta de la esquina tomarse el tiempo para regresar a casa con el pulgar pigmentado por tinta indeleble. Por esto, si la decisión de votar se tomaba por hacerlo en una casilla local, el mecanismo se desarrollaba –en la mayoría de los casos– con normalidad y hasta comodidad. Pero no para todos. Para algunos desafortunados, la jornada de ayer no terminó como en cuento de hadas. En todo el país se instalaron casillas especiales, cuya función consistía en la de saciar el derecho al voto para las poblaciones en movilización, es decir, para ciudadanos que radiquen lejos del domicilio registrado en el Instituto Federal Electoral. Lamentablemente para los usuarios de este servicio, el sistema electoral solo proveía de 750 boletas para votar en cada casilla especial. Esto generó el caos en distintas locaciones de alta densidad poblacional, como por ejemplo el Distrito Federal, donde cientos de personas se quedaron sin la oportunidad de participar en los comicios, debido a que no alcanzaron a acceder a una boleta. Por ejemplo, en las casillas instaladas en la Estación Buenavista, en el SAT de Guerrero y en el Hospital General, tal y como pudo constatarlo LA PRENSA GRÁFICA.</p><p>En Buenavista, por ejemplo, la afluencia de 2,000 personas (apenas al mediodía) superaba con creces la capacidad que la casilla especial ubicada en esta localidad era capaz de atender. Luego de cuatro horas de espera, cientos de personas que habían madrugado para poder votar comenzaron a desesperarse, ya que no habían logrado recibir aún uno de los números de espera que algunos delegados electorales repartían entre los que pacientemente esperaban en una extensa fila que daba acceso. Tal era el caso de Guillermo Fajardo, quien apenas en su primera experiencia como votante tendría que regresar a casa sin haber podido hacerlo. “Yo y mi familia somos de Pachuca y no hay manera de que vayamos hasta allá para poder votar”, explicaba el joven de 19 años y que orgulloso vestía una camiseta del Movimiento #Yosoy132.</p><p>Precisamente este movimiento, integrado principalmente por jóvenes, utilizó su capacidad comunicativa a través de las redes sociales –un factor de plena incidencia por primera vez en unas elecciones presidenciales en México– para acusar al candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, de violar la ley electoral al emitir su voto y dar un mensaje proselitista a los ciudadanos. Cada uno de los cuatro candidatos a la presidencia realizó el sufragio antes del mediodía, y cada uno de ellos fue transmitido en vivo por las cadenas de televisión del país.</p><p>Para la tarde, dos factores influyeron en la interrupción del absoluto protagonismo que las elecciones acapararon en todo el país. Primero, la final de la Eurocopa de fútbol, en la que España se coronó campeón. En la zona del Centro Histórico del Distrito Federal, los bares y restaurantes albergaron una buena afluencia de personas que observaban atentamente el desarrollo del partido de fútbol. Pero fue como “pausa y volvemos”. Luego del fútbol, los televisores volvieron a los paneles. Algo que llamaría la atención de cualquier salvadoreño es que los mexicanos no acuden a las urnas con vestimenta que los identifique con algún partido político, como un claro respeto a la ley que prohíbe el proselitismo en plena jornada de elecciones. </p>

Tags:

  • el-salvador
  • politica

Lee también

Comentarios